Miércoles, 06 de mayo de 2026 Mié 06/05/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Juanma Moreno encuentra en el pueblo de sus padres refugio y combustible para la campaña

Juanma Moreno encuentra en el pueblo de sus padres refugio y combustible para la campaña
Artículo Completo 627 palabras
El candidato a la reelección pide a sus paisanos de Alhaurín el Grande el mismo respaldo que en 2022, cuando convirtieron a su municipio al de mayor porcentaje de votos en favor del PP

Elecciones 17-M

Juanma Moreno encuentra en el pueblo de sus padres refugio y combustible para la campaña

El candidato a la reelección pide a sus paisanos de Alhaurín el Grande el mismo respaldo que en 2022, cuando convirtieron a su municipio al de mayor porcentaje de votos en favor del PP

Regala esta noticia Moreno comparte un momento con familiares durante su visita a Alhaurín el Grande. (Migue Fernández)

Héctor Barbotta

Sevilla

06/05/2026 a las 13:56h.

La aritmética electoral dice que Alhaurín el Grande es un bastión, el lugar donde el Partido Popular trituró los techos de cristal en 2022. Fue ... el municipio de más de 20.000 habitantes con mayor porcentaje de voto para la candidatura de Juanma Moreno. Sin embargo, la política a veces abandona la frialdad del dato para refugiarse en la calidez de un bollo de aceite. El candidato a la reelección por el PP no sólo llegó al municipio de sus padres para pedir el voto de forma mecánica; también lo hizo para encontrar refugio emocional tras el rastro del niño que fue en la casa de su abuela María Rueda.

Familiares

En una esquina esperaban su tía, Antonia Bonilla, y su prima Isabel. Los recuerdos brotaron sin necesidad de guionistas: las tardes de verano en las que el hoy presidente daba rienda suelta a su afición al canto bajo la mirada de su abuela. Era el regreso al escenario de las primeras notas antes de que la política le cambiara la partitura. En ese entorno, Moreno reconoció que Alhaurín es su bienestar mental, el lugar donde el ruido de las agendas oficiales se disipa ante el recuerdo de un Puleva compartido con su abuelo Juan en el Bar Sardina.

La emoción se volvió nudo en la garganta al cruzarse con los mayores del pueblo. Hombres de ochenta y cinco años, con la piel curtida por una vida de trabajo bajo las inclemencias que caminaron junto a su padre, Juan Moreno. Al estrechar una de esas manos, el presidente dejó escapar la confidencia más íntima de la jornada: «Mi padre debería estar vivo». Sobrevoló el recuerdo de aquel 2014, cuando el cáncer se llevó a su progenitor apenas unos días antes de que él tomara las riendas del PP andaluz.

Bajo un sol de justicia, Moreno hiló su discurso con la delicadeza de quien no quiere romper el encanto del reencuentro, pero con la firmeza de quien sabe que se juega el Gobierno. Sin estridencias, defendió la dignidad del trabajador andaluz frente a los clichés externos y lanzó un compromiso contra la soledad no deseada, esa «melancolía» que acecha a quienes, tras darlo todo, se quedan solos. Anunció que si sigue gobernando, la Junta lanzará un plan especial para combatir este fenómeno que con creciente frecuencia afecta a las personas mayores. No hubo necesidad de grandes adjetivos para entender que, para él, Alhaurín no es solo un caladero de votos, sino el talismán que le recuerda quién es para no olvidar jamás a dónde quiere llegar.

El acto terminó entre selfies infinitos y el compromiso de seguir promocionando este rincón malagueño. Moreno dejó en el aire la sensación de que, en política, la victoria más difícil no es la de las urnas, sino la de poder volver al pueblo de sus padres y que nadie te mire como a un extraño. En la Plaza Baja, el hijo pródigo volvió a ser, el nieto de María.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir