La denuncia del hermano de la fallecida se suma a la de Tania, a quien amputó el ano, el recto y la vejiga por un tumor maligno inexistente
Regala esta noticia Añádenos en Google El ginecólogo denunciado por la muerte de una mujer de origen kuwaití a su salida de los juzgados tras declarar por otra negligencia. (I. Cabanes)Ignacio Cabanes
Valencia
04/06/2026 a las 08:05h.Los problemas se le acumulan al doctor L. M., el especialista en ginecología oncológica de un hospital privado de Valencia investigado por presuntas negligencias médicas ... . Aunque nada en comparación con la pesadilla vivida por algunas de sus pacientes. A la causa por un presunto delito de lesiones por imprudencia profesional grave que investiga un juzgado de Paterna, por la mutilación del ano, el recto y la vejiga a una valenciana de 39 años, tras operarla por un supuesto tumor maligno inexistente, se suma ahora otra denuncia por el fallecimiento de otra paciente a la que le causó «una perforación intestinal». Y podría haber más denuncias, según la información que ha podido recopilar este periódico.
Durante dicha intervención ginecológica su hermana sufrió una perforación en el intestino, detectada en una revisión tres días después. Para corregir estos problemas derivados de la primera operación, fue sometida a un total de cuatro intervenciones, en las que la paciente sufrió una sepsis que desembocó en un fallo multiorgánico y su fallecimiento el 27 de agosto, un mes después de la primera intervención realizada por el cirujano investigado.
El ginecólogo investigado, de 49 años y nacionalidad argentina, ya prestó declaración ante la plaza número uno de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Paterna que investiga la presunta negligencia médica por la que Tania, sin vejiga, sin recto y sin ano, sufre un dolor crónico que incluso le impide mantener relaciones sexuales desde hace cuatro años, como relató en exclusiva la denunciante a este periódico.
En dicha causa también figuran como investigados la uróloga que le practicó una cistectomía –extirpación de la vejiga– tres meses después por múltiples infecciones y tener seccionado el nervio del control de la orina producto de la cirugía anterior. Así como el gerente del hospital privado donde se llevaron a cabo las operaciones, al figurar el centro como responsable civil subsidiario.
Acreditar su titulación
Por su parte, el cirujano investigado alegó ante la jueza que la denunciante era una paciente pluripatológica con un historial complejo que incluía lupus, enfermedad de Crohn, fibromialgia y endometriosis severa intervenida previamente en cuatro ocasiones. Según esgrimió, todos los tratamientos no quirúrgicos se habían agotado, por lo que la extirpación del recto y del ovario restante era indispensable para resolver sus problemas de tránsito intestinal. «Me dio a elegir entre llevar una bolsa en la barriga o morir. Dijo que era la única solución que había. Y elegí vivir», explicó visiblemente afectada y con secuelas de por vida la afectada a este periódico.
Respecto al procedimiento quirúrgico, el doctor L. M. sostiene que la colectomía se realizó correctamente en una cirugía compleja de dos horas que transcurrió sin ningún tipo de complicaciones. Sin embargo, desde entonces Tania ya no volvió a poder miccionar y este problema se convirtió en una tortura de infecciones recurrentes y pielonefritis.
Esta nueva víctima falleció a los 45 años el pasado mes de agosto, un mes después de ser intervenida, tras sufrir perforación intestinal
En cuanto a la supuesta «tumoración» que reflejó en su informe médico, el investigado reconoce que fue un error propio al transcribir el documento, pero sostiene que nunca existió sospecha clínica ni evidencias de tumor maligno. La jueza ha solicitado al investigado que acredite sus titulaciones médicas que lo capacitarían para llevar a cabo dichas intervenciones de cirugías de «alta complejidad».
Un informe pericial aportado por la acusación señala que la actuación médica fue «materialmente inadecuada» y «no existió la pericia médica exigible, ni se efectuaron los estudios diagnósticos previos necesarios para determinar la verdadera causa de los síntomas. «Se adoptaron decisiones quirúrgicas de carácter agresivo, mutilante e irreversible, fuera de toda proporcionalidad con la patología existente», concluye el perito.
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