Ampliar
Emmanuel Macron, Donald Trump y Brigitte Macron en tiempos donde aún conservaban su amistad política. Reuters Insultos y bromas zafias; así es la nueva relación de Trump con las potencias de EuropaEl presidente de EE UU ironiza con que Macron sigue aturdido por el «derechazo» de su mujer, Brigitte, en Vietnam, a lo que el líder francés responde reprochándole su falta de «elegancia»
Miguel Pérez
Jueves, 2 de abril 2026, 20:17
... dura respuesta de su homólogo francés, Emmanuel Macron, después de hacer el comentario de que el líder galo «todavía se está recuperando del derechazo a la mandíbula» que, en su opinión, le propinó su mujer, Brigitte Macron, durante un viaje a Vietnam en 2025. El presidente de Francia ha reprochado la nula «elegancia» del mandatario republicano, que en los últimos días se ha despachado también con groseros desplantes contra el primer ministro británico, Keir Starmer.Los dos comentarios se escuchan en un vídeo que la Casa Blanca publicó en su canal oficial y que retiró posteriormente, posiblementa avisada de que no era la mejor forma de relacionarse con un gobernante aliado, Y, efectivamente, así ha sido. Macron, de viaje oficial con su esposa en Asia, ha respondido que el comentario de Trump «no era elegante ni estaba a la altura». «No merece ni siquiera una respuesta», ha añadido, aunque a continuación ha cuestionado la proverbial verborrea del líder republicano; «No debería hablar todos los días».
Ampliar
Macron reacciona al gesto de su mujer en el avión presidencial en Vietnam. RR SSEl episodio al que se refiere el presidente estadounidense sucedió el pasado mes de mayo de 2025 al comienzo de una gira por Vietnam. Un vídeo graba a Macron junto a la puerta del avión, delante de la escalerilla, y de repente se aprecia como Brigitte le da un 'toque' en una mejilla. El presidente se queda descolocado hasta que observa que las cámaras le graban desde la pista, sonríe y saluda. El gesto acompañó a la pareja presidencial durante semanas con rumores sobre unas desavenencias conyugales que el Palacio del Elíseo intentó cortar al atribuir la aparente bofetada a una «pequeña disputa». Más tarde, la versión oficial cambió: Emmanuel y Brigitte solo «se hacían una gracia».
¿Es serio que el inquilino de la Casa Blanca se dedique a este tipo de bromas hirientes? Para la clase política francesa, rotundamente no. El propio Macron ha enfatizado el mal gusto de su homólogo en plena guerra contra Irán. «Esto no es un circo, hablamos de la vida de hombres y mujeres», ha declarado. «Estamos tratando del futuro del mundo, y ahora mismo en Irán está afectando la vida de millones de personas. Hay gente muriendo en zonas de conflicto, y tenemos un presidente (Trump) riéndose y burlándose de los demás», denunció Yaël Braun-Pivet, presidenta de la Asamblea Nacional. Incluso La Francia Insumisa, muy crítica con el gobernante galo, ha señalado que la actitud del líder norteamericano es «francamente inaceptable».
«Peor» que Truman
Bill James, el histórico escritor y analista de béisbol, ya comentó en 2016 que Trump le parecía el dirigente más vulgar de la historia norteamericana desde Truman. El discurso de este miércoles y el chorro de mensajes durante los últimos días, a medida que ha escalado su enfado con los aliados de la OTAN, son más vueltas a la noria.
«La falta de claridad estratégica y de retórica coherente de esta guerra se deben en gran medida a los conocidos defectos de carácter del presidente, como su impulsividad y deshonestidad», afirma el columnista de 'The Washington Post' Ramesh Ponnuru. Algunos medios vieron al presidente «cansado» durante su discurso del miércoles. Sus descalificaciones hirientes a los gobernantes europeos, pero también los insultos en otros asuntos de política doméstica, llaman la atención.
