Martes, 30 de junio de 2026 Mar 30/06/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

La confesión de Juanfran, el panadero de Badajoz que descuartizó a su prestamista: "Metí su cabeza en un saco"

La confesión de Juanfran, el panadero de Badajoz que descuartizó a su prestamista: "Metí su cabeza en un saco"
Artículo Completo 3,079 palabras
EL ESPAÑOL accede al atestado de la UDEV donde el autor de la muerte de David afirma que usó un martillo, para "defenderse" del prestamista, porque sufría un "proceso de extorsión" que no cesó ni ofreciéndole un Porsche. "Sólo pensaba en mis hijos. Opté por cortarle los brazos y las piernas de rodillas para abajo, usando un cúter profesional que tenía en la trastienda". Más información: El panadero Juanfran iba a ser desahuciado de su local en Badajoz y "descuartizó" a David tras "pedirle dinero prestado"

El panadero Juan Francisco, en Badajoz, junto a familiares de David que le están preguntando por su paradero. Cedida

Reportajes La confesión de Juanfran, el panadero de Badajoz que descuartizó a su prestamista: "Metí su cabeza en un saco"

EL ESPAÑOL accede al atestado de la UDEV donde el autor de la muerte de David afirma que usó un martillo, para "defenderse" del prestamista, porque sufría un "proceso de extorsión" que no cesó ni ofreciéndole un Porsche.

"Sólo pensaba en mis hijos. Opté por cortarle los brazos y las piernas de rodillas para abajo, usando un cúter profesional que tenía en la trastienda".

Más información: El panadero Juanfran iba a ser desahuciado de su local en Badajoz y "descuartizó" a David tras "pedirle dinero prestado"

Publicada 30 junio 2026 03:48h

El reloj marca las nueve de la mañana del martes 9 de junio, cuando un par de agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) entran en la panadería: Horno Extremeño. No quieren pan recién hecho.

Lo que buscan es entrevistarse con el panadero Juan Francisco M.S. (Almendralejo, 1977) para preguntarle por el paradero de David Salazar Expósito: padre de familia, desaparecido desde el domingo 7 de junio, y que al parecer se dedicaba a prestar dinero.

“El domingo, entre las seis y las siete de la tarde, David entró en mi negocio y tras efectuar una compra se marchó. No puedo precisar en qué dirección”, según explica el panadero Juan Francisco, faltando a la verdad ante los investigadores, como ya lo había hecho con los familiares del desaparecido que fueron a su local a preguntarle por su paradero.

El atestado de la Policía Nacional al que ha accedido EL ESPAÑOL revela que aquel martes 9 de junio, los agentes de la UDEV detectaron que este panadero de Badajoz presentaba "un estado de nerviosismo elevado" y que la cosa fue a peor cuando le preguntaron si podían echarle un ojo tanto a su panadería como a su coche: un Renault Megane.

Se observa una mancha en el maletero del vehículo, Juan Francisco titubea sobre el origen de la misma, sin dar una explicación clara”. Además, el maletero desprendía un "fuerte olor" a productos de limpieza y esos detalles llevan a los agentes a invitar a Juanfran a pasarse por Comisaría. Allí, el panadero acabaría confesando que descuartizó a David el prestamista para zanjar la "extorsión" que sufría.

De hecho, Juanfran afirma que la deuda que mantenía con David (1993) nunca se saldaba, ni siquiera cuando le regaló un Porsche Cayenne o le ofreció vender su casa en Campofrío para pagarle 7.000 euros al contado.

Las llaves del Porsche Cayenne y el móvil de David que el panadero lanzó a unos matorrales. CNP

La confesión de Juanfran se produjo por fascículos porque compareció dos veces en la Comisaría de Badajoz. La primera, el mismo martes, para reconocer que David era algo más que un vecino al que le vendía pan a diario.

“Conocí a David hace 5 o 6 años porque era cliente de mi tienda”. “Hace un tiempo, yo estaba pasando por problemas económicos, por lo que le pregunté a David si conocía a alguien que me pudiera prestar dinero”, según relata el panadero. “David se ofreció a prestarme dinero con la condición de que al devolvérselo me cobraría unos intereses”.

“Le he ido pidiendo dinero a David en muchas ocasiones y se lo he ido devolviendo, poco a poco, sin tener ningún problema con él”. "El pasado domingo 7 de junio, sobre la una del mediodía, David acudió a mi tienda, llevándose el pan como todos los días. Mepidió 150 euroscomo parte del pago del dinero que me había prestado”.

