Reinaldo Aguilera Nuevo delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Málaga
«La caridad no es tarea de unos pocos: es misión de todos»«Estamos llamados a ser testigos de una transformación que nace en el corazón, no desde la imposición, sino desde la cercanía», advierte
Regala esta noticia Añádenos en Google Jura de Aguilera como nuevo delegado episcopal de Cáritas. (SUR)INMACULADA MARTOS
MÁLAGA
05/07/2026 a las 02:00h.-¿Cómo recibió la noticia y cómo fue su discernimiento personal para decir que sí?
-Recibí esta noticia a través de una llamada del ... obispo de Málaga quien me propuso asumir la responsabilidad. Ante ello, le trasladé las reservas que considero lógicas cuando a uno le proponen una tarea así: la sensación de no contar, a priori, con todas las capacidades necesarias para desempeñarla. Él comprendió mis dudas y me ofreció tiempo para pensarlo. Sin embargo, le respondí que, si se trataba de una decisión discernida en oración y abierta a la acción del Espíritu Santo, ya no era solo una elección personal suya, sino una llamada que también yo debía acoger. Entendí que, como obispo, es quien envía, y yo me siento enviado por él. Esta vivencia me ha dado mucha paz para afrontar la nueva misión.
-El Papa ha recalcado en su viaje a España que la caridad, en la Iglesia, no es la fijación de algunos, sino «el núcleo incandescente de la misión eclesial». ¿Qué opina de esa afirmación?
-Creo que esa afirmación es clave para comprender qué es Cáritas. No es simplemente un grupo, aunque tenga una dimensión estructural necesaria para su funcionamiento. En el fondo, Cáritas no se define por su función, sino por su esencia. Y su esencia es el Evangelio: Dios es amor. Por eso no puede haber separación entre la fe y la caridad. Cáritas es una forma de canalizar ese amor, pero el amor siempre es más grande que cualquier institución. Por eso la Iglesia nos recuerda constantemente que no se puede separar a Cristo de la caridad.
-Y esto, ¿cómo puede llevarse a cabo en la vida parroquial?
-A veces, en las parroquias, se tiende a ver Cáritas como un grupo más, o incluso como algo ajeno a la vida eclesial. Superar esa dicotomía es fundamental. Cáritas debe entenderse como una realidad transversal, presente en todos los ámbitos de la parroquia, del mismo modo que todo está llamado a ser liturgia. Cuando fragmentamos en exceso la acción pastoral, corremos el riesgo de empobrecer nuestra comprensión de la caridad, porque organizarse es necesario, pero no puede hacernos perder de vista que la caridad forma parte del corazón mismo de la Iglesia.