El objetivo de la nueva normativa que se debatirá este martes es reducir el riesgo de que los futbolistas se pierdan partidos en las fases eliminatorias
Regala esta noticia Jude Bellingham, tras ver una amarilla con Inglaterra en un partido de la Eurocopa de 2024. (Bernadett Szabo / Reuters)Madrid
28/04/2026 Actualizado a las 10:36h.El Mundial que se disputará este verano en Estados Unidos, Canadá y México vendrá cargado de novedades. Más participantes, mayor número de partidos y, también, ... nuevas normas arbitrales. La cita, que se desarrollará entre el 11 de junio y el 19 de julio, supondrá una revolución en toda regla que obligará al aficionado y a los futbolistas a adaptarse a una serie de modificaciones con las que la FIFA confía en incrementar el espectáculo. Pero esos cambios también conllevan riesgos añadidos y la necesidad de paliarlos a fin de no deslucir el negocio. De ahí que el organismo rector del fútbol mundial se prepare para aprobar este martes una alteración significativa en lo tocante a las sanciones derivadas de la acumulación de amarillas.
El plan del organismo que preside Gianni Infantino pasa por mantener el indulto existente hasta ahora tras los cuartos de final e introducir, además, otro borrado de amarillas que no hayan aparejado sanción al término de la fase de grupos. De esta forma se elevaría la posibilidad de que todas aquellas selecciones que superen el cribado inicial puedan disponer de sus figuras en los cruces eliminatorios.
Así, en caso de que salga adelante la propuesta que la FIFA estudiará este martes en el consejo que se desarrollará en Vancouver, si un jugador ve una amarilla durante la fase de grupos pero su selección sigue en pie al término de la misma, llegaría a la ronda de dieciseisavos de final con su historial intacto y solo sería suspendido si ve dos tarjetas entre ese cruce, el de octavos y el de cuartos. Si únicamente recibe una amarilla entre dichas eliminatorias y su selección alcanza las semifinales, también llegaría limpio de amonestaciones a la antesala de la final que acogerá el MetLife Stadium de Nueva Jersey el 19 de julio.
El proyecto tiene sentido teniendo en cuenta que si hasta ahora era necesario disputar siete partidos para poder proclamarse campeón del mundo, en la cita de este verano serán precisos ocho para optar a hacerse con el trofeo: los tres de la fase de grupos, uno de dieciseisavos de final, uno de octavos, otro de cuartos, el de semifinales y la señalada final que se celebrará en el recinto de East Rutherford donde tradicionalmente disputan sus partidos los New York Giants y los New York Jets de la NFL.
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