El ya exentrenador del Unicaja protagoniza una emotiva despedida y explica que el desgaste personal lo llevó a tomar la decisión de dejar el club
Regala esta noticia Añádenos en Google Ibon Navarro, emocionado, durante su comparecencia de este miércoles. (Marina Rivas)Málaga
10/06/2026 Actualizado a las 15:09h.Vestido con una camisa clara, pantalones vaqueros y unas deportivas, Ibon Navarro compareció este miércoles por última vez como entrenador del Unicaja para despedirse del ... club y su afición. Le precedían los siete títulos logrados desde que llegó a Málaga dispuestos en una mesa, el gran legado de la etapa más exitosa vista de la entidad malagueña en toda su historia. Fue una rueda de prensa cargada de emoción en la que el preparador vasco no pudo aguantar las lágrimas en varias ocasiones cuando recordó algunas situaciones vividas y la relación que ha mantenido con los jugadores, directivos y empleados a lo largo de estos años.
«La última semana de enero, después de clasificarnos para la Copa del Rey, en una comida con Juanma Rodríguez y el presidente me trasladaron la idea de seguir tres años más. Era un orgullo. En aquel momento transmití a ambos que empezaba a tener dudas. Estaba siendo un año con mejores resultados que sensaciones. Los jugadores estaban haciendo un gran esfuerzo para esquivar obstáculos. Percibí cierto desgaste en el mensaje que se mandaba, pero conocéis a Antonio. Me dio un abrazo y me dijo 'eres uno de los nuestros'. En abril y mayo, los malos resultados y las malas sensaciones fruto de eso que estaba avisando que podía pasar se acentuaron. Sabíamos los problemas que había dentro y de que se podía caer el equipo. Eso originó un mayor número de problemas a solucionar. En otros años los podía haber gestionado mejor, con más ilusión y energía. Se me hizo difícil gestionar todo eso. Tres semanas antes del final de la Liga, se me presentó una oferta por dos temporadas más. Llegó en un momento en el que las críticas aumentaban. Me pareció un gran mensaje de apoyo. Estábamos en la pelea por el 'play-off' y necesitaba centrar mi atención en lo que tenía que ser el final de liga y acabar una correcta temporada. Con todo lo que nos estaba ocurriendo. Además, les transmití que ya me veía mal. Por eso y porque a nivel mental y físico he ido a peor, la gente de mi alrededor incluso me preguntaba si estaba bien», explicó el técnico en un primer análisis, porque la clave de este último mes estaba en conocer cómo ha sido el proceso de maduración de la decisión que ha tomado.
«Tres semanas antes del final de la Liga, se me presentó una oferta por dos temporadas más. Llegó en un momento en el que las críticas aumentaban»
Ibon Navarro
«El momento era este», continuó el técnico explicando que le ha faltado energía para continuar siendo el técnico del Unicaja. «Eso requiere un estado mental de energía e iliusión que ya estaba perdiendo. Esto ya me pasó. En mi anterior etapa (Andorra) empecé a flojear un poco. No es ni bueno ni malo. Es el precio que tienes que pagar por tener cierto impacto. Es un club que agradece eso. Es mi fecha de caducidad. Si aprendo a gestionarme y tomarme las cosas de otra forma, pero este es el periodo de caducidad que tengo. Me insistían en que esperase. Pero yo sentía que ellos tenían que tener margen por el bien del club», afirmó.