La gran mayoría de los 13 fallecidos en el fuego de Los Gallardos son ciudadanos extranjeros, algunos residentes desde hace años que no hablan el idioma
Regala esta noticia Añádenos en Google Ciudadanos extranjeros aguardan en uno de los puntos habilitados para desalojados. (Afp)David Roth
Almería
13/07/2026 a las 23:51h.La gran mayoría de las 13 ... Hospital Universitario Torrecárdenas de una mujer británica de 93 años confirma el perfil de una tragedia que ha golpeado de lleno a la colonia internacional del Levante almeriense. A medida que las pruebas de ADN avanzan para identificar El grupo de residentes, incapaz de descifrar las alertas oficiales o las órdenes directas de los equipos de emergencia, terminó adentrándose por error en una rambla que devoraría el fuego a posteriori. Más allá de la incomprensión de las indicaciones, los supervivientes asimilan la magnitud del desastre día a día, enfrentándose al vacío que dejan los vecinos ausentes. «La barrera idiomática también complica la gestión posterior a la tragedia. «Hay mucho británico ya de edad más o menos respetable. Puede ser que no tengan familia o que ya no tengan contacto con ella. Entonces, para cotejar los ADN necesitas algún familiar; fácil no va a ser. Y que nadie los eche en falta a lo mejor tampoco», reflexiona el superviviente. Ante la gravedad de lo vivido, Andrés destaca que lo único que reconforta ahora a los damnificados es el apoyo mutuo sobre el terreno: «En el restaurante el encargado nos ha traído una botella de vino; cuando ves a personas mayores, el contacto de cogerle la mano es más importante que otra cosa». , reflexiona Andrés, quien destaca que, frente a la burocracia, lo que sostiene ahora a los vecinos es el calor humano: «En el restaurante el encargado nos ha traído una botella de vino; cuando ves a personas mayores, el contacto de cogerle la mano es más importante que cualquier otra cosa». La otra cara de la moneda la representa la escritora alemana Christiane Gohl, conocida bajo el pseudónimo de Sarah Lark, cuya finca en Los Gallardos sirve estos días de refugio para los animales desorientados. Totalmente bilingüe e integrada, detalla a este diario que los servicios de atención a damnificados intentó contactar con ella para que actuara como intérprete. «El mensaje de los equipos de rescate era que necesitaban traductores con urgencia», recuerda la autora. «Hay miles de británicos en la zona que han perdido a sus animales y quieren entrar al perímetro quemado. Los efectivos no encontraban la forma de explicarles en inglés que el suelo sigue demasiado caliente y que es extremadamente peligroso acceder». Mientras el Levante asimila el golpe, la tragedia de Bédar deja una lección difícil de ignorar. La integración lingüística de las numerosas colonias extranjeras de la costa de Almería ha dejado de ser un debate menor; tras el drama del pasado viernes, se ha revelado como una estricta cuestión de supervivencia.
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