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Omicrono Jacob Coxon, ex-ingeniero de OpenAI y Anthropic: "Creen que la IA nos puede matar a todos a finales de la década"El experto advierte que la carrera armamentística entre las grandes compañías de IA puede derivar en un gran peligro para la humanidad.
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Adrián Raya Publicada 9 septiembre 2026 13:28h SíguenosDesde que la IA generativa no era más que un concepto hace ya unas décadas, ya existía la idea de que pudiera ganar 'conciencia' y decidir que acabar con la humanidad es la mejor solución a todos los problemas. Esa idea se ha convertido en un peligro muy real en apenas unos años.
Jacob Coxon, investigador especializado en seguridad, ha sido la última voz que ha alertado del camino que está siguiendo el sector, y que tan pronto como en el 2030 puede llegar al punto de no retorno.
Coxon ha estado trabajando durante tres años en las dos empresas más importantes del sector, primero OpenAI y luego Anthropic, en tareas de entrenamiento previo de los modelos de IA usados por servicios como ChatGPT y Claude.
La IA 'superhumana'
La conclusión a la que ha llegado después de este tiempo es que ninguna de las dos empresas está actuando de forma responsable, ya que han entrado en una espiral competitiva hacia una 'superinteligencia' capaz de mejorarse a sí misma.
En un hilo en su cuenta de X, Coxon ha advertido en contra de subestimar esta tecnología, afirmando que muy pronto estos "sistemas superhumanos" serán capaces de hackear cualquier cosa, revolucionar cualquier campo de la noche a la mañana y adquirir "poder y recursos reales".
Bill Gates: "Sobrestimamos lo que la IA va a hacer en dos años, y subestimamos lo que va a hacer en diez años"La revelación más chocante es que Coxon afirma que los que están construyendo estos sistemas realmente creen que la IA nos puede matar a todos para finales de la década; pero que pese a eso continúan su desarrollo a un ritmo muy elevado y sin resolver problemas básicos como el control de los humanos sobre estos sistemas.
A diferencia de los discursos tranquilizadores y medidos que líderes del sector como Sam Altman de OpenAI dan a los medios de comunicación, Coxon asegura que existe una preocupación real dentro de estas organizaciones y que los empleados están expresando este miedo de manera privada.
La carrera por la IA perfecta
"Esta no es una maniobra de marketing, ninguna otra actividad humana posee este nivel de peligro", afirma Coxon.
Cabe preguntarse si estos ingenieros y directivos realmente piensan así, por qué continúan con el desarrollo de estos sistemas tan peligrosos; Coxon habla de la cultura interna de cada compañía para intentar responder a esa pregunta.
En OpenAI, afirma, "muchos aún no han internalizado profundamente lo que está en juego para la civilización", en otras palabras, se están engañando a sí mismos. En Anthropic, en cambio, Coxon cree que comprenden mejor los riesgos, pero que están "atrapados en una carrera para llegar primeros".
Crean una IA tan peligrosa que la tienen 'encarcelada': en las pruebas consiguió escaparse y hacer lo que queríaLa compañía dirigida por Dario Amodei asume que otros competidores no están actuando con prudencia, por lo que prefiere liderar el proceso de cambio aunque eso implique asumir grandes riesgos.
Lejos de ser un discurso alarmista, las palabras de Coxon han sido confirmadas por miembros de estas compañías. Por ejemplo, Evan Hubringer, jefe de alineación de Anthropic, ha respondido al hilo resaltando que "realmente creemos que la IA puede matar a todos los humanos, y personalmente, creo que las probabilidades son mayores del 10% en la próxima década".
Hubringer ha defendido a Anthropic, afirmando que "lo está haciendo lo mejor que puede" pero también ha confirmado que aún no tienen un plan para resolver estos problemas y "claramente" no están cerca de ello.
Sin embargo, Coxon califica esta estrategia como una "apuesta imprudente", que no debería hacerse desde las conversaciones privadas en Slack de una compañía cuando es algo que afecta a toda la humanidad.
Pese a todo, Coxon se muestra optimista de que aún sea posible coordinar esfuerzos internacionales e implementar medidas drásticas, y que sucesos recientes como el ataque hacker a la plataforma Hugging Face de parte de una IA de OpenAI han servido de advertencia para los desarrolladores.