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La arquitectura y el interiorismo que están redefiniendo la forma de habitar

La arquitectura y el interiorismo que están redefiniendo la forma de habitar
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SSHAPE Global Arquitectos, BOUEWEN, Rocío Navarro y Blanca Garrido comparten su perspectiva sobre el diseño contemporáneo, la funcionalidad y el futuro de los entornos que habitamos

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La arquitectura y el interiorismo que están redefiniendo la forma de habitar

SSHAPE Global Arquitectos, BOUEWEN, Rocío Navarro y Blanca Garrido comparten su perspectiva sobre el diseño contemporáneo, la funcionalidad y el futuro de los entornos que habitamos

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SUR

Málaga

18/06/2026 a las 11:47h.

La manera en que vivimos, trabajamos y disfrutamos de los espacios está evolucionando. Para conocer las tendencias, retos y oportunidades que marcan el presente del sector, conversamos con profesionales que destacan por su visión y capacidad para transformar espacios en experiencias. En este especial participan sshape Global Arquitectos, BOUEWEN, Rocío Navarro y Blanca Garrido, quienes comparten su perspectiva sobre el diseño contemporáneo, la funcionalidad y el futuro de los entornos que habitamos.

La arquitectura que convierte oficinas en espacios vivos y creativos

Crear espacios de trabajo que impulsen la creatividad, reflejen la identidad corporativa y acompañen el crecimiento empresarial se ha convertido en un desafío estratégico para muchas compañías.

En ese contexto, Pilar Vallejo y Araceli Torres, gerentes de sshape Global, explican cómo su estudio de arquitectura e interiorismo está redefiniendo el diseño de oficinas en Sevilla y Málaga.

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Con un enfoque centrado en la funcionalidad, la experiencia de usuario y la tecnología 3D, su propuesta está transformando la manera en que las empresas se relacionan con sus espacios.

Hablamos con ellas para entender cómo trabajan, cuáles son las tendencias actuales y qué elementos marcan la diferencia en un proyecto corporativo.

¿Cómo fueron sus inicios en el sector y qué recorrido ha seguido hasta hoy?

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tres años desarrollando el proyecto sshape Global, aunque nuestra experiencia previa en arquitectura e interiorismo focalizada en oficinas es más extensa.

Empezamos hace ya más de 7 años a trabajar en la empresa americana sshape, especializada en espacios de trabajo, y quisimos traer toda esa innovación a España, ya que la consideramos clave para el crecimiento de las empresas.

¿Qué servicios conforman actualmente su oferta y cuáles son los que generan una mayor demanda entre sus clientes?

Lo que más nos piden son oficinas flexibles, con zonas colaborativas, cabinas de concentración, espacios de descanso y áreas que fomenten el bienestar. Las empresas quieren que sus oficinas transmitan cultura de marca, ayuden a retener talento y se adapten al trabajo híbrido. La estética importa, pero lo que marca la diferencia es que el espacio funcione.

Hoy se priorizan el confort acústico, la luz natural, la flexibilidad del mobiliario y la sostenibilidad de los materiales. También se buscan entornos variados dentro del mismo lugar y una mayor demanda de oficinas vivas, capaces de transformarse según las dinámicas de cada equipo para responder mejor a necesidades cambiantes en entornos laborales modernos.

¿Se ha consolidado la tecnología 3D como una herramienta de conexión con el cliente?

Uno de los grandes avances que aplicamos en nuestros proyectos es la visualización 3D hiperrealista. Esto permite al cliente ver cómo se va a ver su oficina antes de que exista, tomar decisiones más seguras y participar activamente en el diseño. No se trata solo de enseñar un plano, sino de que el cliente pueda recorrer virtualmente su futuro espacio y sentirlo como propio desde el inicio.

Gracias a estas herramientas, es posible evaluar proporciones, materiales, iluminación y circulación de manera precisa, anticipando ajustes que en fases posteriores serían más costosos.

Además, la visualización facilita la comunicación entre todas las partes implicadas y garantiza que la propuesta final esté alineada con las expectativas, reforzando así la confianza y el resultado global del proyecto.

