- CRISTINA ACEBAL
Nos vamos de camping con Ikea. La nueva colección Soluppgäng no está pensada tanto para una escapada perfecta como para recuperar el gusto por las cosas sencillas: una manta sobre la hierba, una mesa plegable bajo los pinos o una barbacoa en buena compañía.
Hay una palabra nórdica, friluftsliv, que viene a significar algo así como "vida al aire libre" y que apuesta por una relación cotidiana con la naturaleza, por modesta que sea: pasear, sentarse fuera, preparar algo de comer al sol, hacer una pausa. Soluppgäng nace precisamente de esa filosofía y la mezcla con esa forma japonesa de entender la naturaleza no como una gran evasión, sino como un respiro frente al exceso de ciudad.
La propuesta es clara: cosas sencillas bien resueltas. Una bolsa práctica, una taza que apetece usar, un buen cuchillo o una mesa que se despliega con facilidad. Una manera de disfrutar del exterior sin convertirlo en un despliegue aparatoso, sino en un plan natural y bien pensado para un picnic, una sobremesa larga en una terraza o junto a un río.
La nueva colección de Ikea lo tiene todo para pasar un día en el campo o la playa hasta el atardecer.Comer al aire libre cambia el ritmo, abre el apetito y mejora el ánimo. No es casualidad que cada vez más estudios relacionen la vida en exteriores con una mayor sensación de bienestar. Si además la mesa se comparte, el efecto se multiplica. En esa línea encaja también el estudio "La ciencia de lo que se cuece en la cocina", realizado por Ikea junto con la Sociedad Española de Neurología, la Universidad Rey Juan Carlos y el CIBEROBN del Instituto de Salud Carlos III, que concluye que el acompañamiento social es un motor de bienestar en el hogar y que cocinar en compañía puede llegar a triplicar la alegría.
Soluppgäng se mueve precisamente en ese terreno: el de los objetos discretos que acompañan la escena sin imponerse. Sus 23 piezas, entre vajilla, utensilios, textiles y muebles plegables, están pensadas para hacer más fácil y agradable una comida fuera de casa, con naturalidad y sin que todo parezca una expedición.
Ola Wihlborg, diseñador de los productos de cocina, ha apostado por el metal esmaltado para la vajilla. Cuenco, 1,99 euros; plato, 2,49 euros; taza, 2,99 euros.Cesta de bambú preparada para conservar las bebidas frías, 34,99 euros.Este cuchillo, de hierro fundido, es fundamental en cualquier escapada a la naturaleza y uno de los objetos favoritos de Ola Wihlborg, su diseñador. 14,99 euros.Lo más interesante de la colección es que evita el gesto excesivamente técnico o camping. Aquí hay hierro fundido, metal esmaltado, bambú, eucalipto macizo y tejidos de aspecto cálido, materiales pensados para durar, pero también para integrarse en la vida diaria. La barbacoa, la vajilla, las tablas, las ensaladeras, la mesa plegable o los taburetes están concebidos para moverse entre la casa y el exterior sin perder sentido en ninguno de los dos lugares.
La parte textil lleva la firma de Darja Nordberg, que aporta mantas (4,99 euros), fundas de cojín (6,99 euros), paños de cocina (6,99 euros), manoplas (3,99 euros) o delantal (9,99 euros).La barbacoa portátil está fabricada en hierro y es muy práctica para los pic-nics con amigos. 59 euros.Detrás de SOLUPPGÅNG está la dirección creativa de Karin Gustavsson, responsable de una colección en la que el equilibrio entre diseño, funcionalidad y accesibilidad parece haber sido la prioridad. La parte textil lleva la firma de Darja Nordberg, que aporta mantas, fundas de cojín, paños de cocina, manoplas o delantal. Son detalles que ayudan a que la colección no se quede en lo práctico, sino que construya también cierta atmósfera.
La colección está pensada para recuperar el gusto por las cosas sencillas: una manta sobre la hierba, una mesa plegable (39,99 euros) bajo los pinos… y buena compañía.De hecho, si hubiera que resumir el espíritu de Soluppgäng en unos pocos objetos, los propios diseñadores lo hacen bastante bien. Ola Wihlborg, diseñador de los productos de cocina, que ha buscado versatilidad, se quedaría con un cuchillo, una taza para el café y un mantel de picnic; Darja Nordberg, con un cuchillo, una bolsa versátil y una manta. La elección no es casual: habla de una idea de exterior poco aparatosa para tener a mano lo necesario para disfrutar bien de una comida fuera.
Este farol led da la calidez necesaria a la escapada en la naturaleza. 19,99 euros.Disponible a partir del 1 de abril de 2026, la colección llega además en un contexto en el que salir al aire libre ya no se percibe solo como ocio, sino también como una forma de cuidarse. Y quizá ahí esté la clave: en recordar que, a veces, el verdadero lujo no consiste en irse más lejos, sino en saber disfrutar mejor de lo sencillo.
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