Martes, 24 de marzo 2026, 01:00
... poner fin a la guerra en Irán, en pleno recrudecimiento del cruce de hostilidades. La primera consecuencia de los «productivos» contactos entre Washington y Teherán ha sido el aplazamiento del ultimátum que había dado el presidente de Estados Unidos al régimen de los ayatolás, cuya capacidad de respuesta a los ataques sorprende en Estados Unidos e Israel. Pospuesta la amenaza de Trump de «arrasar» infraestructuras claves, replicada por el Gobierno iraní con una ofensiva sobre las plantas energéticas de todo el Golfo, la economía mundial pudo aplacar su agitación y el precio del petróleo se contuvo. El presidente de EE UU usa a su antojo los mercados para lograr una posición de fuerza, en una temeraria estrategia que castiga el bolsillo ciudadano, incluido su votante. Las conclusiones de esas «sólidas conversaciones» aún por conocer hay que cogerlas con alfileres. No tanto por el fondo -fin del programa nuclear en Irán y garantías de paz para Israel en la región-, sino por el sello de peligrosa improvisación del magnate.Límite de sesiones alcanzadas
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