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La falta de visibilidad sobre la guerra en Irán impone un sesgo defensivo en las carterasEl dinero busca refugio en petroleras y renovables, ve oportunidades en defensa y huye del turismo y la banca
Domingo, 29 de marzo 2026, 00:23
... que Napoleón había sido derrotado en Waterloo y, actuando en consecuencia, movió el mercado a su favor. A él se le atribuye la máxima que al parecer nunca pronunció de «comprar cuando suenan los cañones y vender cuando suenan las trompetas» y que resume esa estrategia contracorriente. precio del petróleo y el gas ha alterado el pulso de los parqués. Cada parte de guerra estadounidense en boca del presidente Donald Trump está generando una alta volatilidad por la incertidumbre de si la contienda será breve -con una reapertura de Ormuz sin graves consecuencias para la economía- o un enfrentamiento largo que acabe provocando una crisis inflacionaria global. çLos inversores, en su vocación de adelantarse a las eventualidades ajenas a la pura lógica del mercado, están reordenando sus carteras a partir de la información, muchas veces contradictoria, que llega de Washington y Teherán. En un lado de la balanza se sitúan los sectores que pueden salir beneficiados en función de los escenarios que se barajan -bien por las subidas que ya están protagonizando o por la oportunidad que sus caídas han abierto-, como la defensa, las petroleras y las renovables. En el otro, el turismo, los semiconductores, las automovilísticas y los bancos aparecen peor retratados en la foto.
Los expertos, en cualquier caso, recomiendan extremar la prudencia a la hora de tomar decisiones sobre un conflicto para el que no existe visibilidad a corto plazo. «Como resultado, el liderazgo del mercado se ha vuelto más defensivo: los segmentos sensibles a los tipos de interés y los cíclicos están bajo presión, mientras que las exposiciones vinculadas a la energía y los valores defensivos tradicionales siguen mostrando una relativa resistencia», explican desde Julius Baer.
Petroleras
Mayores precios del crudo suelen traducirse en mayores márgenes y beneficios. Por ello, en contextos de tensión geopolítica como el actual, el sector energético -y especialmente las petroleras- tiende a comportarse mejor que el conjunto del mercado.
RepsolSin exposición directa al Estrecho de Ormuz, su rentabilidad bate a Shell, Eni, BP o TotalEnergies
En este escenario, Repsol afronta la crisis desde una posición especialmente sólida. En su plan estratégico hasta 2028, presentado recientemente, la compañía liderada por Josu Jon Imaz contempla como escenario base un precio del barril en torno a los 65 dólares, lo que permitiría reforzar la retribución al accionista, aumentar la producción y mejorar la rentabilidad, manteniendo además una política de inversión más contenida. El mercado ha respaldado este enfoque: la energética, sin exposición directa a la zona atacada, acumula una subida cercana al 27% -niveles no vistos en quince años-, superando con claridad a otros grandes grupos del sector como BP (23%), Eni (22%), Total Energies (17%) o Shell (15%).
Renovables
Desde la crisis energética por Ucrania, en Europa se está intensificando el interés político por reducir la dependencia de combustibles fósiles procedentes de países inestables. Esta prima de riesgo geopolítico está impulsando un trasvase de capital hacia inversiones estructurales en energías limpias. El tirón bursátil en el contexto actual no se está concentrando tanto en las tecnologías puras de sol y viento, sino en aquellas compañías que combinan renovables con infraestructuras críticas y tecnología.
SolariaLa compañía ha encontrado en los centros de datos una palanca de crecimiento
«Las energías renovables y la generación de energía limpia siguen siendo importantes, pero sin la capacidad y la flexibilidad de la red eléctrica no pueden ampliarse; en consecuencia, el capital se está dirigiendo cada vez más hacia las redes reguladas, los proveedores de equipos y las cadenas de suministro industriales que sustentan la electrificación», explican desde Nordea AM.
En el mercado español, Solaria -que ha encontrado en los centros de datos una nueva palanca de crecimiento- destaca como alternativa, con un avance del 4%. No ocurre lo mismo con Acciona Energía, que cae un 7% en el mismo periodo, en línea con Iberdrola, que cede cerca de un 4%, aunque su acción sigue actuando como un refugio relativo gracias a su política de dividendos.
Defensa
Históricamente este sector suele beneficiarse de los momentos de tensión geopolítica, pero, por ahora, las cotizaciones de las grandes compañías -que ya acumulaban notables subidas en Bolsa- no están recogiendo plenamente las expectativas de un aumento del gasto militar derivado de la inestabilidad en Irán. Si se observa la evolución bursátil en las últimas cuatro semanas de conflicto, el comportamiento ha sido desigual: la española Indra es la más castigada con un descenso del 28%, seguida de la alemana Rheinmetall, que cae un 17%; la francesa Airbus, con un retroceso del 13%; y la estadounidense Lockheed Martin, que pierde un 6%. Se desmarca de este grupo la italiana Leonardo, que pierde un 0,3% y acumula un alza anual de doble dígito en zona de máximos históricos.
11% son las ganancias anulaes
que acumula la firma Leonardo, en zona de máximos históricos
Pese a este comportamiento reciente, los analistas insisten en que el compromiso de los gobiernos con la OTAN de elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB seguirá siendo un viento de cola. «Creemos que el cambio en marcha tiene carácter estructural y que el sector ofrece buenas perspectivas para los próximos años», señalan desde Bankinter en su estrategia de inversión para el segundo trimestre.
Turismo
El turismo figura entre los sectores más vulnerables a la incertidumbre geopolítica: cuando aumentan las tensiones internacionales o el riesgo de conflicto, los consumidores tienden a recortar sus viajes -sobre todo los de larga distancia- ante un entorno de mayor incertidumbre económica y una percepción de menor seguridad. Además, el encarecimiento del crudo incrementa los costes del transporte aéreo, lo que puede trasladarse a precios más altos de los billetes e impactar en la demanda.
IAGEl holding cae un 15% frente a otras aerolíneas europeas con menos exposición al conflicto
«Los consumidores tienden a recortar primero este tipo de gastos, impactando negativamente en aerolíneas, hoteles y otras cotizadas vinculadas al turismo», aseguran desde XTB. En este contexto, IAG pierde un 15%; Amadeus -para quien Oriente medio y África suponen en torno al 10% del volumen de su negocio-, cerca de un 8%; y Aena, un 4%.
En cuanto a las aerolíneas de bajo coste europeas, que operan principalmente en el mercado intraeuropeo, como easyJet, Ryanair y Wizz Air, «el impacto de la guerra probablemente será menos dramático y se notará en el aumento de los precios del combustible, las posibles interrupciones de los viajes en el Mediterráneo oriental y cualquier impacto adverso a largo plazo en la confianza de los consumidores y su deseo de viajar dentro de Europa», explican desde Scope Ratings.
Chips y automovilísticas
Este sector está fuertemente condicionado por cadenas de suministro globales altamente complejas. Cualquier escalada en las tensiones geopolíticas puede provocar incertidumbre en el comercio internacional, en la logística de transporte o en el acceso a ciertos mercados. Qatar es uno de los mayores productores de helio del mundo, fundamental para la fabricación de chips, cuya demanda podría verse afectada por un persistente bloqueo de Ormuz. Oriente Medio también es un actor relevante en la producción de aluminio, clave para la industria automovilística y, en concreto, para los vehículos eléctricos.
Bancos
El principal desafío para la industria financiera es que, ante un empeoramiento del entorno macroeconómico, la actividad crediticia tiende a ralentizarse y las valoraciones del sector pueden sufrir presión. Desde el inicio de la guerra, la banca del Ibex pierde casi un 13% en el caso de Banco Santander, un 8% en el de BBVA, un 8% en el de Unicaja, un 6% Banco Sabadell y Bankinter, y un 4% CaixaBank.
El riesgo más relevante para el sector se concentra en el crédito privado, ya que un deterioro en la calidad crediticia podría incrementar el riesgo sistémico y provocar episodios de mayor tensión para los bancos. Esta misma semana, Santander alertaba de cómo un deterioro de la calidad crediticia o una insuficiente dotación de provisiones podría impactar de forma adversa y material en su balance.
El conflicto y vencimiento récord presionan al Bitcóin
El Bitcóin cayó el viernes por debajo de los 68.000 dólares en medio de la persistente incertidumbre geopolítica y coincidiendo con su mayor vencimiento trimestral del año, con 14.000 millones de dólares en opciones. Las señales contradictorias que llegan del Golfo Pérsico están limitando el impulso de las criptomonedas, que tampoco están actuando como refugio. El eventual aumento de los tipos de interés por parte de los bancos centrales suele generar presión sobre este activo, ya que al encarecerse el precio del dinero disminuye el apetito por los activos de riesgo y hace más atractivas las inversiones tradicionales con rendimientos más estables, elevando su demanda frente a las criptomonedas. A cierre del mercado europeo, el Bitcóin había borrado las ganancias que acumulaba desde el inicio de los ataques estadounidenses a Irán.
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