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«La concha fina casi ha desaparecido en Málaga y su recuperación es muy difícil»

«La concha fina casi ha desaparecido en Málaga y su recuperación es muy difícil»
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Jorge Baro, biólogo e investigador del IEO, reflexiona sobre el delicado momento que atraviesan los caladeros de bivalvos e incluso peces como la sardina

Entrevista

«La concha fina casi ha desaparecido en Málaga y su recuperación es muy difícil»

Jorge Baro, biólogo e investigador del IEO, reflexiona sobre el delicado momento que atraviesan los caladeros de bivalvos e incluso peces como la sardina

Regala esta noticia Añádenos en Google Jorge Baro en uno de los laboratorios del Instituto Oceanográfico, que ha vuelto recientemente al Puerto de Málaga. (Migue Fernández)

Chus Heredia

23/08/2026 a las 00:19h.

El biólogo marino y exdirector del Centro Oceanográfico de Málaga analiza el crítico estado de los caladeros de bivalvos en la provincia, afectados por diversos ... factores que podrían ir desde la sobreexplotación, la temperatura del agua, enfermedades no identificadas, factores derivados de la actividad humana o el impacto de especies invasoras como el alga asiática. En general, Málaga no atraviesa un buen momento en este ámbito. Y la inercia no invita al optimismo. Lo que durante décadas fue un pilar de la identidad gastronómica y pesquera local se enfrenta hoy a un escenario desolador. Para analizar la evolución de estas poblaciones, SUR entrevista a Jorge Baro, biólogo marino y exdirector del Centro Oceanográfico de Málaga, quien alerta sobre el incierto futuro de especies emblemáticas como la concha fina o el corruco (el langostillo, consumido fundamentalmente en conserva).

— Nosotros estudiamos los bancos naturales desde el Estrecho de Gibraltar prácticamente hasta antes de Motril, que es donde se concentran o se concentraban la mayoría de los bancos naturales de bivalvos explotados comercialmente. La mayor parte de este espacio corresponde a la provincia de Málaga. En los últimos quince años, han sido cuatro las especies que sostenían la pesquería: la coquina, la chirla, la concha fina y el corruco. En este último caso, su explotación siempre respondía a la demanda de las conserveras. Eso también complica un poco el seguimiento de la especie.

«La temperatura del agua es un factor más a tener en cuenta. También es cierto que las poblaciones o las especies tienen rangos, umbrales en los cuales ellos se mantienen bien»

En general, para estas cuatro especies, la situación está mal o, incluso, según el caso, fatal. Todavía digamos que la coquina se mantiene un poco, tampoco para tirar cohetes, pero sí se mantiene un poco. En la chirla, sí observamos una disminución progresiva en los últimos años, aunque no es tan alarmante como lo que ha pasado, por ejemplo, con la concha fina, que prácticamente en la provincia de Málaga ha desaparecido. Lo que hay son conchas finas muy pequeñitas y escasas. Y el corruco, que también es inexplicable porque hacía casi tres o cuatro años que no se explotaba comercialmente, y, cuando la fábrica quiso, demandó producto y ya hubo que decirle que no había, que había desaparecido de los bancos naturales. Y a grandes rasgos esa es la situación.

«El alga asiática es una especie invasora que además se reproduce a una velocidad brutal y tiene gran capacidad de afianzarse en el medio»

— ¿Desde cuándo no entra concha fina malagueña en las lonjas y mercados? Todo es de fuera.

— Hará un par de años creo yo: el año pasado y, por supuesto, éste. Ahora mismo las capturas son testimoniales. Y antes entraba algo más de caladeros próximos como el del litoral de Cádiz del Mediterráneo, porque en el Atlántico no se captura, no se pesca concha fina. En la zona entre Palmones, La Línea y Estepona, ahí todavía quedaba concha fina. Esa es la que nutría un poco el mercado local, el mercado de Málaga. Hoy en día ya ni eso, son testimoniales las capturas que se están haciendo, así que lo que hay viene de fuera.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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