Ángel Escribano, presidente de Indra. Guillermo Gumiel.
Empresas Indra se abre a trabajar con Santa Bárbara "como con cualquier otra empresa" pese al recurso del TS por los contratosLos 1.400 millones que se facturan en defensa crecerán más cada año hasta acercarse a los 4.000 millones que en 2025 supusieron las áreas más tech.
Más información: Indra eleva sus beneficios un 57% hasta los 436 millones y duplica su cartera de pedidos.
Fernando Pastor Publicada 26 febrero 2026 01:32hLas claves nuevo Generado con IA
Indra está dispuesta a trabajar mano a mano con Santa Bárbara "como con cualquier otra empresa de defensa", pese a la amenaza que supone el recurso que han presentado ante el Tribunal Supremo contra el decreto que adjudica los créditos de Industria para los contratos de defensa.
Tanto el presidente de la entidad, Ángel Escribano, como su consejero delegado, José Vicente de los Mozos, se muestran tranquilos por ese proceso judicial. "A nosotros no nos ha demandado nadie", dice el CEO. "Ya han recibido el primer varapalo y le vemos poco recorrido", remata el presidente.
Pese a tener ese escenario sobre la mesa, ambos están dispuestos a colaborar con la filial española de General Dynamics (EEUU), "siempre que sea un win win para ambas y se aporte valor añadido".
La industria española de Defensa encara un “momento único” y anticipa una ola de consolidación internacionalEl ejemplo es la producción del blindado del Ejército 8x8 Dragón, que se hace en el consorcio Tess Defence, donde están ambas empresas junto a SAPA y Escribano, aunque Indra tenga el control de la gestión.
La clave del enfrentamiento entre ambas compañías está en la posible adjudicación de los contratos de los dos modelos de obuses (con ruedas y con cadenas), por valor de más de 7.400 millones de euros, que Indra coordina.
Thales, Airbus, Indra y Amper reclaman más agilidad y cooperación estratégica para una Europa de la defensaLa opción principal de la tecnológica participada por el Estado es darle ese negocio a un modelo coreano, que estaría dispuesto a fabricar en las plantas españolas que Indra quiere poner en marcha, con el consiguiente trasvase de tecnología.
La filial europea de General Dynamics ha recurrido el decreto y esas adjudicaciones concretas, por entender que tiene un producto con tecnología europea que debería ser tenido como prioritario en un proceso de adjudicación directa según la normativa comunitaria.
"Es una decisión que no está en nuestras manos. Nosotros hemos hecho nuestros deberes y a quien le han puesto ese recurso es al Gobierno, al Consejo de Ministros. Pensamos que es un gran error. Nosotros estamos trabajando a pleno rendimiento", aseguran los responsables de la compañía.
Mientras ese conflicto se dirime en los tribunales (no antes de que pase un año), Indra se ha lanzado a una carrera por dotarse de infraestructura industrial suficiente como para ser una plataforma ensambladora de blindados y vehículos para la defensa, capaz de competir en el nuevo mercado europeo.
Defensa y Tech
La idea es multiplicar por cuatro su actual huella industrial a finales de 2027 con una inversión de 400 millones y la apertura de cinco nuevas fábricas, cuyas ubicaciones concretas se irán conociendo. Habrá una segunda planta de radares y otra de drones.
Los actuales dirigentes de Indra están empeñados en seguir adelante con el desarrollo del plan Leading the Future que se lanzó hace dos años. A juicio de De los Mozos, que lo ha seguido de cerca, se ha transformado a la empresa y ha llegado a niveles, productos y lugares donde nunca se había llegado.
Indra se abre a la industria para "no dejar a nadie atrás" de cara a la "oportunidad única" de los Programas de ModernizaciónEsta segunda fase de desarrollo se desglosará en unos objetivos aún más ambiciosos que los que ahora se habían puesto y que se han superado con creces en el ejercicio de 2025.
La empresa ha presentado unos ingresos de 5.457 millones (un 13% de aumento), de los que la cuarta parte están centrados en el área de defensa, con algo más de 1.400 millones (un 36% más).
A la vista de la adjudicación de los principales Programas Especiales de Modernización (PEM) y de que la tecnológica ha duplicado su cartera de pedidos, es lógico que la cuenta de defensa siga creciendo más que el resto (control aéreo, movilidad y Minsait) en los próximos años.
La apuesta es que ninguna de esas áreas deje de crecer, para llegar a 7.000 millones este año y, antes de 2030, a los 10.000 millones de facturación deseados.
El Gobierno defiende los contratos a Indra por "su acreditada solvencia" y "experiencia contrastada"El año que viene, defensa llegará con facilidad a los 2.300 millones, de la mano de los contratos del Estado, que controla un 28% de la empresa. Pero seguirá siendo Minsait el área que más facture, por encima de los 3.200 millones del año pasado.
En palabras de su presidente Ángel Escribano, es como si hubiera dos grandes patas: la de defensa, por un lado que supone ya 1.400 millones, y la más tech, por otro lado, que supera los 4.000 millones ahora.
Todas las áreas se relacionan entre sí, pero el camino marcado hará que ambas "patas de la mesa" se vayan compensando, sin dejar de crecer ninguna de ellas.
En cualquier caso, la vorágine compradora sobre otras empresas del sector que se desató el año pasado tiende también a normalizarse.
Indra y la italiana Leonardo unen fuerzas de cara a futuros proyectos de ciberdefensa a nivel europeo y de la OTANLos procesos de fusiones y adquisiciones (sin mencionar nunca a la polémica operación entre Indra y Escribano) siguen en marcha. Pero sólo se van a realizar "cuando haya oportunidades que ofrezcan más valor a la empresa. Comprar sólo por crecer, no es la prioridad".
Una vez presentados los resultados de 2025 y con todos los retos superados, será en el investor day que se celebre en el primer semestre de este año cuando se renueven los objetivos y se marque de forma más concreta el rumbo de la compañía, si las cosas no cambian sobre lo previsto.