Cada vez son más los partidos políticos que relacionan la complacencia de Pedro Sánchez con Marruecos con el espionaje a los móviles del presidente del Gobierno y de otros ministros a través del programa Pegasus, deslizando una suerte de chantaje o condicionante por parte de Rabat en la toma de decisiones del Ejecutivo. Podemos, que lo había deslizado hace 10 días, entra de lleno ahora en esta teoría que, hasta la gravísima crisis de Ceuta, estaba casi exclusivamente en boca de PP y Vox.
Preguntada específicamente en una entrevista en la Ser por la tesis de un presunto chantaje de Marruecos, la candidata de los morados a las elecciones generales, Irene Montero, ha remarcado que "parece bastante evidente que algo hay". "Porque todo el mundo lo dice y es lo que se cuentan los mentideros", ha apostillado.
La dirigente de Podemos, que cuando se descubrió el espionaje de Sánchez formaba parte como ministra de Igualdad del Gobierno, ha dicho que ella no sabe "a ciencia cierta" si fue Marruecos quien infectó con Pegasus el móvil del presidente o si encontraron algo que pudiera estar comprometiendo sus decisiones, pero ha subrayado que "si otros que saben más lo dicen, no vamos descartar esa hipótesis". Por eso, Montero ha reclamado que todo esto "lo tiene que explicar quien lo sabe".
"Da igual que sea porque tienen algo, porque no quieren enemistarse con Marruecos. Es histórico que en este país el PSOE se ha sometido muchas más veces mientras estaba en el Gobierno a los designios de Marruecos sin ningún tipo de justificación. No solamente en este Gobierno de Pedro Sánchez, también ha pasado anteriormente", ha ahondado.
Montero ha denunciado que la falta de solución por parte del Ejecutivo a la "crisis humanitaria" en Ceuta es una "autopista para la extrema derecha". En este sentido, ha defendido que los inmigrantes sean trasladados a la península y que se solvente su situación porque no pueden estar vagando por la ciudad y en pésimas condiciones. "No hay un problema de capacidad", ha dicho, sino de "racismo" e inhumanidad".
En cuanto a Marruecos, ha asegurado que está metido "hasta las cachas" en el origen de la crisis y ha involucrado a EEUU e Israel porque hay un afán por controlar el estrecho de Gibraltar, y con ello las rutas comerciales o las materias primas.
Respecto al decreto de vivienda para controlar los alquileres que prepara al Gobierno, Montero ha hundido las expectativas de que pueda salir adelante si se pretende "colar" dentro del texto una reforma de la Ley del Suelo "No se la vamos a votar ni por asomo, la quieren colar por la puerta de atrás", ha denunciado.
Para negociar el decreto y su voto ha exigido sacar esa reforma del texto y ha advertido contra la maniobra del Gobierno de plantearles un "chantaje". Así, ha avisado a la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, de que si quiere meter esa ley "que facilita la especulación y el pelotazo urbanístico que le pida los votos al PP".
En cuanto a su candidatura a las elecciones generales, Montero se ha ofrecido como la líder de la izquierda que cree que "el sistema no funciona" y que prioriza la vivienda, el trabajo y la alimentación. Su aspiración es ahora competir en unas "primarias abiertas" (o sea, en las que pueda votar cualquier ciudadano y no sólo los militantes de Podemos) con quien quiera presentarse. Algo que anunció el pasado sábado en un acto con el que relanzar sus aspiraciones.
Sin embargo, no hay un canal de diálogo que esté avanzando con el resto de formaciones de la izquierda. IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes siguen adelante con su proyecto de lanzar una candidatura. Eso sí, Montero se ha adelantado a ellos, consciente de que la alianza que todavía se denomina Sumar está atascada en la búsqueda de un candidato.