El rey de los Juegos Olímpicos de invierno engrandece la galería más importante del deporte mundial. Su abuelo le inculcó una técnica única con la que aplasta a sus rivales
Johannes Klæbo, con el MARCA Leyenda.Pablo Moreno- GERARDO RIQUELME
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Fue el broche a una gala mágica. Que, como se expuso desde el escenario, empezó con un 10, el de Nadia Comaneci, y terminó con un 11. La imagen fue poderosa. Johannes Klaebo con el MARCA Leyenda, el trofeo que Michael Jordan inauguró en 1997. El rey de los deportes invernales adentrándose en la gran galería del deporte mundial. Seis oros seis, si se busca un titular muy español, fueron los causantes del terremoto que ha provocado el noruego en las disciplinas nórdicas. El hexaéxito de Milán-Cortina, en sus Juegos, el pasado febrero.
Hay algo en Klaebo, el primer nórdico que recibe el premio, que es una lección única. Es su soberbia capacidad para dominar el deporte independientemente de la distancia y la disciplina. Dos idiomas distintos. Igual te gana un martes un sprint estilo clásico, donde los esquiadores parecen ir por raíles, y el jueves gana el skiatlón, los 50 km, estilo patinador. Como si Michael Phelps, el único que le supera en el ránking de oros olímpicos de todos los tiempos, ganase los 100 braza y los 1.500 libre.
¿Qué distingue a Klaebo del resto de esquiadores de fondo del planeta?
Primero, una base aeróbica extraordinaria: con un VO₂máximo que sus entrenadores no han publicado oficialmente pero que se estima entre los más altos de cualquier deportista —probablemente superior incluso al del triatleta Blummenfelt (101,1 ml/kg/min) dispone de un motor que sostiene cualquier demanda de intensidad. Segundo, una plasticidad técnica cultivada desde la infancia. Su recuerdo favorito es cuando su abuelo Kåre Høsflot lo recogía del colegio y lo llevaba a esquiar, y ese abuelo —que a sus más de ochenta años sigue siendo su entrenador personal y al que se le saltaron las lágrimas en Tesero— le enseñó los dos estilos sin empeñarse en la especialización prematura.
Laura Múgica, directora general de Unidad Editorial, Johannes Klæbo y Juan Ignacio Gallardo, director de MARCA.Apo CaballeroTercero —y esto es quizás lo más relevante desde el punto de vista del análisis de rendimiento según dicen los expertos—, una economía de movimiento casi enfermiza. Klæbo no desperdicia energía. Cada gesto está calibrado. En las cuestas, adapta la técnica al grado exacto de la pendiente antes de que la mayoría de sus rivales hayan procesado el cambio de terreno. En los descensos, recupera. En los finales, tiene reservas que sus competidores han consumido kilómetros antes. Se vio en los 10 km clásico con su compatriota Einer Hedegart, que osó discutir su primacía durante tres cuartas partes.
Descrita esa superioridad física —dicen que trabaja 350 horas entre gimnasio y el esquí con patines entre julio y agosto antes de pasar a la nieve—, su arma más poderosa es la mental. No se trata de una mente para destrozar al rival como puede tener su compatriota Magnus Carlsen. En el esquí de fondo, el competidor no ve el rostro del adversario. Sólo escucha el resuello. Klaebo sabe que nadie lo batirá porque ninguno juega la partida con tanta baraja.
Si hay que estar más de 50 días sin ver a su pareja para evitar contagios, se eleva esa barrera y se pasa dos meses sin besarla. Si en proceso crítico, como le ocurrió antes de los Mundiales de Trondheim en 2025, su novia va al cine con sus amigas, tiene que pasarse dos días en casa de sus padres en un ejercicio profiláctico. Si es su compañero de habitación en los Juegos, Emil Iversen, el que abraza a su esposa tras conquistar una medalla en los Juegos, Johannes le sugiere que se debe poner mascarilla.
La plasmación de todo esto a los números, además de las 11 medallas de oro olímpicas, una plata y un bronce, son: 113 victorias en Copas del Mundo en 196 pruebas;seis globos de cristal en la general absoluta y otros 12 en los parciales; 15 oros, dos platas y un bronce en los Mundiales. Un deportista soberbio, que engandece la galería del MARCALeyenda, camino del centenario.Con Klaebo va por 98. l
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