Los ataques a buques interrumpen el tráfico mercante por el estrecho de Ormuz. EL ESPAÑOL
Oriente Próximo Irán exporta 12 millones de barriles en cinco días en 'barcos fantasma' chinos mientras ataca a otros barcos en OrmuzUna 'flota fantasma' de petroleros permite a Teherán mantener sus exportaciones mientras estrangula a sus vecinos en el estrecho de Ormuz.
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Paolo FavaSandra VilchesJuan López Cachón Publicada 12 marzo 2026 02:50h Actualizada 12 marzo 2026 10:02hLas claves nuevo Generado con IA
La operación 'Furia Épica' de EEUU e Israel golpeó a Irán con dureza en las primeras horas, cuando el ayatolá Alí Jamenei y medio centenar de mandos murieron bajo las bombas. El paso de los días, sin embargo, inclina la ventaja hacia Teherán y su capacidad para controlar el estrecho de Ormuz.
Aunque Donald Trump se jactase de haber destruido más de 50 buques de la armada iraní -16 de ellos barcos minadores-, Irán ha cumplido su amenaza contra el tráfico marítimo de petróleo, gas y otros materiales en la zona. Cuatro cargueros han sido atacados a lo largo del miércoles, lo que ha acabado con las esperanzas de contener el vaivén de precios del crudo.
El régimen se mostraba exultante, augurando que el barril alcanzaría "los 200 dólares" y que "ni una gota de petróleo" pasaría por la ruta de Ormuz. La realidad sería aún más favorable para Irán: el régimen de los ayatolás seguiría exportando a buen ritmo petróleo a través de cargueros chinos 'fantasma' ante la pasividad de EEUU y sus aliados.
Misiles Patriot de 4 M con IA contra enjambres de drones 'low cost': la guerra del futuro se decide en el Golfo PérsicoLa Guardia Revolucionaria iraní ha reivindicado dos de los ataques. El primero fue contra el Mayuree Naree, de bandera tailandesa y con 23 tripulantes a bordo. Se hallaba a unas 11 millas náuticas al norte de Omán cuando recibió un disparo por, presuntamente, "ignorar advertencias". El impacto provocó un incendio a bordo y la naviera, Precious Shipping Public, ordenó evacuar.
Vídeo | Imágenes del Mayuree Naree, un carguero atacado por un proyectil
El segundo ha sido el Express Rome, con bandera de Liberia pero de propiedad israelí. Teherán se ha congratulado del golpe al "régimen sionista" que ha supuesto inmovilizar este buque, y ha subrayado que "los agresores estadounidenses y sus socios no tienen derecho a transitar" por Ormuz. Cualquiera que lo haga, advierten, será "objetivo legítimo".
El tercer barco atacado han sido el granelero Star Gwyneth, alcanzado a unas 50 millas náuticas al noroeste de Dubái. Tiende bandera de las Islas Marshall pero pertenece a la naviera griega Star Bulk Carriers. Y el cuarto, el portacontenedores japonés One Majesty, a 25 millas náuticas al noroeste de Ras Al Jaima (Emiratos Árabes Unidos).
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) afirma haber reducido en un 90% la capacidad de Irán para lanzar misiles, y en más de 80% la de atacar con drones. Pero Ormuz, por donde pasa el 20% del tráfico de hidrocarburos mundiales, sigue siendo peligroso para los mercantes occidentales, que ven sus peticiones de escolta militar desatendidas.
La 'flota fantasma' que escapa al radar
El concepto de 'flota fantasma' existía antes de la guerra; de hecho, los petroleros que han permitido a Irán continuar exportando a China ya se encontraban en Ormuz cuando empezó el conflicto. La razón es sencilla: se trata de una flotilla opaca especializada en comerciar con países bajo embargo o sanciones sin que se pueda identificar al destinatario final.
Tanto China como Rusia cuentan con estas flotillas de buques avejentados pero todavía operativos, que ondean principalmente banderas de países africanos. Consultoras especializadas en tráfico marítimo como Kpler estiman que los 'petroleros fantasma' chinos han partido con una media de dos millones de barriles de petróleo iraní diarios en los últimos seis días.
Irán, por tanto, habría exportado más de doce millones de barriles de petróleo en plena guerra. Una cantidad que iguala, cuando no mejora, sus ventas habituales a China, recoge el Wall Street Journal. Al menos 15 de estos 'petroleros fantasma' habrían repostado en la isla de Kharg, el punto neurálgico del crudo iraní en el golfo Pérsico, y atravesado el estrecho de Ormuz.
El tráfico fantasma se conseguiría de dos maneras. Primero, desconectan los transpondedores de modo a desaparecer a la vista de los satélites. A continuación, contactan por radio con las bases navales iraníes para identificarse como "petroleros chinos". En ocasiones, lo hacen con megáfonos. Es rudimentario y arriesgado: en dos ocasiones, explica Kpler, han sido atacados.
Posteriormente, esta flota furtiva acudirá a puertos del sudeste asiático o de África, o se encontrará en alta mar con los petroleros legítimos del país para el que trabajan. Ahí se realizará el trasvase de crudo que permitirá llevarlo a puerto. Aunque las navieras que trabajan con buques fantasma son objeto de sanciones internacionales, el negocio les sale rentable.
La 'lluvia negra' cubre el cielo de Teherán por los ataques de EEUU mientras Irán empieza a minar el estrecho de OrmuzLos países del Golfo se impacientan
Asediados por los ataques de represalia iraní y con su tráfico marítimo encallado, los países del golfo Pérsico empiezan a dar señales de irritación con la estrategia de Washington. Más de 40.000 vuelos en la zona se han visto suspendidos en el mayor golpe a los negocios y el turismo que sufren desde la pandemia de Covid-19.
El frenazo a las exportaciones ya se equipara con la crisis del petróleo de los años 70. Arabia Saudí, por ejemplo, ha reducido su cuota diaria a 9,8 millones de barriles de crudo diario. En febrero, producía 10,9. Ha tenido que clausurar la refinería de Ras Tanura y potenciar el tráfico desde el puerto de Yanbu, con acceso al Mar Rojo.
En Abu Dabi, la empresa estatal ADNOC se ha visto obligada a cerrar la refinería de Ruwais tras un ataque de dron. Kuwait ha cesado su producción, al igual que Baréin, y la extracción en el sur de Irak ha descendido un 70%, de 4,3 millones de barriles al día a únicamente 1,3. Y Catar ha visto paralizada su producción de Gas Natural Licuado, que supone el 20% mundial.
"Durante décadas, las relaciones entre Washington y los países del Golfo se han basado en un acuerdo tácito: ellos hacían inversiones millonarias en armas, tecnología y productos estadounidenses a cambio de protección", explica Fawaz Gerges, profesor de la London School of Economics, a la agencia Reuters.
Esta guerra, en la que han sido los principales perjudicados de la represalia israelí, ha cambiado esta visión del mundo. "Los estados del Golfo van a tener que acelerar sus esfuerzos para diversificar sus acuerdos de seguridad y comercio exterior. Se han dado cuenta de que no pueden contar con Estados Unidos para proteger su energía, su petróleo, su gas, su gente y su soberanía", concluye Gerges.