“Al no tener todo el dinero en ese momento, en un principio, le entregué 50 euros, y a última hora de la mañana, le volví a dar 100 euros que le faltaban. Antes de irse, David me solicitó que si le podía adelantar los 150 euros que le tenía que dar el lunes ya que le hacía falta. Le dije que en ese momento no disponía, pero que se pasara por la tarde y se lo daría".

“Ese domingo, volví a abrir la tienda sobre las 18.30 horas, personándose David diez minutos después. Le entregué otros 150 euros. Ambos permanecimos hablando en la puerta del establecimiento. Después de hablar, vi a David que se marchaba solo, en dirección a la Carretera de la Corte. No vi nada extraño en las inmediaciones ni a nadie esperando a que David saliera de la tienda".

Juanfran contó una verdad a medias en su primera declaración en sede policial: David le prestaba dinero, pero nunca salió vivo de su panadería. Eso ya lo sospechaba la UDEV porque pidió las grabaciones de las cámaras de seguridad de varios negocios próximos a la panadería Horno Extremeño y en las de un bar localizaron un “fotograma de David Salazar Expósito, transitando la vía pública”.

El difunfo David, grabado por las cámaras de un bar cerca de la panadería de su asesino

David pasó por la calle Luis Andreu Fernández Molina, a las 18.30 horas del domingo 7 de junio. Así que Juanfran volvió a ser citado. El panadero se derrumbó en Comisaría y confesó que el cadáver del prestamista estaba en un descampado con matorrales y una arboleda, "oculto bajo unos ramajes", junto a un camino de la Barriada del Tulio y el río Calamón.

Los investigadores fueron hasta allí y confirmaron el terrible final que corrió David: “Una vez que se recupera el cuerpo del lugar en el que se encontraba, se comprueba que el mismo ha sido mutilado”. "El cuerpo y la cabeza se encuentran unidos entre sí y las cuatro extremidades han sido amputadas", según resume el atestado de la UDEV.

En su primera declaración, Juanfran reconoció que David le prestaba dinero, sin embargo, se inventó que fue cordial el encuentro que ambos mantuvieron aquel domingo. Tampoco era cierto que le hubiese pagado las dos cuotas del préstamo y que sumaban 300 euros.

La confesión se gestó cuando los agentes de la UDEV le volvieron a preguntar al panadero, "por el fuerte olor a productos de limpieza que desprende el maletero de su coche", y en ese momento, Juanfran se vino abajo. "Manifiesta que quiere matizar la declaración del día anterior”.

Juanfran había transportado el cadáver en su Renault Megane y sabía que la Policía Científica encontraría restos de ADN de David más pronto que tarde. De forma que el miércoles 10 de junio, 24 horas después de su primera declaración, el panadero admite que no tenía dinero para pagarle a David cuando el prestamista fue a su panadería aquel domingo.

Primero, a las tres de la tarde, y después, pasadas las seis y media. David no cobró en esos dos intentos y Juanfran afirma que empezó a darle una paliza de la que se defendió con un martillo. De hecho, confiesa quemató al prestamista a martillazos.

La brutal agresión ocurrió en la trastienda de su panadería donde ocultó el cadáver en un arcón antes de transportarlo en su coche y tirarlo al citado descampado de la Barriada del Tulio.

El descampado de Badajoz donde el panadero ocultó el cadáver descuartizado del prestamista.

Juanfran ofrece una confesión gore y asegura que no tiene el martillo homicida porque lo tiró a un contenedor de basura. “Abrí mi negocio alrededor de las 18.20 horas. Unos quince minutos después, llegó David preguntándome: ‘¿Tienes mi dinero?’ Yo le contesté que si a las tres de la tarde no lo había tenido, tres horas después seguía sin tenerlo”.

“Esta situación altera a David, llegando a ponerse agresivo. Primero de forma verbal, amenazando de muerte a mi familia y a mí: ‘Te voy a matar, primero a tus hijos, luego a tu mujer y a ti el último’. Todo ello, en el espacio abierto al público, por lo que me fui a la trastienda para evitar la discusión, siendo seguido y acosado por David”.

“En la trastienda, la actitud de David fue más agresiva, dando porrazos a los enseres y patadas a los arcones y demás mobiliario [...]. Me llegó a tirar al suelo mientras me seguía profiriendo amenazas de muerte. Todo ello, dándome patadas en el estómago, así como puñetazos[...]”.

