El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Seguridad Nacional de extrema derecha, Itamar Ben-Gvir, se dan la mano durante una sesión en la Knéset. Oren Ben Hakoon Reuters
Oriente Próximo Israel aprueba una ley para imponer la pena de muerte por ahorcamiento a los palestinos condenados por terrorismoLa ley establece que se impondrá la pena capital a un terrorista que haya matado a una persona "con la intención de negar la existencia del Estado de Israel".
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Álvaro Escalonilla Publicada 30 marzo 2026 20:13h Actualizada 30 marzo 2026 20:56hLas claves nuevo Generado con IA
El Parlamento israelí aprobó este lunes una ley que convierte la pena de muerte en la condena por defecto para los palestinos declarados culpables de cometer actos de terrorismo que hayan causado víctimas mortales.
El arquitecto de la norma es el ministro de Seguridad Pública, Itamar Ben Gvir. Era una de las grandes promesas electorales del líder supremacista antiárabe, que en los días previos a la votación apareció en la Knéset con alfileres en forma de soga en la solapa de la chaqueta del traje.
La ley incluye disposiciones que exigen la ejecución por ahorcamiento en un plazo de 90 días desde la sentencia, con cierta posibilidad de aplazamiento pero sin derecho a clemencia, y la opción de imponer una pena de cadena perpetua en lugar de la pena capital.
En los tribunales civiles de Israel, la nueva legislación establece como castigo la cadena perpetua o la pena de muerte para cualquiera condenado por “causar deliberadamente la muerte de una persona con la intención de poner fin a la existencia de Israel”.
La redacción de la ley crea una distinción que la destina casi exclusivamente al terrorismo palestino, mientras que la carga ideológica de la prueba que fija hace prácticamente imposible su aplicación al terrorismo nacionalista judío, como subraya el diario Haaretz.
La medida salió adelante con los votos a favor de los partidos de la coalición que lidera Benjamin Netanyahu, que consiguió suavizar ligeramente la versión definitiva al incluir como alternativa la opción de cadena perpetua, aunque el otro gran impulsor de la norma fuera Nissim Vaturi, un diputado del Likud.
La comunidad internacional recibió alarmada los planes del Gobierno israelí. “La adopción de este texto podría poner en riesgo los compromisos de Israel en materia de principios democráticos”, advirtieron el domingo los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido, que denunciaron a través de un comunicado conjunto el carácter “de facto discriminatorio” hacia los palestinos.
Un grupo de expertos de Naciones Unidas señaló, además, que el proyecto incluye “definiciones vagas y demasiado amplias de terrorismo”, lo que significa que la pena de muerte podría aplicarse a “conductas que no son genuinamente terroristas” en su naturaleza.
El ultranacionalista Ben Gvir argumenta que la pena de muerte puede disuadir a los palestinos a la hora de perpetrar ataques mortales contra israelíes o de intentar secuestros con el objetivo de forzar canjes de prisioneros palestinos detenidos en cárceles del Estado hebreo. Un argumento no probado.
Varias organizaciones israelíes de derechos humanos adelantaron este lunes que recurrirán la nueva legislación ante el Tribunal Supremo de Israel, que podría anularla en caso de considerarla anticonstitucional.
El Estado hebreo desanda así un camino que inició en 1954. Ese año abolió la pena de muerte por asesinato. La única persona ejecutada en Israel tras un juicio civil fue Adolf Eichmann, uno de los responsables del Holocausto nazi.
“La Knéset se dispone a legislar la muerte. No para cambiar la realidad, sino para declararla”, denuncia el abogado Itay Epshtain. “Durante décadas, los palestinos que viven en territorio ocupado han sido asesinados extrajudicialmente: sin juicio, sin sentencia, sin consecuencias. Eso, trágicamente, seguirá ocurriendo".
"Esta ley hace otra cosa: indica, de forma clara, que lo que se hace en los territorios ocupados podría acabar extendiéndose a los ciudadanos palestinos de Israel y a todos aquellos que disientan", anticipa Epshtain.