El Ministerio del Interior ha anunciado este martes que ha iniciado los trámites para prolongar el espigón de la frontera de El Tarajal, en Ceuta, en el límite con Marruecos, "para reforzar la condición fronteriza con Marruecos de esta construcción". El nuevo espigón sustituirá al actual, flotante y de carácter provisional, que está rota en varios tramos de boyas, según informó 'El Faro de Ceuta'.
Por ese espigón se colaron desde Marruecos, los días 30 y 31 de julio pasados, casi 90.000 personas, más de 10.000 de las cuales permanecen todavía en la ciudad autónoma, sin que el Gobierno central, responsable del control de fronteras, haya precisado ni una cifra ni la otra.
Interior realizará la obra en dos fases y requerirá de la colaboración de la Administración local, según ha anunciado el propio Ministerio. Se solicitarán, así, informes al Gobierno autónomo, "así como a otros organismos estatales que deben dar su visto bueno a la iniciativa", informa la nota ministerial.
La obra se realizará en dos fases. La primera "consistirá en la prolongación mar adentro de 15 metros lineales dividida en tres tramos modulados cimentados mediante pilotes, y un cerramiento superior de malla 'antitrepa' con peines curvos invertidos".
En la segunda, se prolongará mar adentro el espigón "en 100 metros lineales mediante un dique vertical". Ambas fases tendrán un coste estimado de siete millones de euros. Además, se instalará "un sistema de balizamiento flotante para desplegar una red de contención de alta resistencia, suspendida hasta el fondo marino, para impedir el paso sumergido". Es decir, para que los migrantes no puedan bucear por debajo de la barrera hasta España.
Esta última actuación tendrá un coste estimado de dos millones de euros. Este balizamiento permanente, en definitiva, sustituirá a la barrera flotante que con carácter provisional se instaló en agosto pasado.