Un agente de Policía de Hamás dirige el tráfico en la ciudad de Gaza, 28 de enero de 2026. Reuters
Oriente Próximo Israel castiga a Líbano en su ofensiva contra Hezbolá mientras deja Gaza en manos de HamásNetanyahu se embarca en una campaña de bombardeos para forzar la caída del régimen iraní y desarticular a su proxy libanés que le obliga a desatender el anquilosado proceso de transición en la Franja.
Más información:Los israelíes reconocen la amenaza de Irán pero acusan el cálculo electoral de Netanyahu: "Estamos cansados de guerras"
Álvaro Escalonilla Publicada 12 marzo 2026 02:50hLas claves nuevo Generado con IA
Las columnas de humo volvieron a teñir el cielo de Beirut después de que Israel lanzara ayer una nueva e intensa oleada de bombardeos contra objetivos de Hezbolá. El Partido de Dios intentó devolver el golpe a través de un ataque aéreo coordinado con la Guardia Revolucionaria, la primera operación conjunta con Irán desde el inicio de la guerra.
La secuencia es de sobra conocida en Líbano. La milicia chií entró en el conflicto el pasado lunes respondiendo a la muerte del ayatolá Alí Jamenei con una batería de drones y cohetes sobre Israel, que acto seguido articuló una campaña de ataques aéreos sobre los barrios del sur de la capital y el valle de la Becá, feudos de Hezbolá.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) aprovecharon la coyuntura para reforzar su despliegue militar en la denominada "zona tapón", un área del sur de Líbano que permanece bajo ocupación israelí desde la entrada en vigor del alto el fuego de noviembre de 2024.
La guerra en Oriente Próximo cumple doce días, y no tiene visos de acabar en el corto plazo, por más que Donald Trump, necesitado de insuflar ánimo a los mercados, asegure que "terminará pronto" porque "prácticamente no queda nada por golpear" en Irán.
"En cuanto quiera que se detenga, se detendrá", declaró este jueves el presidente de Estados Unidos en diálogo con el digital Axios. El ministro israelí de Defensa reafirmó, en cambio, que la operación militar en curso seguiría adelante "sin límite de tiempo, todo el tiempo que sea necesario, hasta lograr todos los objetivos".
En Líbano, sin embargo, nadie atisba el fin de la violencia. El tándem que forman el presidente Joseph Aoun y el primer ministro Nawaf Salam quieren romper la maldición, y piden negociaciones directas con Israel para resolver la rivalidad histórica. A fin de cuentas, las partes comparten el objetivo de desarmar a Hezbolá.
Pero la petición de Aoun, excomandante de las Fuerzas Armadas de Líbano, cayó en saco roto. El viceprimer ministro libanés Tarek Mitri lamentó este miércoles la actitud de Israel, que evita responder. Aoun y Salam reclaman una tregua antes de sentarse a negociar, y Netanyahu no quiere detener los ataques para mediar palabra.
Según el Financial Times, la ventana de oportunidad para celebrar una ronda de negociación en Chipre se cerró por la insistencia de Netanyahu en mantener la ofensiva a toda costa. No obstante, la corporación pública Kan asegura que las conversaciones están teniendo lugar de forma indirecta.
"Los libaneses están dispuestos a hablar con Israel, pero bajo la condición de un alto el fuego", recoge el rotativo británico citando a una fuente. "Israel se ha negado hasta ahora y dice que solo negociará bajo el fuego".
Los israelíes reconocen la amenaza de Irán pero acusan el cálculo electoral de Netanyahu: "Estamos cansados de guerras"Mientras, se acumulan las víctimas mortales en Líbano. Al menos 634 personas han perdido la vida como resultado de los ataques israelíes de los doce últimos días, según el recuento del Ministerio de Salud. El número de desplazados sobrepasa los 816.000, y otras 120.000 personas permanecen alojadas en refugios oficiales.
"Las escaladas suelen traducirse en la destrucción de infraestructuras y activos económicos cuya reconstrucción recae, en última instancia, sobre la población libanesa y los donantes internacionales", lamenta en conversación con este periódico Leila Dagher, directora del Centro de Acción en Políticas Públicas de la Universidad Libanesa Americana.
La asesora económica de varios cargos públicos explica desde Beirut que "los costes del conflicto se socializan en todo el país, aunque las decisiones que los desencadenan no se adopten a través de las instituciones estatales ni de mecanismos de rendición de cuentas democráticos".
Una columna de humo se eleva tras un ataque israelí en los suburbios del sur de Beirut Reuters
Parálisis en Gaza
En el paisaje de escombros de Gaza la situación no es mucho más prometedora. El frágil alto el fuego, en vigor desde el pasado mes de octubre, no evita que en Gaza se acumulen las víctimas. Los ataques israelíes se han cobrado la vida de 648 palestinos. Al menos 16 han muerto desde el pasado 28 de febrero.
El paso fronterizo con Egipto sólo aguantó un mes abierto después de dos años de cierre total. La reapertura del corredor de Rafah permitió la salida con cuentagotas de gazatíes que necesitaban recibir atención médica, y también la entrada de camiones de ayuda humanitaria.
La guerra en Irán rompió, sin embargo, la nueva normalidad que imperaba en la Franja, donde Hamás reconstruye en silencio su administración previa al 7 de octubre de 2023. Israel no tardó en sellar Gaza por temor a las represalias del grupo islamista palestino y de su socio menor, la Yihad Islámica, que de momento han optado por mantener perfil bajo.
Su situación es delicada porque la guerra en curso enfrenta a sus principales aliados. Irán, por un lado; Catar y el resto de petromonarquías del Golfo, por otro. La cúpula del grupo se divide entre quienes apuestan por acercarse a Teherán y quienes prefieren la tutela de Doha. Tomar partido puede traer resultados indeseados en el futuro.
La transición en Gaza no termina de arrancar. La Junta de Paz de Trump quedó constituida de manera formal nueve días antes de que Estados Unidos lanzara la operación Furia Épica.
El acto de presentación en Washington reunió a una veintena de líderes mundiales. Sólo cinco aceptaron enviar tropas para articular la Fuerza de Estabilización Internacional (ISF, por sus siglas en inglés), el órgano que recibió el encargo de mantener la seguridad de Gaza.
Los quince miembros del comité técnico palestino llamado a gobernar la Franja de manera provisional, bajo la tutela del órgano que preside el propio Trump, sigue esperando órdenes en El Cairo para empezar a trabajar.
No hay calendario definido, y mientras dure la operación Furia Épica es poco probable que la transición en Gaza avance. Según Reuters, el Centro de Coordinación Cívico-Militar (CCCM) de Kiryat Gat, en el sur de Israel, ha reducido sus operaciones al mínimo desde el inicio de la guerra en Irán.
La guerra en Irán consiguió unir a un Eje de Resistencia debilitado que, de momento, se mantiene en pie a la espera de saber si cuenta o no con los rebeldes hutíes de Yemen.
Surgen las primeras grietas en la alianza contra Irán: Trump y Netanyahu chocan por cómo y cuándo terminar la guerraTanto Hezbolá como Hamás y la Yihad Islámica celebraron el nombramiento de Mojtaba Jameneicomo nuevo líder supremo de Irán. El hijo del ayatolá Jamenei, alcanzado por las bombas israelíes en el primer día de guerra, sobrevivió a la ofensiva en la que murieron hasta seis miembros de su familia.
Él sufrió una fractura en un pie, cortes en la cara y un hematoma alrededor de un ojo, según la CNN. "He oído las informaciones según las cuales Mojtaba Jamenei había resultado herido. Pregunté a amigos que tienen contactos. Me dijeron que, gracias a Dios, estaba sano y salvo", escribió el hijo del presidente iraní, Yousef Pezeshkian, en su canal de Telegram.