Los diez españoles todavía presos políticos en Venezuela.
Reportajes Karen, Uaiparu y otros 8 presos políticos españoles que quedan en Venezuela: entre rejas por ser familia de militares y opositoresMientras estos reclusos esperan su excarcelación, los opositores al chavismo advierten de que su vuelta a la libertad no sería tal, porque "saldrán con medidas cautelares, juicios abiertos... A eso no se le puede llamar liberación".
Más información: 'Nicolasito' Maduro, el flautista y sucesor fallido que acabó como cineasta por enchufe, juerguista del régimen y fiel de Kim Jong.
José Ismael Martínez Publicada 16 enero 2026 02:49hJesús Castillo era una de las jóvenes promesas del partido Vente Venezuela [fundado por María Corina Machado] en el Estado de Mérida.
Lo que no se esperaba este joven profesor universitario era que el 31 de octubre de 2025 sería capturado por un grupo de hombres armados con rifles y sin identificar, cuando paseaba por las calles del país caribeño con varios amigos.
Su delito: ir en contra de la ideología chavista. Hacía apenas un mes que este joven con nacionalidad hispanovenezolana había cumplido 29 años.
Una foto de archivo del economista Jesús Castillo, hispanovezelano preso. @libertadparajesus
En las dos semanas siguientes su familia no volvió a saber nada más de este economista que, pese a su corta edad, ya se desempeñaba como secretario de organización estatal de su partido. Ni siquiera si estaba vivo.
Pero a los quince días exactos de su desaparición, su madre recibió una brevísima llamada telefónica.
Delcy intenta neutralizar la visita de Corina Machado a la Casa Blanca: libera a periodistas presos tras hablar con TrumpAl otro lado del aparato, Jesús se apresuraba a contar a su familia que estaba bien, pero que se encontraba encarcelado en una prisión en Venezuela.
La mujer ni siquiera tuvo tiempo de formular una respuesta. Él colgó el teléfono, porque los guardias no le dieron más tiempo para comunicarse.
Esta madre que acababa de pasar medio mes en España sospechando que a su hijo podría haberle pasado lo peor, al menos acababa de confirmar que seguía vivo.
El político Jesús Castillo, durante las últimas elecciones venezolanas. @libertadparajesus
Que no era poco, dada la violencia en las calles del país. Pero tampoco era suficiente. Ella no solo lo quiere vivo, lo quiere libre.
Esta es la terrible historia que narra a EL ESPAÑOL Ruth Castillo, hermana de este preso hispanovenezolano que aún no tiene ni idea de cuándo va a poder volver a verle.
La de Jesús es una de las al menos diez historias que hay registradas de ciudadanos españoles que se encuentran recluidos en las prisiones chavistas.
En las últimas semanas, el nuevo Gobierno de Delcy Rodríguez ha puesto en libertad a una gran cantidad de presos políticos que poblaban sus prisiones.
Entre el 8 y el 14 de enero, según la ONG Foro Penal, el régimen chavista ha excarcelado a 51 personas. Pero 'excarcelar' no significa que se les hayan perdonado los supuestos crímenes de los que les acusan.
Según el Ministerio de Exteriores, los últimos tres hispanos liberados que han vuelto a ver la calle lo han hecho este lunes, junto a otros 21 presos políticos. Desde entonces. Pero todavía no se sabe nada de los diez restantes.
Tampoco la de Jesús Castillo. Sus llamadas son breves, solo una al mes. Bien podría decirse que estas son más una confirmación de vida que una conversación entre madre e hijo, entre miembros de una familia.
[Sai Baba, el gurú hindú de Delcy al que Maduro pidió gobernar, convertido en 'santo' chavista: "Le reza para tomar decisiones"]Su hermana Ruth cree que Jesús 'suaviza' sus relatos sobre lo que vive en prisión para no hacerles sufrir, porque siempre zanja rápidamente las cuestiones sobre su estado de salud con un "estoy bien".
La preocupación es palpable en el tono de voz de la mujer. Habla con prudencia, y ni siquiera se atreve a decir en qué prisión se encuentra su hermano porque "ha habido casos de presos que cuando se ha hecho mediático el lugar en el que se encuentran los han cambiado a otro centro penitenciario todavía peor que en el que ya están".
Ahora, esta familia sigue reivindicando su libertad en redes sociales mientras ve cómo otros compatriotas ya son excarcelados: "No sabemos cuándo lo van a liberar".