¿Cómo equilibran estética, funcionalidad y presupuesto en cada proyecto?

El equilibrio surge de comprender bien las prioridades del cliente. No se trata de elegir entre estética o funcionalidad, sino de diseñar espacios que trabajen a favor del rendimiento y del bienestar.

A partir de ahí, ajustamos materiales, soluciones y fases de ejecución para adaptarnos al presupuesto sin comprometer la calidad. Cada decisión tiene un propósito y responde a un análisis técnico y económico detallado.

¿Qué criterio siguen para seleccionar proveedores, materiales y acabados?

Hoy en día, uno de los mayores retos del sector es encontrar profesionales fiables y comprometidos. Por eso, una de nuestras principales fortalezas es contar con una red sólida de proveedores y colaboradores que conocen nuestra forma de trabajar y comparten nuestros estándares.

Esto asegura buen resultado estético, cumplimiento de plazos, ejecución rigurosa y total tranquilidad para el cliente en todo el proceso siempre.

Bouwen Arquitectos: arquitectura que une técnica, sostenibilidad y visión humana

Reconocidos por su enfoque integral y su capacidad para transformar necesidades en espacios eficientes y llenos de identidad, Bouwen Arquitectos se ha consolidado como un estudio que combina rigor técnico, sensibilidad estética y compromiso con la sostenibilidad. En esta entrevista, profundizamos en su filosofía de trabajo, los desafíos del sector y su manera de entender la arquitectura como un servicio al entorno y a las personas.

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¿Cómo comenzó su trayectoria profesional y qué experiencia acumula en el sector?

En el sector comenzamos en 1998, iniciando nuestra trayectoria con una vivienda unifamiliar en Barcelona, ciudad donde Bouwen Arquitectura nació y donde ambos estudiamos la carrera de arquitectura. Más tarde, María José Maché, cofundadora, se especializó en interiorismo, disciplina que incorporamos al logo y a los servicios del estudio.

El nombre Bouwen, que significa «construir» en holandés, refleja tanto nuestro vínculo sentimental como nuestra filosofía profesional. Surgió de nuestra estancia de nueve meses en la Technische Universiteit de Delft (Holanda) gracias a una beca Erasmus, una experiencia que nos dejó un recuerdo imborrable y nos inspiró a «construir futuro».

¿Qué tipo de proyectos desarrollan habitualmente y cuáles son los que más demandan sus clientes?

Nuestros servicios abarcan desde asesoramiento hasta planeamiento y edificación:

Asesoramiento:

Estudios económico-urbanísticos de parcelas e inmuebles.

Análisis de documentos urbanísticos.

Selección de constructoras y licitaciones de obras.

Planeamiento y edificación:

Planes parciales y proyectos de reparcelación.

Edificios comerciales y plurifamiliares.

Viviendas unifamiliares, reformas y rehabilitación de edificios históricos.

Proyectos de interiorismo y amueblamiento de viviendas y locales comerciales.

Actualmente, nos centramos especialmente en viviendas en suelo rústico, certificados de antigüedad y regularizaciones urbanísticas, mayoritariamente para clientes extranjeros. Destaca un proyecto pionero de vivienda unifamiliar vinculada a explotación agropecuaria, aprobado bajo la nueva Ley de Impulso de la Sostenibilidad del Territorio en Andalucía.

¿Qué características distinguen vuestro enfoque en la rehabilitación de edificios históricos respecto a otros estudios?

Nos enfocamos en mantener la esencia histórica de cada edificio, sea árabe, renacentista, mudéjar, neoclásico o ecléctico, incorporando al mismo tiempo una visión contemporánea con espacios más amplios y abiertos. Ponemos especial atención en restaurar elementos originales como carpinterías, suelos hidráulicos y estructuras de madera, garantizando la autenticidad del patrimonio mientras aplicamos técnicas modernas de construcción.

¿Cómo equilibran la preservación del valor histórico con la incorporación de soluciones contemporáneas?

Tomamos como referencia la normativa del PEPRI Centro, que define el grado de protección de cada edificio. El proyecto se desarrolla con un enfoque contemporáneo, ajustándose al máximo al estado inicial y adaptándose según lo que se descubre en obra y en catas. Las sorpresas estructurales son frecuentes, y el equilibrio final se logra a través de los detalles de acabados y el uso de materiales actuales.

Con respecto a las viviendas de suelo rústico, ¿cómo han conseguido convertirse en pioneros en este tipo de arquitectura tan regulada?

Hemos desarrollado proyectos innovadores en suelo rústico, cumpliendo todos los requisitos para obtener licencia y estableciendo criterios de interpretación de la Ley LISTA. Nuestra experiencia ha convertido al estudio en referente, asesorando a propietarios y colaborando con inmobiliarias especializadas en fincas rústicas, especialmente para clientes extranjeros interesados en la zona.

¿Quiere destacar alguna otra cosa sobre el tema?

Si bien gran parte del trabajo del arquitecto consiste en gestionar trámites con distintas administraciones —aproximadamente el 90% del proyecto—, esa pequeña porción de creatividad es la que mantiene viva nuestra pasión por la profesión. Somos más gestores que diseñadores, pero seguimos aprendiendo, disfrutando de cada proyecto y construyendo soluciones que combinan rigor técnico y sensibilidad estética.

Arquitectura sensible: el gesto y la materia según Rocío Navarro

Para mí, la arquitectura no es solo construcción: es un espacio de encuentro. Mis proyectos nacen del silencio, de observar con atención el territorio y de comprender cómo dialogan la luz, la materia y el tiempo. Desde una mirada que combina técnica y poesía, concibo la arquitectura como algo que se piensa, pero también se siente.

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¿Cuánto tiempo llevas en el sector y cuál es tu origen?

Nací en Málaga y desde muy joven sentí una curiosidad profunda por entender cómo se habita el mundo en distintas culturas. Ese impulso me llevó a vivir dieciséis años fuera de mi ciudad, una etapa que influyó enormemente en mi forma de mirar y de trabajar. Estudié arquitectura en la ETSAM de Madrid y completé un Erasmus en Saint-Luc de Wallonie, en Liège, donde comprendí que la arquitectura también es un lenguaje cultural. Después realicé el MDI, un máster ligado al sector promotor y constructor, porque siempre he creído que lo creativo debe conectarse con lo empresarial.

Mis primeros diez años profesionales se desarrollaron en el ámbito de las infraestructuras, el urbanismo y el planeamiento. Allí entendí la importancia de pensar en largo plazo y gestionar grandes escalas. Participé en proyectos aeroportuarios, paisajísticos, deportivos y ferroviarios, hasta que llegó un giro vital: Singapur.

En Singapur trabajé en proyectos de MRT (metro) y más tarde fui invitada por el Gobierno a unirme a la Urban Redevelopment Authority (URA). Allí aprendí qué significa planificar una ciudad pensando en generaciones futuras: integrar movilidad sostenible, vida urbana y estrategia territorial. Comprendí que la arquitectura es también una filosofía de futuro.

Tras varios años en el Sudeste Asiático regresé a Málaga. Aunque el momento era incierto, esa incertidumbre fue un impulso. En 2016 surgió una oportunidad en Marruecos, donde trabajé en la obra del Palacio del Rey de Arabia Saudí en Tánger, un proyecto de enorme complejidad técnica y riqueza cultural.

De vuelta en Málaga consolidé mi sede profesional y varios emprendimientos que dieron forma a un estilo propio. En 2020 nació Rocío Navarro Arquitectura, mi proyecto más personal. Allí he podido unir mis aprendizajes técnicos y culturales con herramientas de coaching y PNL, que incorporé para reforzar la arquitectura como proceso de diálogo y para traducir las ideas de mis clientes en soluciones tangibles.

¿Cuáles son los principales servicios que ofreces? ¿Y los más demandados?

