Jana Montes estalló contra sus rivales Alix Collombon y Knesia Sharifova, y el árbitro, por un punto que pasó de ser victoria a 5-5 en el tercero
- MARCA PÁDEL
- Compartir en Facebook
- Compartir en Twitter
- Compartir en Telegram
- Compartir en Whatsapp
- Compartir por Mail
- Pádel. El partido más largo de la historia del pádel: ¡41 horas!
- Pádel. Giro radical para el pádel esta semana
El dramatismo y la controversia se apoderaron de la pista central del P2 de Burdeos tras un desenlace de infarto. Lo que parecía ser la bola que sellaba el pase a la siguiente ronda para Jana Montes y Lucía Sainz, se convirtió en el inicio de una discusión deportiva y un gran enfado contra sus rivales, Alix Collombon y Ksenia Sharifova, y el juez de silla.
El conflicto estalló en el momento más crítico del partido. Durante el tercer y definitivo set, con el marcador 5-4 a favor de Montes y Sainz, la dupla dispuso de su tercera bola de partido. Fue entonces cuando Lucía Sainz ejecutó una defensa impresionante: una bola milimétrica que aterrizó completamente pegada a la pared lateral.
La imagen de la polémica.A pesar de lo ajustado de la acción, Ksenia Sharifova, quien se encontraba a escasos centímetros de la jugada, levantó la mano inmediatamente pidiendo que la bola fuera cantada como mala. El árbitro, ubicado en el sector opuesto de la pista y con peor ángulo de visión, secundó a la jugadora y decretó que la pelota había salido.
El gran problema para Montes y Sainz fue que ya no disponían de solicitudes de revisión de video (VAR). El encuentro había estado marcado desde el principio por numerosas acciones dudosas que las obligaron a agotar sus comodines tecnológicos de forma prematura. Ante la imposibilidad de recurrir a las cámaras, la decisión del juez de silla fue inapelable, transformando la victoria en un amargo 5-5.
Fue en ese instante cuando la tensión alcanzó su punto máximo y las emociones se desbordaron. Jana Montes, presa de la frustración por la injusticia que entendía estar recibiendo, levantó el tono en la pista. "¡Qué barbaridad, es una puta* barbaridad!", exclamó indignada.
Que coñ* vas a ver desde ahí. Es de locos. Es imposible
Jana Montes
Acto seguido, se dirigió duramente contra el árbitro por haber tomado una decisión tan trascendental desde el lado opuesto de la cancha: "Es imposible que veas esa bola, en una bola de partido no te la puede jugar así. Qué coñ* vas a ver desde ahí. Es de locos. Es imposible, es imposible".
La bronca no se limitó al juez de silla. Sintiéndose perjudicada también por la falta de fair play de sus rivales, que estaban a centímetros del pique, se dirigió directamente a ellas para recriminarles su actitud: "La sabes. Tú sabes que ha sido buena".
Un desenlace amargo y sin saludo final
El golpe anímico de perder un partido que ya sentían ganado pasó factura. Collombon y Sharifova aprovecharon el momento de tensión e inestabilidad de sus rivales, forzaron el desempate y terminaron llevándose la victoria final al imponerse por 7-6 en el tercer set.
Jana Montes pidiendo explicaciones al árbitro.El final del encuentro fue un fiel reflejo de la bronca acumulada. Tras los acalorados cruces de palabras en la pista, Jana Montes, visiblemente ofuscada por la actitud de las contrincantes de turno, tomó una decisión tajante: agarró su bolso y abandonó la pista central sin siquiera saludar ni estrechar la mano de sus rivales.
Un cierre negro para un partido vibrante, donde una sola bola dudosa y la falta de tecnología terminaron opacando el espectáculo deportivo y dejando una grieta profunda entre las jugadoras.
Tensión también en el masculino
El de Jana Montes no fue el único enfado de la jornada. Durante la disputa de los dieciseisavos de final masculinos, otro encuentro también estuvo cargado de tensión entre los jugadores. Javi Leal y Fran Guerrero se veían las caras con Rama Valenzuela y Tolito Aguirre en un partido que quedó marcado por las acciones dudosas y por las quejas de los cuatro protagonistas.
La primera llegó con 5-3 en el marcador favorable a los argentinos, que habían perdido el primer set por 6-4. Tolito Aguirre celebró un globo ajustado a la pared lateral que el árbitro indicó como bueno, algo que los número siete del torneo reclamaron de forma ostensible. Ahí se calentó el duelo, que desde ese momento tuvo varias acciones que evidenciaban el malestar entre las parejas, aunque sin llegar a mayores.
Sin embargo, todo explotó en el 5-2 del tercer set, en el que Leal y Guerrero podían cerrar su victoria. Con iguales en el luminoso, Rama salvó una pelota in extremis que terminó siendo punto para ellos. Javi levantó los brazos diciendo que la había tocado dos veces y Fran también se paró. Lo vieron muy claro. Pese a las quejas, no hubo rectificación del árbitro. “Me muero, me muero”, gritaba Leal indignado.
A pesar de esta decisión, cerraron su pase a la siguiente ronda por 6-2, pero con claros gestos de cabreo en los andaluces. Guerrero incluso señaló directamente a Valenzuela con el dedo en el momento del saludo, recriminándole esa última acción y terminando el choque visiblemente enfadado con su rival.
Pádel Paula Josemaría se confiesa sobre Ari Sánchez: “Todavía se me hace raro”Pádel Así ordena Delfi Brea el top 10 de jugadoras históricas: ¿En qué lugar Gemma Triay?Pádel El partido más largo de la historia del pádel: ¡41 horas! Ver enlaces de interés