Los otros nueve
María Auxiliadora Delgado: Se trata de otra mujer con doble nacionalidad -española y venezolana- que aún sigue presa. La ONG Foro Penal denunció que fue "detenida arbitrariamente en marzo de 2019, junto a su marido".
Su única relación con un 'delito' parece limitarse a que es hermana de un oficial militar retirado presuntamente vinculado a un atentado contra Nicolás Maduro.
Ángela Lizbeth Expósito Carrillo: Esta hispanovenezolana de 58 años, profesora universitaria, presidía Fundanimalia, una ONG dedicada a la defensa de los derechos de los animales.
Su detención también se produjo de forma arbitraria, en su casa, por un equipo de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) fuertemente armados, según denuncia Foro Penal.
Su caso se vincula con un presunto intento de magnicidio contra Nicolás Maduro, ocurrido el 4 de agosto de 2018, cuando un par de drones suicidas explotaron a escasos metros de él cuando estaba dando un discurso en la Avenida Bolívar, en Caracas.
Según detallan familiares en un perfil de Instagram dedicado a reclamar su libertad, está acusada de tener bajo su cuidado mascotas pertenecientes a presos políticos, perseguidos y asesinados del régimen comunista.
En diciembre de 2019 se inició la audiencia de juicio, que culminó 8 meses después, el día 4 de agosto de 2022, con la condena de Ángela Expósito a 24 años de prisión, por los delitos de terrorismo y asociación para delinquir.
Actualmente cumple su condena en el Centro de Procesados y Penados del Área Metropolitana de Caracas I (Antiguo SEBIN Helicoide).
[Así dieron su vida por Maduro los 32 'avispas negras' cubanos: con viejos AK-47, en pijama y bloqueados en los pasillos]Karen Sheydell Hernández Rodríguez: Esta socióloga de 36 años mantenía una relación sentimental con José Alberto Socorro, quien fue detenido por estar presuntamente involucrado en una operación denominada Gedeón: un fallido intento de invasión mercenaria a Venezuela en mayo de 2020 para derrocar a Nicolás Maduro.
Fue detenida en su casa, el 5 de mayo de 2020. Cuatro años después, tras un largo juicio, fue condenada a 30 años de prisión por los delitos de terrorismo, traición, conspiración, rebelión, tráfico de armas de guerra y asociación para delinquir.
El 5 de agosto de 2025, Karen fue sacada del Helicoide y llevada a un lugar desconocido. A día de hoy, no hay datos públicos en los que se indique dónde está encarcelada.
Jorge Alayeto: Fue detenido por primera vez en 2017, y los servicios judiciales chavistas le imputaron delitos de instigación para delinquir, sustracción de efectos pertenecientes a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, traición a la Patria y ataque al centinela.
Es el prisionero con nacionalidad española que más tiempo lleva en las cárceles venezolanas, y pese a ello, su caso avanza con un hermetismo espeluznante.
José Luis Machín y Miguel Jorge Álvarez: Machín pasó de ser el respetado alcalde del Estado de Barinas a ser detenido en agosto de 2025. Le imputaron delitos de terrorismo, incitación al odio y asociación para delinquir.
Su mano derecha, Miguel Jorge Álvarez, fue detenido el mismo día en las mismas circunstancias.
Jesús Enrique Gómez: Su caso es el más hermético de los diez que hay documentados de hispanovenezolanos presos en el país caribeño. Solo se sabe que está acusado de conspiración.
Fernando Noya: Fue detenido por primera vez en 2020 y encarcelado en el Helicoide, y en 2024 fue trasladado a Rodeo I, conocida como 'la cárcel del terror' por las violaciones de los derechos humanos que numerosos presos y familiares denuncian que se producen en su interior.
La razón, al igual que Karen Hernández, fue su presunta participación en la Operación Gedeón para derrocar a Maduro. Fue acusado de terrorismo y traición a la patria.
Uaiparu Guerere: Este economista regresó a Venezuela en 2023, tras haber vivido seis años en España, para intentar cerrar una venta pendiente de un helicóptero realizada años atrás, de la cual solo había recibido una parte del pago.
Ya en Venezuela, fue interceptado por hombres de civil que no se identificaron, según relata Foro Penal en sus redes sociales. Temiendo por su vida, Guerere buscó resguardo en una comisaría.
Minutos después, funcionarios de cuerpos de contrainteligencia militar lo detuvieron sin mostrar orden judicial.
Días más tarde fue presentado ante un tribunal de terrorismo y privado de libertad, acusado de asociación para delinquir, en un proceso marcado por irregularidades. Desde entonces permanece recluido en Rodeo I.
Incertidumbre en Venezuela
En septiembre de 2025, Foro Penal hablaba de 807 presos políticos. Pero otras voces elevan esa cifra por encima del millar, como es el caso de Enrique Alvarado, exembajador en Hungría del expresidente interino Juan Guaidó.
"El régimen chavista juega con la liberación de los presos, lo hacen como un chantaje: o te portas bien, o vuelves a entrar. Lo hicieron con el periodista Roland Carreño, estuvo en prisión, fue excarcelado y a los seis meses lo volvieron a encerrar".
Edmundo González junto al exembajador de Juan Guaidó en Hungría, Enrique Alvarado. Cedida
PREGUNTA.– ¿Qué tipo de presos se consideran políticos en Venezuela? ¿Cuáles son las acusaciones más comunes que el régimen impone para meter a un opositor en la cárcel?
RESPUESTA.– El régimen argumenta cualquier condición: estafa, fraude, incitación al odio o a una rebelión militar...
Cualquier excusa es buena para encerrar a un dirigente político, a un ciudadano, o a muchos periodistas que han escrito contra el régimen.
P.– ¿Cómo se está viviendo a pie de calle la liberación de los presos?
R.– Es un ambiente agridulce. La gente está feliz por la liberación de sus familiares, pero nadie se atreve a salir a la calle a celebrar y cantar victoria por los 'escuadrones de la muerte' del chavismo.
Son fuerzas motorizadas que salen a patrullar las calles para aterrar a la población civil, van armados con fusiles y armas de gran calibre, no con pistolas.
Excarcelados, no perdonados
Por su parte, Julio Borges, expresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela entre 2017 y 2018, pone el acento en una entrevista con este diario en que la excarcelación de estos presos no implica una condonación de sus penas.
"No se ha producido una liberación de nadie porque las personas salen con medidas cautelares, con prohibiciones, con juicios abiertos... ¿A eso podemos llamarlo realmente 'liberación', o deberíamos decir 'cambio de condiciones'?"
Julio Borges, expresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. EE
P.– De los centenares de presos que hay extranjeros, muchos de los primeros en ser excarcelados tenían doble nacionalidad. ¿Considera que esto se trata de una estrategia del chavismo para causar una buena imagen hacia los países extranjeros?
R.– Sin lugar a duda, porque lo que más le importa al chavismo es causar una buena imagen de cara a la opinión pública. Terminan haciendo política con cualquier oportunidad.
Pero incluso a nivel nacional, como los canales de información están censurados, también internet, la sensación es que han salido casi todos los presos.
"No hay presos políticos"
Borges pone el acento en que toda transición democrática tiene que empezar con "una liberación total y no parcial de los presos políticos, pero también de los militares".
Sin embargo, el expresidente de la Asamblea Nacional venezolana hace un matiz importante: "En Venezuela, según las leyes que ha creado el régimen, no hay presos políticos. Hay políticos presos. Se encuentran encarcelados legalmente dentro de la ley de la dictadura".
En este punto, Borges recuerda la conversación que mantuvieron este miércoles el presidente estadounidense, Donald Trump, y la presidenta chavista Delcy Rodríguez, en la que considera que "la liberación de los encarcelados políticos seguro que ha sido un punto clave".
De igual modo, todos los ojos están puestos en la reunión que Donald Trump mantiene con María Corina Machado en la Casa Blanca al cierre de este reportaje.
P.– Con los movimientos políticos que se están llevando a cabo estos días tras la captura de Maduro, ¿considera que el Gobierno chavista encabezado por Delcy Rodríguez va a hacer todo lo que pueda por aferrarse al poder o ven factible una transición a la democracia?
R.– La salida de Maduro no es el fin, sino un nuevo capítulo. Nadie nos va a regalar la libertad. Lo importante es que el madurismo no se recicle, eso es un peligro contra el que tenemos que luchar.
El objetivo de la salida de Maduro debe ser la transición, en ningún caso debe haber otro. La pista de aterrizaje final tiene que ser ese camino hacia la democracia.