Hoy ofrezco principalmente proyectos llave en mano de reforma y diseño de interiores, y estoy impulsando una nueva línea de negocio vinculada al house flipping. Lo que más tiempo me requiere es comprender de verdad las ideas, necesidades y deseos de mis clientes.

Entre los servicios que prestamos, el más demandado es la transformación total de espacios, ya sean viviendas, oficinas o sedes corporativas. Cada proyecto lo vivo como un reto lleno de ilusión: crear espacios que mejoren cómo las personas viven, sienten y se relacionan. Trabajamos para clientes de más de veinte nacionalidades y nuestra cartera incluye viviendas, oficinas, restaurantes, clínicas, hoteles, retail y proyectos singulares como el casino de Torrequebrada.

¿Qué significa para ti «hacer arquitectura» hoy?

Para mí, hacer arquitectura hoy significa reimaginar más que rehabilitar: descubrir oportunidades, interpretar posibilidades y convertirlas en espacios que responden mejor a quienes los habitan. Es dar coherencia a lo existente y generar valor, manteniendo en cuenta de dónde venimos y cuáles son las nuevas necesidades sociales. La arquitectura, en mi caso, sigue siendo un viaje que comenzó en Madrid, se transformó en Singapur y hoy toma forma en mi estudio.

¿Cómo definirías tu enfoque o filosofía como arquitecta?

Concibo cada proyecto como un diálogo entre identidades y formas de habitar. Empiezo por comprender cómo vive cada persona para traducirlo en espacios funcionales, equilibrados y emocionalmente coherentes. Mi experiencia fuera de casa me ha dado la capacidad de integrar necesidades y estilos de vida muy distintos sin perder la calma, la claridad y la practicidad mediterránea.

Busco siempre materiales honestos, luz natural y soluciones inteligentes que se adapten a la vida real de las personas. Aspiro a crear espacios donde lo funcional y lo poético convivan.

¿Por dónde empieza un proyecto para ti?

Siempre empiezo por los usuarios y promotores. Antes de hablar de estilos o materiales, analizo rutinas, hábitos, sensibilidad estética, referencias culturales y las emociones que desean que el espacio transmita. Esta fase me permite identificar patrones de uso que transformo en propuestas de diseño.

El siguiente paso es estudiar el espacio real: luz, orientación, estructura, ventilación, vistas, limitaciones y relación con el entorno. A partir de ahí detecto oportunidades para abrir, conectar o redistribuir el espacio.

Después desarrollo la conceptualización y el moodboard, creando una idea matriz que guía todo el proyecto. Con esa base elaboro la distribución, la jerarquía espacial y la optimización del volumen para poder presentar el concepto al cliente. Una vez validada la dirección del proyecto, comienzo la gestión: proveedores, presupuestos, obra y entrega final.

¿Quieres destacar alguna otra cosa?

Estoy iniciando una nueva etapa orientada a la inversión inmobiliaria: house flipping y autopromoción. Este camino me permite integrar arquitectura, diseño, obra y estrategia financiera: cerrar el círculo. Lidero cada proyecto desde la primera idea hasta su materialización, buscando crear valor equilibrando belleza, funcionalidad y propósito. Cada intervención es una invitación a descubrir lo que un inmueble puede llegar a ser.

Espacios que cuentan historias y mejoran la vida

Más allá de la estética, una reforma tiene que ver con cómo se vive un espacio y con lo que es capaz de transmitir. Blanca Garrido es diseñadora de interiores en LUBE Cocinas Málaga y creadora de The Ambiences Teller, un proyecto personal desde el que habla de interiorismo, espacios y formas de habitar. Una mirada sensible que combina influencias del cine y la cultura con espacios reales, pensados para ser vividos y disfrutados.

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Para quienes aún no la conocen, ¿cómo surgió el proyecto y cuál ha sido su recorrido hasta la actualidad?

