"Esta visita es negativa para Pedro Sánchez, porque todos los canarios vimos, y ahora todos volvemos a recordar, que seis años atrás no estuvo nunca". Así ha valorado Onalia Bueno, alcaldesa de Mogán (Gran Canaria), la presencia del presidente del Gobierno de España en el acto del Papa León XIV en el muelle de Arguineguín, donde 2.600 inmigrantes permanecieron hacinados durante semanas en condiciones muy duras en el verano de 2020.
"Todavía estoy indignada", ha reiterado Bueno en conversación con EL MUNDO después de que La Moncloa informara este jueves sobre la presencia de Sánchez en el enclave. Se trata de la primera vez que el presidente del Gobierno acude al llamado muelle de la vergüenza desde que estallara la crisis migratoria. Una visita que no implicará más compromisos del Ejecutivo central con respecto a la inmigración, a juicio de la edil, que cita las catástrofes del volcán de La Palma -"a donde Sánchez fue 11 veces"- y de la dana de Valencia para ilustrar la forma en que "el presidente asume una serie de compromisos que después solo se quedan en el titular".
"Yo no recibí ni una llamada de Pedro Sánchez, ni se puso al frente de la crisis migratoria, que es competencia del Estado", critica la regidora. "Solicitamos el auxilio y que vieniera el presidente a ver aquello", recuerda sobre el hacinamiento de los inmigrantes que llegaban al puerto, y cuya gestión no echó a andar hasta cuatro meses después de la instalación de la primera carpa en el espigón. De ahí que Bueno reivindique su decisión -entonces controvertida- de "coger tres guaguas [autobuses] y llevar a 270 inmigrantes de los que estaban hacinados hasta la Delegación del Gobierno en la ciudad de Las Palmas" como el detonador que hizo al Ejecutivo central "ponerse las pilas".
No obstante, Bueno asegura que "nunca existió" un canal de diálogo abierto con el Gobierno porque "nunca quisieron". "Es como que aquello no iba con ellos y ahí estaba yo como alcaldesa, que no era mi competencia bajo ningún concepto, y que lo único que podía hacer era denunciar la situación denigrante que estaban viviendo estas personas", recuerda.
"Cuando a mí me llaman ayer y me dicen que Pedro Sánchez viene al muelle... Bueno, viene porque es un acto restringido. Porque si es un acto abierto y está toda mi gente... No podría venir. Pero bueno, nosotros lo vamos a recibir con el respeto a institucional que se merece: no puede ser de otra manera, pero sí es cierto que me encantaría que me diera la oportunidad de decirle, en al menos un minuto, lo que pienso".
-¿Qué le diría?
-Que dé la cara después de seis años. Además, aquí lo único que tiene que hacer, y lo único que le voy a pedir, es que mantenga las instalaciones que le competen al Gobierno de España para cuando venga otra crisis migratoria. Porque son cíclicas y no sabemos cuando va a llegar otra.
"El Papa no quería políticos"
En su última carta a la ciudadanía, Sánchez esbozó que España tiene "dos caminos" frente al reto de la inmigración, y se erigió paladín de quienes la ven como "una realidad que debe gestionarse con responsabilidad, integrarse con justicia y convertirse en prosperidad compartida".
Que el Ejecutivo se presente como abanderado de la inmigración en un contexto europeo de endurecimiento normativo respecto a la misma explica que el presidente se persone en el acto que León XIV dedicará a los inmigrantes en un lugar que simboliza, precisamente, el abandono del Estado a los mismos.
"El Papa declaró que no quería políticos en el muelle de Arguineguín", recuerda Onalia Bueno, que considera que "lo de Pedro Sánchez tiene que pasar a ser secundario".
"Lo relevante aquí es la visita del Papa, algo histórico que va a dar cumplimiento al compromiso del Papa Francisco, que hizo varios intentos de venir a Canarias sin lograrlo al final. El testigo lo ha cogido el Papa León para visitar el muelle de Arguineguín y dar cumplimiento a ese compromiso con todos los que estuvimos ahí, en primera línea, y devolverles la dignidad a los inmigrantes", subraya.
No obstante, la edil sí considera que se trata de un movimiento "para blanquear su imagen a nivel internacional, más que a nivel nacional porque, a ese nivel, no le cabe más polvo blanco en la cara para maquillarse".