Muchos se llevaron las manos a la cabeza cuando el pasado diciembre Trump comentó que el asesinato del querido director de cine Rob Reiner y de su mujer en Hollywood pudieron deberse a las críticas realizadas por el cineasta hacia su persona. «Yo no era fan suyo. Era un trastornado», llegó a proclamar el presidente ante los periodistas. Días más tarde, 'The New York Times' titulaba un artículo sobre el talante en la Casa Blanca: «Insultos, gritos y ataques: el desinhibido segundo mandato de Trump.
Ahora, fuentes cercanas a Washington sostienen que los menosprecios del líder republicano podrían deberse a la tensión de la guerra contra Irán, para la que no parece existir una salida cómoda. El portazo de los aliados europeos a secundarle en sus propósitos militares en Oriente Medio habría inflamado su cólera, acostumbrado a no recibir negativas del otro lado del Atlántico. Y la influencia del secretario de Estado, Marco Rubio, quien insistentemente critica a una Alianza que «no sirve» cuando EE UU «la necesita», o del secretario de la Guerra, Pete Hegseth, parecen elevar la temperatura en su estado de ánimo.
Trump ha criticado reiteradamente a España por su aportación inferior al 5% a la financiación de la Alianza Atlántica y por haber cerrado el espacio aéreo a las aeronaves militares de EE UU con destino a Irán. sin embargo, sus dos principales obsesiones son Emmanuel Macron y Keir Starmer, los jefes de las dos grandes potencias de Europa y artífices de una coalición de defensa del Viejo Continente.
Ampliar
Donald Trump y Keir Starmer. ReutersCon el primer ministro británico ha pasado de considerarle su puente en Europa al más claro menosprecio, después de que le negara el uso de las bases del Reino Unido para la guerra. La frustración por esta disidencia le ha transformado para mal. Antes, Starmes era su «amigo». Ahora le tacha de «cobarde» y en es esa ira ha caído muy bajo: el pasado 24 de marzo, en plena guerra, Trump publicó un vídeo paródico en Truth Social donde un falso Starmer temblaba en su despacho de Downing Street ante una llamada suya. «¿Y si Donald me grita? ¿Qué digo?», se preguntaba el personaje.
El montaje es surrealista. La actitud, también. En nada se parece a aquella visita del premier británico al Despacho Oval en la que le entregó en mano al líder republicano una invitación de Carlos III para visitar el Reino Unido. Los aleyuyas mutuos sobrevolaron la sala. Ni tampoco es como en mayo de 2025, cuando Starmer anunció regocijado el primer acuerdo comercial firmado con Trump en virtud a la «relación especial» de sus dos países. La guerra de Oriente Medio ha roto las ilusiones y devuelto al líder norteamericano la vena más dura. La mostró recientemente, en pleno episodio de cólera con los aliados, al decir que los portaaviones británicos son «de juguete» y Starmer «no es Winston Churchill».
«Nada nos separará»
Lo mismo ha sucedido con Macron. Su relación ha sido una montaña rusa. «Nada separará jamás» nuestros lazos, le alabó públicamente el líder francés a Trump durante el desfile militar en París en la Fiesta Nacional de 2017. «Es el signo de una amistad que atraviesa los tiempos», continuó halagando a su «amigo» estadounidense, todavía un recién llegado a la Casa Blanca. Al final, todo parece terminado entre ellos. La burla con Brigitte Macron de por medio parece haber sentenciado definitivamente una relación que incluso parecía encarrilada el mes pasado. Fue al término de una conversación telefónica entre los dos presidentes con el conflicto bélico ya explotando en Oriente Medio. «¿Qué tal ha ido?», le preguntaron a Trump. «Entre el 0 y el 10, diría que ha sido un 8. No es perfecto, pero es Francia. No esperamos la perfección», respondió.
Este jueves es Macron quien le ha golpeado en el rostro. Tras calificar de «irreal» su propuesta de conquistar el estrecho de Ormuz y reivindicar la vigencia de la OTAN, ha querido mostrarle a su antaño amigo americano el talante europeo: «Cuando queremos ser serios, no decimos cada día lo contrario de lo que dijimos el día anterior».
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión