- BEATRIZ TRECEÑO @beatrizteceno
Potencian sus inversiones en eficiencia energética e hídrica en los últimos años ante el aumento de la ocupación hotelera de la temporada alta.
La sostenibilidad ha dejado de ser una cuestión reputacional para convertirse en una palanca directa de rentabilidad y de protección de márgenes en el sector hotelero.
En estos meses, el aumento de la ocupación tensiona el consumo de agua caliente, climatización, piscinas, riego y zonas exteriores, elevando significativamente los costes operativos. El aumento del gasto puede oscilar entre el 15% y el 45%, lo que está llevando a muchas cadenas hoteleras y propietarios a acelerar inversiones en eficiencia energética e hídrica. "Cuando las medidas están bien diseñadas, el impacto se traduce en menos consumo de agua, menos consumo energético y una reducción directa de los costes operativos, es decir, no es sólo reputación", asegura Pablo Muñoz, CEO de Evalore y responsable de Sostenibilidad de Grupo Gesvalt, consultora especializada en sostenibilidad.
Principales medidas
Entre las principales medidas implantadas por los hoteles más avanzados destacan la monitorización de consumos de agua y energía, la optimización de los sistemas de climatización y producción de agua caliente sanitaria, mejora de los sistemas de regulación y control por ocupación, recuperación de calor, reducción de caudales en duchas y griferías, optimización de piscinas y sistemas de riego, incorporación de energía fotovoltaica, etcétera.
Estos son algunos ejemplos de cómo la eficiencia energética se traduce en las cuentas:
Iberostar
Diversificar las fuentes energéticas y reducir la dependencia de combustibles convencionales ha permitido a Ibersotar generar una mayor estabilidad en los costes operativos a largo plazo y reforzar la resiliencia de los activos. Un ejemplo es, tal y como explican desde el grupo, su proyecto de pila de hidrógeno verde ubicado en Iberostar Waves Bahía de Palma y desarrollada junto a Redexis. Esta pila procesará al menos 8 toneladas anuales de hidrógeno verde, cubriendo más del 70% del consumo térmico y parte del suministro eléctrico del establecimiento. El resto de las necesidades energéticas se cubrirán con electricidad renovable certificada.
Además, invierte en tecnologías como Braian, de gestión energética basada en inteligencia artificial, que optimiza la climatización en tiempo real. "En los meses de mayor ocupación, cuando la demanda energética es más elevada, estas tecnologías ayudan a reducir el consumo y los costes operativos sin comprometer la calidad del servicio", explican desde Iberostar. En el primer año de aplicación de Braian, en Iberostar Waves Alcudia Park (Mallorca), logró un ahorro energético equivalente a alrededor del 6% del consumo total del hotel y una reducción del 18% en el consumo asociado a climatización.
Iberostar Waves Bahía de Palma.Paradores
A través de inversiones en rehabilitación de edificios, modernización de instalaciones, incorporación de energías renovables y digitalización de la gestión energética busca un doble objetivo, "avanzar en la descarbonización de su red y mejorar la competitividad de los establecimientos mediante una reducción estructural de los costes de explotación", explican fuentes de Paradores. Uno de los ejemplos más representativos es la actuación integral de mejora de la eficiencia energética realizada en el de Tordesillas. El proyecto ha incluido la implantación de una instalación de biomasa para calefacción y agua caliente sanitaria, la mejora del aislamiento de la cubierta con integración de una planta fotovoltaica de 116 kWp, la renovación del sistema de producción de ACS y la sustitución de carpinterías por otras de mayor rendimiento térmico. Como resultado, el Parador ha alcanzado la calificación energética A y ha logrado reducir aproximadamente un 50 % el gasto asociado a calefacción y cerca de un 25 % el consumo eléctrico global.
Parador de TordesillasMarugal Hoteles
"La sostenibilidad se entiende cada vez más como una palanca directa de rentabilidad, porque actúa sobre tres variables clave: costes operativos, coste del capital y valor futuro del activo", destaca María Rondón, sustainability & Regeneration Manage de Marugal. La reducción estructural de consumos energéticos e hídricos mejora el ebitda al contener partidas especialmente expuestas a la inflación. Al mismo tiempo, los hoteles más eficientes y mejor preparados frente a riesgos climáticos, regulatorios y de transición se posicionan mejor ante financiadores e inversores. Esta lógica también empieza a reflejarse en la valoración de los activos: "Los menos eficientes pueden sufrir descuentos, mientras que los mejor adaptados capturan una prima de valor". Un ejemplo destacado es el Hotel Gecko en Formentera, donde se ha implantado un modelo integral de gestión del ciclo del agua, desde la captación hasta el tratamiento y la reutilización.
Hotel Geko, en FormenteraRadisson Hotel Group
Como medidas clave destacan la electrificación total combinada con una eficiencia energética avanzada. En sus Hoteles Verified Net Zero en Manchester y Oslo, Radisson eliminó por completo los combustibles fósiles sustituyendo los sistemas a gas por soluciones eléctricas como bombas de calor y cocinas de inducción, alimentadas por electricidad 100% renovable.
Esto se apoya en tecnologías de edificios inteligentes, sistemas HVAC de alta eficiencia e iluminación LED, que reducen significativamente la demanda energética mientras aíslan las operaciones de la volatilidad de los precios de la energía.
En alimentos y bebidas, la monitorización digital del desperdicio alimentario y los procesos de producción más inteligentes pueden reducir los residuos hasta un 30%. "Las mejoras en eficiencia se traducen en ahorros directos en toda la cartera. La optimización energética, la electrificación y las medidas de eficiencia operativa ayudan a reducir el consumo y a proteger los márgenes en un contexto de volatilidad de precios energéticos", comentan fuentes de la compañía. Desde 2019, ha reducido el consumo energético un 18%.
Radisson Manchester City Centre.Ilunion Hotels
Cada año reinvierte el 10 % de los ingresos en eficiencia, tecnología, accesibilidad y producto. "La eficiencia cuida del margen", destaca Elena Martín Cuesta, directora de Sostenibilidad y Excelencia de Ilunion Hotels. Los sistemas de monitorización que ha instalado la compañía evitan pérdidas de agua y energía, la electrificación protege de los vaivenes del precio del gas y la electricidad con garantía de origen deja en cero las emisiones de alcance 2 en términos de mercado, lo que además les resguarda de costes regulatorios futuros. A ello se suma la protección del valor de los activos, decisiva en el sector hotelero. "Sostenibilidad y rentabilidad no son caminos opuestos, se apoyan el uno al otro", añade.
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