MWC 2025 Álvarez del Vayo El Androide Libre
Tecnología La desconexión de China, la presión de EEUU y las fusiones de las 'telecos' marcan el Mobile más político en una décadaEl sector debatirá sobre cómo garantizar resiliencia, sostenibilidad económica y relevancia industrial en un entorno de transformación acelerada
Más Información: El Mobile World Congress se rinde a la inteligencia artificial en el 20 aniversario de su llegada a Barcelona
Fernando Cano Barcelona Publicada 1 marzo 2026 12:06h Actualizada 1 marzo 2026 12:22hLas claves nuevo Generado con IA
El Mobile World Congress (MWC) de 2026 que comienza este lunes en Barcelona, será uno de los más políticos de la última década, coincidiendo con su 20 aniversario.
La mayor feria tecnológica y de las telecomunicaciones de Europa llega en un momento de altas tensiones geopolíticas y con el sector digital viviendo uno de sus cambios más revolucionarios en muchos años.
Soberanía estratégica, limitaciones a proveedores de alto riesgo, presiones de EEUU para defender a sus tecnológicas y una demanda creciente de las grandes telecos para que Bruselas flexibilice las fusiones, marcarán una semana de intensos debates en los que los avances digitales pasarán a un segundo plano.
El Mobile World Congress se rinde a la inteligencia artificial en el 20 aniversario de su llegada a BarcelonaCon la invasión de Rusia a Ucrania entrando en su quinto año e Israel y Estados Unidos bombardeando Irán desde este sábado, la necesidad de construir infraestructuras tecnológicas fuertes, resilientes y soberanas cobra más importancia que nunca.
En el caso de la soberanía, la Comisión Europea publicó hace unas semanas su directiva de ciberseguridad que obligará a las operadoras de telecomunicaciones a eliminar de sus redes, fijas y móviles, a proveedores de alto riesgo.
Murtra ve "avances" en el marco regulatorio de la Unión Europea para facilitar fusiones a Telefónica y al sector 'telco'En un plazo de tres años desde que se apruebe la nueva norma, ningún proveedor europeo deberá tener en sus infraestructuras a suministradores ajenos al continente o a nuestro socios de la OTAN. Eso invalida a las chinas Huawei y ZTE, que actualmente siguen siendo muy fuertes en Alemania y en España.
Pero también pone en el punto de mira negocios futuros con grandes operadoras asiáticas y en especial las de los países árabes. Una región que en el mundo digital y de las telecos se ha convertido en uno de los más pujantes en el último lustro. Y en un serio competidor para las europeas.
SAP eleva la apuesta europea por la soberanía digital: invertirá 20.000 millones en la próxima décadaParadójicamente, este MWC de 2026 nuevamente volverá a tener como sus principales protagonistas a operadores y suministradores asiáticos. Huawei tendrá un año más el mayor stand de toda la Fira de Barcelona y probablemente sea el más activo en cuanto a generación de negocio.
Y las operadoras árabes tampoco pasarán desapercibidas. Solo un ejemplo. La saudí STC se colocará un año más al mismo nivel que las históricas Telefónica (de la que es dueña del 9,9%), Orange, Vodafone, British Telecom o Deutsche Telekom.
Huawei, Europa y el 5G: ¿cuál es la actividad lobista por la que la Policía belga investiga al gigante tecnológico chino?El despliegue de las compañías 'vetadas' en este MWC 2026 demuestra que la realidad empresarial y de los negocios todavía están muy divorciados de las exigencias regulatorias. Esto supone que mientras Bruselas discute una norma para expulsar a proveedores de alto riesgo, éstos desplieguen todo su poderío esta semana en Barcelona para seguir cerrando acuerdos y firmando nuevos contratos.
Un contrasentido que se aplicr a las fusiones de las operadoras de telecomunicaciones. Bruselas ha puesto como su principal pilar la soberanía, la creación de redes propias y seguras no solo en el mercado residencial, sino que también en el de la Defensa. Pero no facilita que las telecos se integren para ganar tamaño y aumentar su inversión.
