- MIGUEL Á. PATIÑO Davos (Suiza)
El primer ejecutivo de Citi en Europa explica en exclusiva a EXPANSIÓN en Davos su opinión sobre las oportunidades económicas y financieras, y los riesgos.
Ignacio Gutiérrez-Orrantia (Bilbao, 1972) es uno de los directivos españoles que más alto ha llegado en la jerarquía de una multinacional extranjera.
Desde finales de 2023 es primer ejecutivo de Citi en Europa, una atalaya que le da perspectiva mundial. Pero tiene los pies en la tierra y, además de desbordar amabilidad y cortesía, es capaz de explicar los complejos acontecimientos que se suceden hoy en día de forma sencilla.
Hace unos días, recibió a EXPANSIÓN en el 'Citi House', el pabellón que tiene Citi en Davos, con motivo del Foro Económico Mundial 2025.
Este año, el lema del Foro Económico es 'Espíritu de diálogo', como Bálsamo de Fierabrás para solucionar la fragmentación geopolítica. ¿Está de acuerdo?Sí. El diálogo y la cooperación son fundamentales para superar los desafíos a los que se enfrenta la comunidad internacional. En cualquier caso, mas que 'Espíritu de diálogo' debería haberse llamado 'Diálogo sobre el Espíritu'... Entendiendo espíritu como la esencia o el principio generador correcto de gobernanza y relaciones que debe imperar en el mundo.Usted es un habitual del Foro de Davos... ¿Qué temas son los que más preocupan este año a los líderes empresariales y políticos?Los temas varían según sectores y países, pero si tuviera que identificar un denominador común sería la incertidumbre con un posible nuevo orden mundial en desarrollo. La incertidumbre obliga a los líderes a ser más ágiles, a pensar con mayor profundidad en escenarios alternativos y a diseñar estrategias de diversificación más robustas.¿Cuál cree que debería ser el rol de la Unión Europea en ese contexto incierto?Quiero ver el vaso medio lleno. Espero que la situación actual sea un revulsivo, un catalizador para que Europa reaccione, accione y cambie rápido.¿Cuál es su receta para cambiar las cosas?El cambio debe ser muy urgente. Europa debe fortalecerse para tener un mayor grado de independencia. La Unión Europea debe desempeñar un papel de liderazgo. Cualquier otra cosa no haría justicia a su tamaño. Si Europa quiere ser un líder creíble en el actual entorno geopolítico y económico, necesita un mercado de capitales europeo, financiero y bancario, capaz de competir a escala global.¿Cuál es el papel de Citi en este entorno?En Citi queremos formar parte de esa trayectoria de liderazgo europeo financiando la innovación y fomentando el crecimiento, asesorando sobre reformas estructurales y la consolidación de mercados, que son muy necesarios. Aspiramos a ser el socio transfronterizo de nuestros clientes europeos.¿Cómo se puede lograr?Precisamente hace unos días publicamos un nuevo informe del Citi Institute en el que explicamos cómo creemos que esto puede lograrse. Europa debe abrazar reformas audaces, reducir la burocracia, modernizar su infraestructura y adoptar tecnologías de nueva generación para pasar de un pasado fragmentado a un futuro armonizado. Esto es esencial para retener el capital europeo, impulsar el crecimiento interno, garantizar la competitividad frente a otras regiones y desbloquear oportunidades significativas para las acciones dentro de un mercado más unificado y eficiente.¿Por qué es tan urgente?Porque es esencial canalizar ahorro y capital hacia los grandes sectores de inversión, como defensa, energía y tecnología, o una potencial reconstrucción de Ucrania.¿Y España? ¿Dónde está España en este escenario?España fue uno de los mejores, si no el mejor, mercado mundial medido en retorno sobre el equity en 2025, con más del 50%. Es decir, marcó un récord mundial en rentabilidad en Bolsa. Seguimos siendo optimistas al respecto, y sobre la trayectoria económica de España.¿Seguirá por encima de la media?Esperamos que España supere al resto de Europa en términos de crecimiento del PIB, tanto en 2026 como en 2027, con pronósticos del 2,2% y 1,9% respectivamente, significativamente más altos que el 1,2%-1,5% proyectado para la Eurozona. Este robusto crecimiento del mercado español está impulsado principalmente por una combinación de factores. Hay una fuerte demanda interna y un aumento saludable del consumo privado, una población creciente, inmigración y mayor orientación a servicios y el turismo. En resumen, consideramos a España como uno de los países más atractivos para la inversión, comparándose muy positivamente con otras naciones que buscan activamente inversores internacionales y entradas de capital.¿Qué recomendaría para no perder esa ola?Es crucial reconocer y abordar proactivamente desafíos persistentes, como la tasa de desempleo relativamente alta o la accesibilidad a la vivienda, la necesidad continua de impulsar el crecimiento de la productividad y trabajar en una seguridad jurídica robusta. España deberá centrarse en navegar estas complejidades para asegurar un futuro económico resiliente, competitivo y próspero.Usted ha abogado por la creación de campeones empresariales europeos para poder competir. ¿Cree que España tiene posibilidades en esa Champions League?Sin duda que sí. El caso BBVA y Sabadell [que no prosperó] fue muy particular, pero el argumento a favor de la consolidación en la banca es incuestionable. En España ya contamos con bancos internacionales líderes, como Santander y BBVA, con métricas operativas y de valoración de primer nivel, y ambos están perfectamente posicionados para jugar —y de hecho ya juegan— en la primera división empresarial global. En energía y renovables, España también es referente global y está viendo movimientos de consolidación estratégica, impulsada por la seguridad energética, la transición energética y la necesidad de suministros diversificados en un contexto geopolítico incierto y muy cambiante. En el sector de las telecomunicaciones, la tendencia hacia menos operadores y estructuras más eficientes también se está consolidando."Un problema de la UE es el exceso de regulación"
M.Á.PIgnacio Gutiérrez-Orrantia, consejero delegado de Citi Europa, viene resaltando desde hace tiempo las debilidades de la UE. Cree que se ha avanzado algo para subsanarlas, pero "poco, no lo suficiente y no con la rapidez necesaria".
Es fundamental, dice, "que las tres instituciones de la UE -la Comisión, el Consejo y el Parlamento- mantengan el rumbo y conserven el impulso". "Simplificar la regulación, no desregular, es un trabajo arduo: implica reabrir compromisos políticos difíciles, pero es imprescindible para mejorar la competitividad europea". Pero el esfuerzo "merece siempre la pena". Un ejemplo positivo es "la eliminación de requisitos duplicados de reporte ESG [Ambiental, Social y Gobernanza], que generaban costes en tiempo y presupuesto a las empresas, sin aportar beneficios reales en términos de ambición climática". Son recursos que ahora "pueden destinarse a usos más productivos".
En el sector bancario "seguimos enfrentándonos a una enorme cantidad de requisitos regulatorios muy técnicos y, a menudo, de carácter nacional, muchos de ellos van más allá de la idea política original y del mandato inicial". E insiste: "Hay que simplificar estructuras, aprovechar sinergias y crear actores europeos".
Trump quiere "negociar la compra de Groenlandia para proteger al mundo de Rusia y China" y descarta el uso de la fuerzaPensiones y sanidad pública, por primera vez en riesgo en España, según DavosTrump va a Davos con una delegación histórica de EEUU para lanzar un nuevo orden mundial Comentar ÚLTIMA HORA