Mi proyecto nace de un recorrido dentro del diseño y la creatividad visual. Empecé formándome en imagen y fotografía y continué desarrollando una base creativa vinculada a la comunicación y a la publicidad, donde entendí el diseño como una herramienta para transmitir y generar emociones. Con el tiempo, ese camino me llevó de forma natural al espacio, y fue a través del diseño de espacios comerciales, el escaparatismo y el interiorismo cuando el espacio se convirtió en mi principal lenguaje. Más tarde llegaron las casas, los comercios y las cocinas, ampliando esa mirada hacia lo cotidiano.

Descubrí que diseñar espacios no va solo de estética, sino de entender momentos vitales. De entender cómo vive alguien, qué necesita y cómo quiere sentirse en su casa. Mi proyecto surge precisamente de esa mirada: crear interiores que no solo sean bonitos, sino coherentes con la vida real de quienes los habitan.

A este enfoque se suman influencias artísticas como la música y el teatro, que han marcado mi forma de observar, de escuchar y de relacionarme con las personas. Es desde ahí —desde la escucha y la sensibilidad— desde donde arranca cada proyecto y desde donde nacen las ideas que dan forma a mis espacios.

¿Qué soluciones ofrecen a sus clientes y cuáles son las tendencias de demanda que están observando en el mercado?

Mi trabajo como diseñadora de interiores se centra en ayudar a las personas a transformar de sus espacios, desde la idea inicial hasta la ejecución final. Desarrollo proyectos de interiorismo, asesoramiento en distribución y decoración, y diseño de cocinas, siempre desde una mirada práctica y adaptada a la vida real de cada cliente.

En la actualidad, uno de los servicios más demandados es el diseño de cocinas, un espacio que se ha convertido en el centro de la vivienda y que requiere una planificación muy cuidada. En este tipo de proyectos trabajo con marcas especializadas como LUBE Cocinas Málaga, lo que permite dar respuestas técnicas y estéticas bien ajustadas a cada caso.

Más que imponer un estilo, mi enfoque se basa en escuchar, ordenar ideas y traducir necesidades en espacios pensados para disfrutarse a largo plazo.

¿Cómo ha evolucionado su manera de entender el diseño desde sus primeros proyectos hasta hoy?

En mis primeros proyectos mi manera de entender el diseño estaba más ligada a lo correcto, a las normas y a cómo debía resolverse un espacio desde un punto de vista técnico y formal. Con los años y la experiencia, ese enfoque se ha ido ampliando y volviéndose más flexible.

Hoy concibo el diseño como un proceso de escucha, en el que cada decisión tiene que tener sentido para la persona que va a habitar ese espacio. Más que aplicar reglas, se trata de entender necesidades, momentos vitales y formas de vivir, para crear espacios que realmente se disfruten.

¿Por dónde empieza un proyecto de reforma: por la distribución, la luz, los materiales o las necesidades del cliente?

Un proyecto de reforma siempre empieza por las necesidades del cliente. Entender cómo vive, qué le preocupa y qué espera de su casa es lo que da sentido a todo lo demás.

A partir de ahí se trabaja la distribución, la luz y los materiales, que no son decisiones aisladas, sino herramientas para dar respuesta a esas necesidades. Cuando el punto de partida es el correcto, el proyecto fluye de forma coherente y el resultado funciona tanto a nivel práctico como emocional.

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¿Hasta qué punto el interiorismo también implica acompañar emocionalmente un cambio de vida?

A lo largo de mi trabajo he visto muchas veces cómo un cambio en el espacio coincide con un momento de cambio personal. Personas que necesitan parar, reordenarse o empezar una nueva etapa, y encuentran en su casa un lugar desde el que hacerlo.

Crear un entorno que aporte calma, equilibrio y coherencia tiene un impacto real en cómo vivimos el día a día. Para muchas personas, empezar por su espacio es una forma de cuidarse y de construir una base desde la que proyectar nuevas metas, sueños o simplemente vivir con más paz. Poder formar parte de ese proceso es, sin duda, una de las partes más bonitas e inspiradoras de mi trabajo.

Para terminar, ¿Cómo definiría, en una frase, el objetivo final de su trabajo como interiorista?

Ayudar a las personas a vivir mejor a través de sus espacios.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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