Ana Cánovas, una de las opositoras indignas con los criterios de corrección de la Consejería de Educación de la Región de Murcia. Cedida
Reportajes La "desilusión" de Ana y de cientos de opositores de Primaria en Murcia: han suspendido 7 de cada 10Toñi del Vas, secretaria de Enseñanza Pública de UGT, critica que el sistema "está obsoleto" y "no hace justicia al esfuerzo" de los aspirantes.
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Javier Sánchez B. Publicada 12 julio 2026 17:45hAna Cánovas siente que ha perdido un año de su vida: "Es una desilusión". Ella participó en la oposición a Magisterio de Educación Primaria, en la especialidad de Inglés, y forma parte de una estadística que ha despertado la indignación de los opositores y sindicatos: 7 de cada 10 aspirantes han suspendido en la Región de Murcia.
"Salí convencida del examen de que había hecho una prueba muy buena y de que la plaza podía estar cerca. Estaba súper contenta, con buenas sensaciones”, según cuenta Ana, al tiempo que reconoce que "el golpe" que sufrió al ver su nota "fue un impacto” y "un shock literal”.
Ana lo tiene claro: "Mi examen estaba muy por encima del resultado que recibió y que la calificación no hace justicia a la impresión con la que abandonó el aula".
Pero la realidad es que la convocatoria celebrada el pasado 20 de junio se ha saldado con una de las mayores cifras de suspensos en la historia de las oposiciones de Educación de la Región de Murcia.
Había más de 9.000 aspirantes a una plaza docente y solo han aprobado un 37% de los aspirantes. Por especialidades,las cifras de suspensos más altas se han dado en Inglés (75,5%) o Audición (72,2%).
Ana vive esta situación con especial "dolor" porque "llevaba mucho tiempo preparándose con esfuerzo,compaginando el estudio con el trabajo y renunciando a muchas cosas de mi vida personal para centrarme en la oposición".
La ola de enfado que recorre la Región de Murcia es tan grande que se ha celebrado una protesta frente a la Consejería de Educación.
Entre los sindicalistas que alzan la voz está Toñi del Vas, secretaria de Enseñanza Pública de UGT: "El sistema es obsoleto, poco transparente y demasiado subjetivo".
Esa opinión se repite en la Consejería de Educación entre los opositores indignados que muestran sus carteles denunciando una injusticia y que han decidido presentar reclamaciones.
La cifra de suspensos ha disparado el descontento entre quienes esperaban una evaluación más ajustada a su preparación y a lo que creen haber demostrado en el examen, según explica Toñi del Vas.
Profesores frente a la Consejería de Educación expresando su descontento ante la situación Toñi Del Vas
Para muchos, no se trata solo de un mal resultado, sino de un problema de fondo que vuelve a poner en cuestión el sistema de acceso a la docencia pública en Murcia.
Toñi del Vas resume el balance con dureza: “por segundo año consecutivo las oposiciones son una escabechina”. La responsable de Enseñanza Pública de UGT insiste en que el modelo ha quedado desfasado y que ya no responde a las exigencias actuales de selección del profesorado.
Para ella, el problema no está solo en esta convocatoria, sino en un sistema que necesita "una reforma urgente y profunda".
Una de las críticas más repetidas por sindicato y opositores es la falta de explicaciones claras en las notas. Del Vas denuncia que muchos aspirantes no entienden por qué han obtenido un cero, un 0,8 o un 3, porque las respuestas a las reclamaciones no aclaran realmente qué se ha valorado mal.
"Criterios invisibles"
“Los aspirantes quieren saber por qué de su nota”, explica, y añade que las resoluciones motivadas no están dando una explicación suficiente.
La dirigente sindical habla de “criterios invisibles” para referirse a aspectos que, según dice, se aplican en la corrección pero no aparecen reflejados de forma clara en la convocatoria.
Pone como ejemplo que equivocarse en la opcionalidad de un supuesto puede acabar en un cero sin que eso figure de manera expresa entre los criterios conocidos por los opositores. Para UGT, esa falta de transparencia alimenta la frustración y deja a los aspirantes sin herramientas para defenderse.
Ana Cánovas comparte esa opinión como afectada por esta oleada de suspensos. "Llevaba años de preparación y tanto mi academia como mi preparador comparten la idea de que iba muy bien armada para la prueba".
Cánovas asegura además que no es un caso aislado. Explica que hay muchísimos opositores en una situación parecida, incluso personas que llevan varias convocatorias a sus espaldas y que se han encontrado con notas muy bajas pese a haber salido satisfechas del examen.
Esa acumulación de decepciones es en opinión de Ana Cánovas: "La razón por la que tantas personas han acabado manifestándose".
Protesta celebrada a las puertas de la Consejería de Educación. UGT
UGT y las voces de los opositores coinciden en que el sistema actual está agotado. Del Vas defiende que el Real Decreto que regula el acceso a la función docente ha quedado obsoleto y que hace falta trabajar en un nuevo modelo.
A su juicio, la oposición actual genera demasiada subjetividad y no garantiza una evaluación homogénea entre tribunales.
Cánovas comparte esa crítica y va más allá al pedir un cambio hacia pruebas tipo test. Considera que un examen de desarrollo no es razonable en una oposición de este calibre porque deja demasiado margen a interpretaciones distintas y depende, además, de factores como el tribunal, el momento del día o la manera de leer cada ejercicio.
Para ella, un test corregido de forma objetiva por una máquina ofrecería más justicia y menos problemas.
Del Vas coincide en esa idea de mayor objetividad y también defiende que la prueba oral vaya primero, porque es ahí donde el aspirante demuestra realmente si está preparado para dar clase. “Es donde el alumno demuestra lo que vale”, señala, al entender que esa parte práctica refleja mejor la capacidad docente.
La polémica no se queda en las notas ni en el formato del examen. También afecta al futuro de las plantillas docentes. UGT advierte de que todavía no se sabe cuántas plazas quedarán desiertas, pero da por hecho que habrá vacantes sin cubrir.
Para el sindicato, eso demuestra que el sistema no está resolviendo el problema de fondo y que la tasa de interinidad sigue siendo demasiado alta en la Región de Murcia.
Ana Cánovas añade otra lectura: considera que detrás de este modelo hay un interés por reducir el número de interinos y limitar el acceso a las plazas.
Llega incluso a hablar de una “mano negra” desde Europa para rebajar plantillas, una sospecha que expresa como explicación del resultado de estas pruebas. Aunque su afirmación refleja sobre todo su malestar, sí evidencia hasta qué punto el descontento entre los aspirantes ha llegado a un punto de ruptura.
Piden explicaciones
Tanto la sindicalista Toñi del Vas como la opositora Ana Cánovas reclaman "explicaciones" y "cambios" en las oposiciones. Ese sentimiento se repite entre los asistentes esta semana, a una protesta frente a la Consejería de Educación en Murcia.
La sindicalista insiste en que la Consejería debe tomar medidas que clarifiquen el proceso y den respuesta a las peticiones de los aspirantes.
La opositora, por su parte, pide que el esfuerzo de tantos años no caiga en saco roto y que el sistema deje de castigar a quienes, según ellas, han hecho bien su trabajo.
Cánovas resume su estado de ánimo en una mezcla de desilusión y dolor, aunque no renuncia a seguir intentándolo. “Hay que seguir luchando por lo que uno quiere”, afirma, al mismo tiempo que denuncia que una oposición no puede depender de decisiones tan poco transparentes.
Del Vas, por su parte, considera que el malestar es comprensible y que la Administración debe reaccionar antes de que la crisis de confianza en el sistema sea todavía mayor.
En Murcia, las oposiciones han terminado convertidas en un examen sobre el propio examen. Y, por ahora, la nota del sistema está lejos del aprobado.