“Mientras me incorporaba, observé cómo a mi altura había un martillo para defenderme y le golpeé varias veces en la cabeza a David. En ningún momento, mi intención fue golpearle en la cabeza. Cuando cogí el martillo, me giré y mi único fin era finalizar la agresión de David contra mí. No recuerdo el número de veces que le golpeé. David cayó al suelo”.

Juanfran sostiene que entró "en shock" y se fue del Horno Extremeño. "Cerré una de las persianas de la entrada, me subí a mi coche y me dirigí a una gasolinera a echar combustible para asimilar la situación, ya que todo había sido muy rápido y no sabía cómo actuar. A mitad de camino, me di cuenta de que no llevaba dinero y regresé a la panadería”.

Había clientes en la puerta como cada domingo, así que le tocó disimular, atendiendo a la gente con el cadáver de David en la trastienda. Luego se fue a la gasolina y volvió a su panadería para entrar en la trastienda a comprobar cómo estaba el prestamista: “Pude ver a David en la misma posición y un reguero de sangreen la cabeza".

Ahí entendió que estaba muerto. “Cogí un saco de basura y metí la cabeza de David, para contener la sangre que emanaba". Después, volvió a subir la persiana de su negocio: "Intenté atender a los clientes que entraban, ya que estaba muy nervioso. En el momento que dejaron de entrar, cerré a las once de la noche, y empecé a ser consciente de lo sucedido. Solo pensaba en mis hijos, en mi mujer y en las consecuencias de lo que había pasado”.

El difunto David Salazar Expósito. CNP

El horizonte pintaba entre rejas y este panadero, de 49 años, admite que quiso deshacerse del cadáver con una crudeza que causa pavor.

"Mi opción fue ocultarlo dentro de un arcón en la trastienda. Como intuí que no cogería, opté por cortarle los brazos y las piernas de rodillas para abajo, usando un cúter profesional que tenía en la trastienda dentro de una caja de herramientas. Una vez que le amputé las extremidades, las introduje en sacos de basura para volver a meterlo en el arcón". Luego limpió la trastienda y se marchó a su casa.

"Me llevé el martillo usado en la pelea y el teléfono de David. Me subí a mi coche, me dirigí a la carretera de la Corte de Peleas, atravesé unas viviendas unifamiliares, llegué a un descampado y tras bajarme del coche, arrojé el móvil de David a unos matorrales y me dirigí a casa". Pero volvió a hacer otra breve parada: "El martillo lo introduje en un contenedor que está enfrente del establecimiento Gómez Melgarejo".

Lo primero que Juanfran hizo al llegar a su domicilio familiar fue darse una ducha y se acostó. El lunes se levantó, como siempre, para abrir su panadería a las 8.30 horas. Hizo su jornada sabiendo que en el arcón de la trastienda seguía el cuerpo desmembrado del prestamista. Cerró a las 15.15 horas, se fue a comer y cuando regresó al Horno Extremeño, a las 16.15 horas, se deshizo del cadáver de David de 33 años.

“Procedí a sacar el cuerpo de David del arcón, lo metí en sacos de basura y los llevé al maletero de mi coche que estaba en la puerta de la tienda. No sé cómo lo hice. Me encontraba muy nervioso, me temblaba todo el cuerpo y cerré mi negocio. Acto seguido, a bordo de mi coche, abandoné la zona con la intención de deshacerme del cuerpo de David, no tenía un destino claro ni cómo ni dónde hacerlo”.

Durante varios minutos, Juanfran condujo sin rumbo por la carretera de Sevilla hasta que se fijó en un paraje desde su Renault Megane: "Observé una arboleda en las inmediaciones de la Barriada del Tulio, decidí ir hasta allí para abandonar el cuerpo. Una vez que dejé el cadáver allí, me marché".

El panadero relata que el origen de la deuda que mantenía con David eran 10.000 euros que este le impuso, como castigo, porque un tal José huyó con la cocaína que supuestamente le guardaba a un cuñado de David. El citado José era un electricista que le hizo varios arreglos en la panadería de Juanfran y fue la persona por la cual conoció a David.

