Julia Otero, premio Maga de Magas a la mejor creadora de opinión. Clara Moreno Clara Moreno
Protagonistas Julia Otero, Premio Maga de Magas a la Mejor Creadora de Opinión: la voz serena que invita a reflexionar en la radioEl galardón, conocido como los ‘Pulitzer femeninos en español’, premia en su cuarta edición a una de las voces más influyentes de la radio española.
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Cristian Campos Publicada 2 junio 2026 04:14hNo es el periodismo el oficio más fácil del mundo en tiempos de polarización.
Pero Julia Otero, una de las voces radiofónicas más reconocibles de España, se ha convertido en una de esas periodistas que, resistiéndose a los cantos de sirena del exceso retórico, intentan escapar tanto del papel de víctimas como de verdugos de esa polarización.
Desde los micrófonos de Onda Cero, donde dirige y presenta los fines de semana Julia en la onda, Julia Otero ha construido un espacio semanal que no impone verdades, sino que aspira a abrir interrogantes, sin ocultar jamás sus simpatías políticas. "Yo voto en contra de mis intereses, pero a favor de mis principios", dijo en cierta ocasión, despejando cualquier duda que pudiera quedar sobre sus simpatías por la izquierda política.
16 figuras clave del ámbito de la comunicación y la cultura forman el jurado encargado de elegir a las ganadoras de los premios Maga de Magas 2026Pero Julia Otero no ha utilizado esas convicciones izquierdistas como arma arrojadiza contra el rival ni se ha atrincherado en ellas frente a cualquier evidencia contraria, sino que ha intentado defenderlas tanto con los argumentos de la razón como con los de la emoción.
Y por eso, la periodista gallego-catalana que ha convertido la duda en arte periodístico recibe ahora el Premio Maga de Magas a la Mejor Creadora de Opinión.
Nacida el 6 de mayo de 1959 en Penela, parroquia de Monforte de Lemos (Lugo), Julia María Otero Pérez es hija única de un trompetista del Circo Americano y una ama de casa. Con sólo tres años, Julia Otero se trasladó con su familia a Barcelona, al barrio del Poble Sec, donde creció y donde sigue viviendo hoy, todavía autodefiniéndose como "hija de inmigrantes gallegos".
Julia Otero y José Luis Sastre en los Premios Ondas 2024. Gtres
Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, nunca imaginó que su vocación sería la radio. Ella soñaba con ser médica, pero a los diecisiete años un amigo la llevó a Radio Sabadell para participar en Protagonista, el cine. Aquel debut casual se convirtió en su destino profesional.
Julia Otero pronto se convirtió en presentadora y directora del programa.
En 1980 fichó por Radio Juventud y un año después llegó a Radio Miramar, donde presentó Radio a la vista, Con faldas y a lo loco y el magacín Sábado noche.
Su voz ya empezaba a sonar diferente: cercana, coloquial, tranquila. Otero no hablaba como los locutores radiofónicos al uso, impostados y muchas veces infatuados. Sonaba irónica, divertida, callejera.
Entre los diecinueve y los veinticuatro años, Julia Otero se enfrentó a un tumor abdominal grave que requirió seis operaciones. Pero ella no dejó las ondas. Aquella resiliencia silenciosa la acompañó toda la vida.
En 1987 presentó Y nosotras, ¿qué? en las mañanas de COPE, un informativo pensado para mujeres en una época en la que los programas centrados en uno sólo de los dos sexos eran todavía una rareza en los micrófonos. Hoy son habituales, ya sea de forma explícita o implícita. Pero Otero fue una de las primeras que se lanzó a un formato que renunciaba al 50% de "la clientela", apostándolo todo al otro 50%.
Su salto a la televisión llegó con Una historia particular en La 2, 3x4 y Telepasión española.
Pero fue en la radio donde Julia Otero encontró su verdadero nicho.
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida de Julia en la Onda (@juliaenlaonda_oficial)
En 1991 regresó a Onda Cero con La radio de Julia, un programa primero nocturno y después vespertino. La radio de Julia se convirtió en líder de audiencia gracias a un estilo "heterodoxo, urbano y plural", como lo definió la crítica, y con entrevistas profundas, debates serenos y análisis que no buscaban el aplauso fácil.
Entre 1991 y 1999, Julia Otero marcó una época. El Premio Ondas (1994) y el Antena de Oro (1993) avalaron su trabajo.
Tras un paréntesis en TV3 y Punto Radio, regresó en septiembre de 2007 a Onda Cero de la mano de José Manuel Lara Bosch. Julia en la onda nació entonces y se consolidó como uno de los magazines más sólidos y longevos de la radio española.
El jurado de Maga de Magas elige a las ganadoras de 2026: "Ponemos en el centro a la mujer escritora y periodista"Hoy, en 2026, el programa se emite los sábados y los domingos de 8:00 a 12:00 horas. Julia no sólo lo presenta y dirige: es la principal creadora de opinión. Y su columna semanal, La columna de Julia, es el corazón del espacio.
En La columna de Julia no hay tertulia bronca ni sensacionalismo. Hay reflexión pausada sobre la actualidad política, judicial y social. En un tiempo de polarización y ruido digital, Otero ha elegido la "duda constructiva" como herramienta de trabajo.
"Mi mejor labor como comunicadora", ha dicho ella en una entrevista reciente, "ha sido rodearme de personas que abren interrogantes e invitan a la reflexión. No creer las primeras versiones, ir un poco más allá, pero no para decir ‘esto ya lo sé’, sino al contrario, para ver que no lo sabes, al igual que otros, pero diciéndolo en voz alta, porque sus dudas también son las nuestras".
Esa filosofía se traduce en columnas que aspiran a marcar agenda sin buscar titulares fáciles, sacrificando el impacto viral en beneficio de la reflexión de largo alcance.
Este mayo de 2026, ante la inminente visita del Papa León XIV en un momento convulso para la política y la justicia españolas, y especialmente para el presidente Pedro Sánchez, Julia ha dicho: "La actualidad está para no creer en casi nada ni casi nadie".
Julia Otero recibiendo la Creus de Sant Jordi el pasado mes de abril de las manos del presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Lorena Sopena Europa Press
La frase, leída con su característico tono sereno, se viralizó y generó un enconado debate en las redes sociales. Pero no era un ataque a nadie en concreto; era una invitación a la prudencia ciudadana. Si acaso, a un sano escepticismo apartidista.
En otra reflexión, compartida con Antonio Ferreras en Al Rojo Vivo, diagnosticó el mal de la época: "Estamos en ese tiempo del ruido y de la banalidad, de la frivolidad, de la ausencia de casi todo, casi todo lo fundamental".
El compromiso de Julia Otero con sus principios es constante. Otero defiende el rigor informativo y rechaza el sensacionalismo. "Fernando entendía la enorme responsabilidad social que tenía el periodista", dijo al recordar a Fernando Ónega, con quien compartió ondas.
En febrero de 2021, cuando anunció públicamente en su programa que luchaba contra un cáncer de colon (su segunda gran batalla de salud), lo hizo con una franqueza ejemplar. "La palabra cáncer da miedo, pero estoy aprendiendo a pronunciarla en primera persona desde hace seis días. A las cosas hay que llamarlas por su nombre", confesó a sus oyentes sin dramatismo.
"No me va bien morirme, me he pedido una prórroga de dos, tres o cuatro décadas", bromeó luego en antena.
Seis meses de tratamiento después, Julia Otero regresó a Julia en la onda como si nada hubiera pasado.
Su subdirectora y amiga desde hace más de cuatro décadas, Carmen Juan, que la sustituyó durante su ausencia, la describió así: "Dirige de forma transversal, sabe escuchar, tiene talento y un profundo olfato".
Carles Francino, Pepa Bueno, Jordi Évole y Ana Pastor, entre otros, le enviaron mensajes de apoyo en los que subrayaban su honestidad y su papel como "voz indispensable" de la comunicación española.
Esa cercanía y esa ética le han valido un palmarés casi irrepetible. Cinco Premios Ondas (1989, 1994, 2003, 2013 a la trayectoria y 2018), la Medalla de Honor de Barcelona (2023), el Premio de Honor de la Comunicación 2024 de la Diputación de Barcelona (que destacó su "periodismo honesto y responsable") y, en abril de 2026, la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya.
"Ser hija predilecta del pueblo en el que nací, Monforte de Lemos, y recibir ahora la Creu de Sant Jordi de Cataluña, traza una línea que va de mis raíces personales a mi desarrollo como mujer y como profesional", declaró al recogerla.
También figura en la lista Forbes de Las 100 mujeres más influyentes de España (2022) y en la de Las 100 más influyentes de Cataluña (2025).
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Julia Otero no es, por tanto, sólo una presentadora. Es una pionera que abrió camino a las mujeres en la radio de los 80 y 90, cuando los magazines de tarde eran territorio casi por completo masculino.
Y Julia Otero ha mantenido su posición durante décadas sin renunciar a su estilo: tranquilo, cercano. Madre de Candela Otero Martínez, ha sabido compaginar su vida familiar con una carrera exigente. Su discreción contrasta con el ruido mediático actual.
En un país donde la opinión muchas veces se confunde con el grito, ella ha elegido la palabra medida que invita a debatir. Se podrá estar o no de acuerdo con sus ideas o con sus posicionamientos, pero nadie podrá jamás acusarla de haber buscado el incendio por el placer de verlo todo arder. Para sus oyentes, Julia Otero es un oasis.
La gallega Julia Otero recibirá el Premio de Honor de la Comunicación 2024 en BarcelonaEl Premio Maga de Magas a la Mejor Creadora de Opinión reconoce precisamente eso: una trayectoria de más de cuatro décadas en la que la radio ha sido herramienta de pensamiento crítico y no de confrontación. En Julia en la onda los oyentes encuentran información, humor, entrevistas de calado y, sobre todo, una columna que les ayuda a navegar la complejidad del presente.
A sus sesenta y siete años, Julia Otero sigue en antena con la misma pasión del primer día. Su columna no sólo informa: humaniza la actualidad y recuerda que el periodismo, en esencia, es duda compartida y responsabilidad social. En un mundo saturado de opiniones ruidosas, su voz se ha convertido en un referente para una buena parte de los españoles.
Por eso, este Premio Maga de Magas no es sólo un reconocimiento a una trayectoria brillante. Es un homenaje a una forma de hacer radio que prioriza la reflexión sobre el espectáculo, la ética sobre el espectáculo y la cercanía sobre el narcisismo.