"Yo conocí a Javier López Madrid en abril 2012 y a partir del verano empezó una comunicación improcedente". Así ha comenzado este miércoles la declaración de la doctora Elisa Pinto en el juicio en el que la Audiencia Nacional debe decidir si el ex consejero de OHL contrató al entonces comisario José Manuel Villarejo para impedir que Pinto le denunciara.
El juicio se limita al delito de cohecho que supondría esa contratación de un policía en activo, mientras que el supuesto acoso y las agresiones se examinarán el mes que viene en un juzgado de lo Penal de Madrid. El contexto necesario para la acusación por cohecho, sin embargo, ha supuesto que la dermatóloga relatara durante una hora su relación con el empresario.
"Recibía mensajes de Whatsapp que no quería, fotografías fuera de contexto. Yo tenía niños de ocho, seis y cinco años que veían mi móvil y pedí que no me mandase esos mensajes. [...] Iban pasando los meses e íbamos entrando en una dinámica en que mandaba whatsapps por la mañana y, si no respondía, llamaba incesantemente, y si no aparecía en mi despacho. En junio 2015 yo ya no podía más, estaba muy cansada. No podía mantener esa situación y estaba obligado a mantener una buena comunicación que no quería mantener. [...] Yo no podía denunciar. Él tenía el poder, él tenía el contacto con los centros hospitalarios con los que yo trabajaba, era amiga de mis pacientes...".
Según su relato, cuando López Madrid pensó que iba a dar el paso de denunciar las incesantes llamadas, las cosas empeoraron. "En una de las llamadas me dijo que había contratado a un comisario llamado Villarejo que era experto en hacer coartadas y que podía hacer que cualquier denuncia que yo le pusiera quedase sepultada y que era experto en poner en su sitio a las chulas como yo".
"Él tenía el poder"
"Yo denunciaba para que todo parara, no quería denunciar el acoso. No denunciaba para que hubiera juicio, denunciaba para que me dejara en paz, para que parara, pero yo no quería denunciarle a él porque él tenía el poder y me iba a destruir personal y profesionalmente, como hizo", ha explicado en el interrogatorio de su abogada, que pide seis años de cárcel para López Madrid y Villarejo.
La quincena de denuncias ante la Policía por las incesantes llamadas no llevó a nada, según la testigo por la intervención del comisario. Con un nuevo abogado, acudió a la Guardia Civil y las cosas volvieron a empeorar. "Recibo una llamada que me dice 'puta, aléjate de López Madrid'. [...] Las llamadas empezaron a ser amenazantes, intimidatorias. Siempre había algo de 'te vamos a matar' o 'eres una puta loca'. Siempre hablaban de mis hijos. Sabían que ese era el elemento que me hundía más y me hacía sentir más angustia", ha declarado la testigo, siempre con voz baja y temblorosa y hablar lento. La presidenta del tribunal, Teresa Palacios, ha pedido que le llevaran algo de agua y se ha cerciorado de que estaba en condiciones de seguir declarando.
Pinto llegó a denunciar dos apuñalamientos que irán a juicio en febrero. La Fiscalía no acusa en este juicio en la Audiencia Nacional -no ha interrogado a la testigo-, pero pide 13 años y dos meses de prisión para López Madrid y Villarejo en esa segunda vista oral en el juzgado de Madrid. Les atribuye dos delitos de lesiones, un delito continuado de coacciones, amenazas y un delito contra la Administración de Justicia.
En la jornada de hoy en la Audiencia, la defensa de López Madrid ha hecho un breve interrogatorio a la testigo para exhibir varios mensajes de Pinto a López Madrid que, a juicio del letrado, no resultaban coherentes con la situación que ella describía. En cuanto a la defensa de Villarejo, ha reflejado su extrañeza por que Pinto nunca grabara esas llamadas que recibía para tener una prueba del acoso.