En la novela, o enigma metafísico y minimalista, 'Hotel Vaim', del premio Nobel de Literatura 2023 Jon Fosse (Haugesund, Noruega, 1959), segunda entrega de su tríptico dedicado al pueblo imaginario de Vaim, un hombre sin identidad, temiendo sin cesar caer en la ... locura ante una serie de hechos sin explicación que le van sucediendo, se pregunta angustiado: «¿Ahora qué?, ¿qué hago en un hotel desconocido, en un sitio desconocido, sin dinero, sin un coche con el que poder marcharme?».
Autor de cerca de sesenta obras de los más variados géneros (desde su famosa serie en siete volúmenes de 'Septología' en De Conatus, a otras obras espléndidas como 'Blancura', 'Melancolía', 'Mañana y tarde' o 'Escenas de una infancia', en Random House), sus escasos personajes suelen estar perdidos en islas o en parajes desolados dominados por la blancura mortal e inquietante de la nieve.
Los diálogos becketianos del absurdo de este gran autor teatral, novelista, poeta y cuentista magnífico, diálogos cercanos a lo incomprensible como en una pesadilla recurrente de la que no se puede escapar, alcanzan en 'Hotel Vaim' la maestría extrema de su propio estilo hipnótico y perturbador.
Un estilo que lo ha hecho famoso y que viene a encarnarse en lo más profundo de un mundo del silencio y de las tinieblas sin certezas de la existencia. El incognoscible misterio metafísico que rodea al otro, y a cada personaje protagonista de sus historias, obliga a los lectores de sus piezas a reconstruir o imaginar una posible salida para esas encrucijadas de la vida y de unas almas apresadas en asfixiantes cárceles al aire libre.
'El fill': Jon Fosse en los fiordos del silencio
La literatura noruega contemporánea ha dado al mundo dos indiscutibles y grandísimos autores, de un lirismo sombrío y ascético, ambos merecedores del Premio Nobel de Literatura. Uno fue Kjell Askildsen (1929-2021), que falleció sin recibirlo, y otro, el igualmente espléndido Jon Fosse. Herederos ambos de autores como Beckett y Kafka, los dos nacieron, como otros muchos compatriotas, bajo el peso y legado esplendoroso de genios como Ibsen, o bien de ese sumo patriarca de la incorrección que era Knut Hamsun, autor de 'Hambre' y del magistral ciclo de sus «vagabundos».
En 'Hotel Vaim', nada más comenzar la narración, el protagonista o viajero sin rumbo de esta historia se dice, a modo de reproche y en manos del azar más total: «Exactamente por qué fui a Vaim y me instalé en el Hotel Vaim, la verdad es que no lo sé, simplemente me puse en camino, adónde iba no lo sabía, y cuando al cabo de unas horas vi la señal de Vaim en el arcén, decidí parar allí». Imbuido el pequeño lugar de un aire entre fantasmal y onírico, al borde de un embarcadero medio desierto, salvo por un barco, en el fiordo de Vaim, de él, poco a poco, el protagonista de la historia se verá incapaz de escapar.
Nada más llegar, se instala en el único hotel que ve abierto. Atendido por una autoritaria hospedera, Brita, que no deja de inmiscuirse en sus más insignificantes movimientos, ésta le proporciona una habitación, la 307, sospechando él al poco rato que es el único huésped. Los escasos lugareños con los que se va tropezando en el Café Vaim, el único abierto, ya sea el Marinero propietario del barco o un Comerciante embaucador que no deja de hacerle comprar cosas sin sentido, uno tras otro, de forma sorprendente, le dicen lo mismo: que «creen conocerlo de antes», pero que no recuerdan de qué. Él, una y otra vez, lo niega: «Todos me preguntan qué me trae por Vaim y yo digo que no lo sé, más bien he salido por casualidad».
Paulatinamente desaparecidos los objetos esenciales que ha traído consigo y que pueden darle una identidad (la cartera con sus documentos o las llaves del coche que ha aparcado), este desconocido parece haber caído en una trampa para incautos. Con la maestría de Fosse para dominar con escasos datos, personajes y escenas mínimas un enigma que traduce las fluctuaciones interiores de conciencias perdidas en interminables y estupefactas pesquisas, este magnífico autor vuelve a tratar maravillosamente, con un lenguaje conciso y despojado, los misterios «indecibles» de la existencia. Misterios rodeados siempre de un sinfín de preguntas sin respuesta que se van sucediendo.
De Goya a Frida Kahlo: el museo que está revolucionando Santander
Lobo, abogada: «Todos los herederos pueden pagar el impuesto de sucesiones con el dinero de las cuentas de la persona fallecida»
WeLife Festival 2026: el gran encuentro de bienestar llega a Madrid
El reloj inteligente definitivo para el día a día ya está a la venta: descubre el Samsung Galaxy Watch 8 con soporte 4G
Page, sobre Sánchez: «Las relaciones son muy malas. Me ha quedado bastante claro la distancia que quiere tener el presidente con mi tierra»
Carlos Alcaraz, contundente sobre las elecciones convocadas por Pedro Sánchez
Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.
Jon Fosse, perdidos en el enigma de la existencia
Jon Fosse, perdidos en el enigma de la existencia