El equipo salió solamente en seis de las 37 jornadas ligueras con un 4-4-2 desde el inicio, cinco de ellas con Funes, y este sistema se ha usado en menos del 20% de los minutos, pese a que con los dos puntas se sumaron doce puntos y sólo se perdieron tres
Regala esta noticia Niño y Jauregi, en el 2-2 ante el Córdoba en La Rosaleda. (MARILÚ BÁEZ)Málaga
28/04/2026 a las 23:54h.El debate está instalado más que nunca. ¿Debe el Málaga jugar con dos delanteros o es un lastre cara a su objetivo de ascender (vía ' ... play-off')? El propio Funes confesó en rueda de prensa tras la derrota del sábado ante el Castellón (2-3) que, cuando su rival reforzó el centro del campo con Ronaldo tras el descanso, su equipo perdió control del partido con esta fórmula, pero que no quiso renunciar por el 1-1 provisional y pensando en que la pareja de puntas en el campo (Chupete-Niño) podía darle la victoria.
664
minutos
ha jugado el Málaga esta campaña con dos 'nueves' a la vez en el campo, un 19, 9% de los 3.330 minutos disputados en las 37 jornadas ligueras. Con Funes la cuota se eleva al 22,8% (472 minutos de 2.070), porque con Pellicer se usó menos esta fórmula, en el 15,2% del tiempo (192 minutos de 1.260 de su etapa)
Las cifras, frías, dictan que el Málaga no ha alcanzado ni el 20% de los minutos de la Liga esta temporada (3.330) con un 4-4-2. En total han sido 664 minutos con dos delanteros (el 19,9% del total), las diferentes combinaciones entre Chupete, Niño y Jauregi, con los dos primeros como la pareja más habitual. Con Funes la cuota se eleva al 22,8% (472 minutos de un total de 2.070) y se reduce con Pellicer (15,2%, con 192 minutos de los 1.260 de su etapa).
Hay otro dato: el Málaga únicamente ha salido en seis partidos con un 4-4-2 en su once inicial, sólo uno con Pellicer (en la que hasta el sábado era la única derrota sufrida en casa, el 0-1 ante el Cádiz) y cinco con Funes (el 1-3 en Gijón, el 0-1 en Córdoba, el 2-1 en Anduva, el 2-0 a Las Palmas y el 2-3 ante el Castellón). La fórmula nunca se ha mantenido un partido al completo, merced a los cambios. Y cuando hubo pareja de atacantes titular, la elección fue siempre la más natural: Chupete-Niño.
El sistema con dos delanteros, cada vez más en desuso en la élite, puede conllevar una pérdida de control ante rivales con tres medios centro
Dicho esto, el recurso al 4-4-2 se ha dado más en los tramos finales de los partidos, pero es una fórmula que gusta al aficionado malaguista, desde el punto de vista del buen rendimiento de los delanteros del equipo esta campaña. Y es que el nivel de eficacia en función de los minutos jugados está siendo altísimo. Los tres 'nueves' del Málaga están entre los cinco mejores jugadores de Segunda en este capítulo esta temporada: Adrián Niño, el segundo, lleva nueve goles y 1.125 minutos, lo que implica que marca cada 125; Chupete, el tercero, convierte cada 126 (lleva 18 tantos en 2.264 minutos), y Jauregi, el quinto, cada 141 minutos ve puerta (cuatro goles en solamente 564 minutos).
¿Por qué entonces el Málaga no utiliza más asiduamente el 4-4-2? El argumento más claro en contra es que se descompensa, porque pierde control de los partidos, y los rivales se acercan en transiciones más peligrosas. Una muestra de ellos se vio en el segundo tiempo ante el Castellón. De hecho, son muy pocos los equipos que parten en Segunda División con dos 'nueves' de salida. Este fin de semana apenas lo hicieron su próximo rival, el Eibar (Marton y Bautista), la Real Sociedad B (Carrera y Mariezkurrena), el Córdoba (Sergi Guardiola y Adri Fuentes) y el Mirandés (con Carlos Fernández y un Unax del Cura que es un delantero algo más dinámico).
El Málaga sólo jugó de salida con un 4-4-2 en seis partidos, y en 22 de los 37 llegó a emplear esta fórmula en algún tramo
En el fútbol actual el 4-4-2 o la apuesta por dos delanteros centro puros, es menos frecuente como propuesta inicial e implica otra forma de presionar. En todo caso, al Málaga le ha dado más que le ha quitado, si nos atenemos a lo que le ha sucedido en esos 664 minutos en que aplicó esta fórmula esta campaña. Sumó doce puntos con ellos y se le escaparon tres, mientras que en la mayoría de encuentros no se alteró el signo del resultado.
El Málaga ha jugado en algún momento con dos puntas en 22 de las 37 jornadas, pero ha sido casi siempre en periodos breves de las segundas partes. La fórmula le dio puntos ante el Eibar (pasó del 0-1 al 1-1 con un gol de Niño), contra el Mirandés (del 2-2 al 3-2 tras marcar Galilea), frente al Almería (del 1-1 al 2-1 final al convertir un gol Chupete), en Gijón (partió del 0-0 inicial y se colocó con 0-2 con tantos de Chupete y Niño, y se acabó con 1-3 ya sin el modelo de 4-4-2), en Córdoba (del 0-0 al 0-1, gol de Larrubia), en Riazor (del 1-0 al 1-1 al marcar Niño) y ante Las Palmas (del 0-0 al 1-0, diana de Niño, antes de un segundo tanto ya sin la pareja de puntas).
comentarios Reportar un error