El sector cree que serán necesarias empresas europeas fuertes que puedan integrar otras más pequeñas. Y pese a que llevan años pidiendo flexibilidad, las respuestas regulatorias son escasas. Por ejemplo, la Ley de Redes Digitales (DNA) publicada en enero no fue la respuesta esperada.
EU Merger Regulation
A pesar de que estableció un nuevo marco que reduce el peso de la burocracia y rebaja las cargas administrativas y las obligaciones de información, no estableció ninguna normativa específica que haga pensar a las operadoras que las fusiones serán ahora más fáciles.
Todo depende de la EU Merger Regulation (EUMR), actualmente en revisión y que debería arrojar algunas certezas este año, aunque tampoco una nueva normativa que también todo radicalmente.
Las grandes operadoras, entre las que se encuentran Telefónica, Deutsche Telekom, Orange y Vodafone, asumen que no pueden esperar nuevas reglas, pero sí una mejor sensibilidad que tendría que traducirse en menos plazos y en la eliminación de los tradicionales remedies.
Fusiones en Europa
Y por ello este MWC es clave. Es quizás la última oportunidad de que el sector haga sus descargos en bloque ante los representantes de Bruselas en un año que podría arrojar importantes operaciones de consolidación.
Este 2026 podrían concretarse operaciones en Francia como la compra de SFR por Bouygues Telecom, Free (Iliad) y Orange o eventualmente la adquisición de 1&1 por Telefónica en Alemania. Y es aquí donde el sector espera (por fin) unas condiciones más asumibles.
Soberanía estratégica que nos lleva al tercer pilar geoestratégico: Estados Unidos. Históricamente, las grandes plataformas estadounidenses han tenido escaso protagonismo en el MWC, aunque su peso ha ido en aumento en los últimos años.
Relación con EEUU
Las relaciones con Europa no han sido fáciles desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, que ha defendido y criticado todas y cada una de las multas que la UE ha impuesto a gigantes como Meta o Google.
Hace exactamente un año miembros del Gobierno de Trump fueron muy duros con lo que consideran una "sobreregulación" europea y este año volverán a redoblar sus ataques en el MWC. Lo harán además en medio de un tablero geopolítico que cambia a pasos agigantados y en el que la tecnología juega un papel fundamental.
Por otro lado, y desde el punto de vista del impacto económico, el MWC de 2026 dejará en Barcelona unos 585 millones, 7.500 desde que desembarcó hace veinte años en la Ciudad Condal.
Normalidad institucional
Será además un MWC de la normalidad institucional, después de que el año pasado Salvador Illa (PSC pusiera fin a una década de tensiones marcadas por el procés, los desafíos independentistas, los desplantes de ERC y Junts al Rey... y la pandemia del coronavirus.
En 2025, el evento atrajo a 109.000 asistentes e igualó el récord conseguido en 2019, por lo que en esta edición los organizadores pronostican también cifras similares, que le lleven a igualar o superar esa cifra.
¿Tendencias? Los expertos indican que el MWC 2026 reunirá en Barcelona a los principales actores del ecosistema digital en una fase de redefinición estructural para la industria de las telecomunicaciones.
Transformación acelerada
Más allá de los anuncios tecnológicos, el foco del congreso se situará en las decisiones estratégicas que definirán el modelo industrial del sector en los próximos años.
Y éstas pasan por la resiliencia como eje estructural del modelo telco; la consolidación del satélite en la estrategia de los operadores; nuevos modelos de infraestructura y monetización de activos; la conectividad especializada como nueva frontera del 5G; redes que evolucionan hacia capacidades de detección; o la automatización e IA como requisito operativo.
En definitiva, el debate será de carácter estratégico: cómo garantizar resiliencia, sostenibilidad económica y relevancia industrial en un entorno de transformación acelerada.