El descampado próximo a la Barriada del Tulio donde el panadero se deshizo del cuerpo del prestamista. CNP

Básicamente, Juanfran afirma a la UDEV que pagó los platos rotos de un supuesto narconegocio donde él no pintaba nada: “David se acercó a mi panadería y me comentó que había ido a buscar a José y no se encontraba en su casa. Esta persona había huido de Badajoz, llevándose una pistola y cocaína que le guardaba a un cuñado de David".

"Me dijo que eso se lo tenía que pagar alguien y ese alguien era yo. David me impuso una cantidad de 10.000 euros, a pagar en un plazo de tres meses máximo. Ahí es cuando se inicia el proceso de extorsión que llevo aguantando todo este tiempo".

"Mi negocio no era solvente, le ofrecí un modo de pago: un Porsche Cayenne, a través de un conocido mío que llevaba una compra venta de coches”. “Compré el Porsche por 20.000 euros, constando a mi nombre el coche y el seguro, pero lo recogió David y quedó a su disposición".

"El acuerdo entre ambos era que David vendía el coche y se quedaba con los 10.000 euros que me reclamaba y el resto me lo daba a mí. Esa situación nunca ocurrió. Al contrario, acudía a la tienda reclamándome daños o problemas que le surgían al Porsche que estaba como propiedad de David y que yo le subvencionaba”.

De forma que el panadero le ofreció otra forma de pago al prestamista: “Yo vivía en Campofrío y tenía esa vivienda en venta. Le ofrecí a David un segundo acuerdo, el cual consistía que cuando lograra vender la casa, finalizaría la deuda que me había impuesto David, de 10.000 euros, de los cuales aún le adeudaba 7.000 euros y yo recuperaría el Porsche Cayenne”.

Pero ese segundo acuerdo no llegó a buen puerto. “La intención de David era recuperar los 7.000 euros de una sola vez y hasta que eso no se diera, me imponía cantidades mínimas a diario y esas cantidades no contaban ni restaban a los 7.000 euros”. El panadero asegura que fruto de "las extorsiones económicas" que sufría: "No me quedó más remedio que acudir a otras dos personas para pedirles dinero".

Deuda con 'El Joyita'

La deuda económica con David terminó siendo zanjada, pero el panadero no recuperaba el Porsche mientras seguía recibiendo las visitas de David. "Acudía a diario a mi panadería y me solicitaba cantidades de dinero pequeñas, así como mercancía que llegaron a ascender a 3.000 euros".

El Porsche acabó en el depósito municipal y luego en manos de ‘El Joyita’: un cuñado de David. Otra vez empezó el infierno deudor del panadero. "David aludió a que su cuñado lo había sacado, y ahora, yo había asumido una deuda de 6.000 euros con el cuñado de David”.

Los pagos mensuales se le atragantaron y el 24 de mayo le pidió 1.000 euros prestados a David, aceptando “un suplemento” de 250 euros de intereses. El domingo 7 de junio, David acudió a cobrar los intereses que ascendían a 1.000 euros y la deuda se saldó a martillazos. Fernando Cumbres, abogado de la familia del difunto, no se cree la versión ofrecida por el panadero: "David no era un prestamista".

El abogado Fernando Cumbres. Ilustre Colegio de Abogados de Badajoz

- ¿Cuál es su teoría sobre el motivo de la muerte violenta?

- Fernando Cumbres: Este señor, en su declaración en el juzgado, no dijo que David era un prestamista. Cambió su versión y dijo que David solo hizo como mediador para que otras personas le prestaran dinero. Juan Francisco acuciado por sus deudas y acreedores y creyó que matando a David acabaría con sus problemas económicos.

- El atestado de la Policía Nacional recoge un delito de homicidio. ¿Usted qué opina?

- Esta persona solo ha confesado cuando se ha visto rodeado por la familia de la víctima y por la Policía. Durante la instrucción judicial, voy a pedir que los hechos sean calificados como un asesinato. Lo que ocurrió en la panadería no fue algo improvisado ni porque actuara en defensa propia, como el investigado nos quiere vender.

- ¿Cómo sostendrá esa acusación de asesinato?

- Juan Francisco le dio el primer golpe a David por la espalda y en la cabeza. Le reventó el macizo craneal a golpes. Luego me metió la cabeza a David en una bolsa para comprobar si estaba muerto.

  1. Dinero
  2. Badajoz (Municipio)
  3. Porsche Cayenne
  4. Renault Mégane
  5. Panaderías

NEWSLETTER - REPORTAJES

Una selección de los reportajes más leídos todos los domingos en tu correo Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir