El Govern de Salvador Illa se rinde y retira los Presupuestos de la Generalitat tras haber sido incapaz de convencer a ERC de que levantase la enmienda a la totalidad que había presentado contra las cuentas y que hubiera implicado que acabaran tumbadas en el pleno que iba a celebrarse este viernes para intentar tramitarlas. Cataluña deberá seguir funcionando con los Presupuestos de 2023, aprobados por el republicano Pere Aragonès y, desde entonces, prorrogados.
ERC y el PSC se han comprometido, no obstante, a «negociar para aprobar unos Presupuestos antes de finalizar el actual periodo de sesiones», que acaba el 31 de julio. Es decir, se han concedido de plazo hasta el verano para intentar sacar adelante las cuentas a pesar de que Illa había descartado totalmente en los últimos días demorar la su aprobación, como le había ofrecido la formación secesionista para evitar una dura derrota parlamentaria.
El líder de los republicanos, Oriol Junqueras, reclamaba garantías de que la Agencia Tributaria Catalana pasará a gestionar el IRPF para iniciar dicha negociación y mantiene su requisito para negociar los Presupuestos en adelante. El gran escollo para conseguir esta cesión se encuentra en el Ministerio de Hacienda, dirigido por María Jesús Montero. La también vicepresidenta del Gobierno se niega tajantemente a transferir el control de este tributo al fisco catalán para no ver perjudicadas sus opciones como candidata a la Junta de Andalucía.
Fracasa así la estrategia de presión iniciada por el presidente de la Generalitat el pasado 27 de febrero, cuando presentó unilateralmente los Presupuestos y los elevó el Parlament a pesar de no contar con los apoyos necesarios para sacarlos adelante, pues sólo había atado el visto bueno de los comunes y necesitaba también el de ERC.
«A partir de hoy mismo, trabajaremos para que Cataluña tenga presupuestos con la fuerza y la unidad de la mayoría parlamentaria progresista. Por eso intensificaremos las negociaciones», ha manifestado Illa en una declaración institucional pronunciada para intentar justificar su decisión. En su alocución, el president ha evitado realizar cualquier referencia a un eventual adelanto electoral en Cataluña, que por ahora queda descartado.
Junqueras, por su parte, ha alegado que su partido «no quería aprobar unos Presupuestos que el Govern había presentado de forma unilateral y sin haberlos consensuado». Además, ha subrayado que, para aprobarlas en un futuro, exigirá unas cuentas «que sean buenas y vayan acompañadas de medidas que refuercen el poder de Cataluña», en implícita referencia a la cesión del IRPF.
Ya la semana pasada, avanzó EL MUNDO que ERC se negaba tajantemente a avalar las cuentas. «Al 99% no habrá Presupuestos, el PSC sabrá cómo salir de dónde se ha metido», manifestaban fuentes de la dirección independentista a este diario.
A pesar de las múltiples apelaciones a la «responsabilidad» realizadas en los últimos días por parte del president Illa y sus consellers, ERC mantenía a última hora de ayer que no daría su brazo a torcer. «No habrá Presupuestos, serán retirados», vaticinaban fuentes de su dirección en conversación con EL MUNDO.
«No esperamos movimientos del PSC ni del Gobierno con el IRPF», señalaban las mismas voces al ser preguntadas por si preveían alguna oferta de última hora respecto a la cesión del 100% del impuesto sobre la renta a la Agencia Tributaria de Cataluña.
«No esperamos movimientos y, por tanto, no habrá Presupuestos», insistían las mismas fuentes de la cúpula republicana, que también descartaban una maniobra intermedia que pasase por retirar su enmienda a la totalidad para permitir que el proyecto de ley supere el primer trámite parlamentario y ganar, así, un mes para negociar la transferencia total del IRPF, pues la votación definitiva sería el 24 de abril.
«No lo contemplamos», aseveraban las mismas voces dejando al Govern dos únicas opciones: retirar las cuentas o someterlas a votación en el Parlament el viernes para que sean tumbadas por los republicanos, que ya concedían la semana pasada un «99% de posibilidades a que no haya Presupuestos».
«A partir del sábado, comenzará una nueva etapa de colaboración», añadían desde la dirección de ERC para subrayar que la relación con el Ejecutivo socialista no debe darse por definitivamente rota, pese a su negativa a aprobar ahora su proyecto presupuestario.
Cesión del IRPF
«Se empezará una nueva etapa después de una presentación unilateral de los Presupuestos y de que no se hayan aprobado», precisaban estas fuentes mostrando como un error que el Govern de Illa elevase al Parlament un proyecto de ley sin contar con el crucial apoyo republicano como estrategia para presionar a Junqueras.