Trump aseguró que Hezbolá había aceptado un alto el fuego y ese mensaje le llegó gracias a la mediación de Nabih Berri, presidente del parlamento libanés y uno de los hombres fuertes de la comunidad chií. El veterano dirigente del movimiento Amal elogió a Irán por insistir en que una tregua en Líbano siga siendo una condición clave para cualquier acuerdo con Estados Unidos. Mohammad Bagher Ghalibaf, principal negociador iraní, habló con Berri para decirle que «si la agresión israelí contra Líbano continúa, no solo detendremos el proceso de negociación, sino que entraremos en una confrontación directa con el enemigo». Una seria amenaza de escalada.
Ali Hamdan, asesor principal de Berri, declaró a la agencia AFP que la principal exigencia del presidente del parlamento persa es un «alto el fuego global». Hamdan explicó que «eso significa el cese de los ataques israelíes por aire, tierra y mar, y que el ejército hebreo no llevará a cabo explosiones ni demoliciones» en el sur, donde aplica la doctrina de la Franja Gaza y arrasa poblaciones enteras.
En una primera fase, la embajada libanesa en Washington afirmó que la milicia chií había aceptado una propuesta estadounidense en la que «los ataques israelíes contra el sur de Beirut cesarán a cambio de que Hezbolá se abstenga de lanzar ataques contra Israel, y el marco del alto el fuego se ampliará para abarcar todo el territorio libanés».
Críticas en Israel
En medio de esta nueva ecuación, los israelíes suavizaron las restricciones en las comunidades del norte y anunciaron la reapertura de escuelas en las zonas fronterizas. La presión sobre Netanyahu es fuerte y la decisión de frenar la escalada contra Hezbolá provocó una oleada de críticas en las redes sociales a un primer ministro obsesionado con proyectar una imagen de fuerza en plena carrera electoral.
«Este es el momento de decirle a nuestro amigo, el presidente Trump, 'no'», escribió en X el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, recordando que Netanyahu dijo en el pasado que un primer ministro fuerte debía saber decir 'no' al presidente de Estados Unidos cuando fuera necesario. «Ahora es el momento de hacer lo necesario y atacar a Hezbolá», añadió el dirigente ultranacionalista, que pide derribar diez edificios al sur de Beirut por cada dron lanzado por la milicia chií.
El ex jefe del ejército y líder del partido Yashar, Gadi Eisenkot, calificó la directriz de Trump como «una exigencia humillante y claramente irrazonable» y añadió que Netanyahu «es el hombre que daba lecciones a todo el mundo sobre la necesidad básica de ser un primer ministro capaz de enfrentarse al presidente de Estados Unidos». El líder de la oposición, Yair Lapid, acusó a jefe del Gobierno de comportarse como si Israel fuera un protectorado de Washington. Lapid recordó que «la responsabilidad de la seguridad de los ciudadanos israelíes recae exclusivamente sobre el gobierno de este país».
Pese a la tensión provocada por los choques en Líbano, la negociación indirecta entre EE UU e Irán continúa gracias a la mediación de Pakistán, Catar y Egipto. El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, dijo que «la condición número uno en las conversaciones con Irán es que abra el estrecho de Ormuz (…) también debe comprometerse a negociaciones específicas sobre el destino del uranio altamente enriquecido». Los iraníes insisten en que están dispuestos a suavizar gradualmente las restricciones si recibe garantías firmes de que no se reanudarán los ataques estadounidenses e israelíes y de que se levantará el bloqueo impuesto por Washington sobre el estrecho.
La república islámica informó del cruce seguro de 24 barcos por Ormuz, previa coordinación con el nuevo organismo iraní de control de esta vía marítima, y firmó un acuerdo con el Organismo Internacional de Energía Atómica en El Cairo destinado a allanar el camino para reanudar la cooperación, incluidas las inspecciones de las instalaciones nucleares.
El anuncio se produjo tras una reunión entre el ministro egipcio de Exteriores, Badr Abdelatty, su homólogo iraní, Abbas Araghchi, y el director general del OIEA, Rafael Grossi, quien lo calificó como «un paso en la dirección correcta». La vuelta de los inspectores es un paso importante de cara a un nuevo acuerdo nuclear. Trump aseguró ayer que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán han continuado de forma ininterrumpida y que las informaciones que afirmaban que ambas partes habían dejado de hablar hace unos días son «falsas».
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