Imágenes del ataque de EEUU e Israel a Irán.
Observatorio de la Defensa La fuerza aérea de EEUU e Israel, claves en la caída de la cúpula militar de IránLa combinación de cazas furtivos, misiles de crucero y bombardeo masivo convierte la operación en un manual de guerra moderna.
Más información:El arsenal de Irán para responder a Israel y EEUU: misiles hipersónicos, balísticos y enjambres de drones
Yolanda Rodríguez Publicada 1 marzo 2026 11:38hLas claves nuevo Generado con IA
La fulminante eliminación del líder supremo iraní y de gran parte de la cúpula militar de Teherán en la madrugada del 28 de febrero no fue un acto improvisado, sino el resultado de meses de planificación, intercambio de inteligencia y una coordinación milimétrica de la fuerza aérea entre Washington y Tel Aviv en la llamada operación 'Furia Épica'.
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel acabó con la vida del ayatolá Alí Jamenei, del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, general Mohamad Pakpur, del secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani, del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, general Abdorrahim Musaví, y del ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh.
La combinación de cazas furtivos, misiles de crucero y bombardeo masivo ha convertido esta operación en un manual de guerra moderna.
Irán confirma la muerte de Jamenei y Trump insta a la población a rebelarse contra el régimen: "Es la oportunidad"La Fuerza Aérea de los Estados Unidos, bajo el mando del US Central Command (CENTCOM), actuó como componente aéreo principal estadounidense en la campaña.
Washington desplegó una combinación de cazas furtivos F-35 Lightning II y F-22 Raptor para asegurar la superioridad aérea, apoyados por F-15E Strike Eagle, F-16 Fighting Falcon y aviones de ataque A-10 Thunderbolt II.
En la región operaban además dos grupos de ataque de portaaviones, encabezados por el USS Gerald R. Ford y el USS Abraham Lincoln, junto a la Quinta Flota de Estados Unidos
Desde sus cubiertas y desde bases aliadas en Oriente Próximo despegaron decenas de aeronaves en la primera oleada.
Junto a ellos, buques estadounidenses lanzaron misiles de crucero Tomahawk contra objetivos estratégicos iraníes, mientras drones de ataque unidireccionales completaban la saturación inicial de defensas.
En la ofensiva previa de junio de 2025, EEUU había recurrido incluso al bombardero estratégico B-2 Spirit con bombas antibúnker GBU-57A/B MOP contra instalaciones nucleares iraníes.
Aunque no se ha confirmado su uso en esta fase, su sola presencia en el teatro de operaciones subraya la dimensión estratégica del despliegue.
La mayor salida de combate de Israel
Pero el grueso de las salidas de ataque dentro del espacio aéreo iraní recayó en la Fuerza Aérea Israelí (IAF).
Según fuentes israelíes, unos 200 cazas participaron en la primera oleada, golpeando alrededor de 500 objetivos casi de forma simultánea, en la mayor operación aérea de combate en la historia del Estado judío.
Así es el sistema de defensa aérea S-300VM ruso, el arma de Venezuela contra los bombarderos B-1 de EEUUNunca las Fuerzas de Defensa de Israel habían ejecutado una acción de esta envergadura.
Israel empleó sus cazas de quinta generación F-35I Adir,un caza que vuela en modo sigilo capaz de atacar objetivos estratégicos situados a miles de kilómetros y capaz penetrar redes antiaéreas avanzadas.
Un caza F-35I ADIR de la Fuerza Aérea de Israel. FDI.
La amenaza no era en absoluto menor: Irán cuenta con baterías antiaéreas S‑300 de fabricación rusa y con una nueva red de sensores de origen chino, diseñada para detectar y seguir aeronaves a gran distancia.
Sin plataformas furtivas, una incursión de esta magnitud habría sido, en términos militares, suicida.
Junto a los F-35I, la IAF desplegó F-15I Ra'am para bombardeo pesado de objetivos estratégicos y búnkeres subterráneos, equipados con bombas de precisión GBU-31 JDAM de 900 kilogramos, y F-16I Sufa en misiones de ataque, apoyo y supresión de defensas (SEAD)
La “I” que acompaña a estas designaciones no es anecdótica: indica las modificaciones introducidas por la industria israelí, con autorización estadounidense, adaptando los sistemas a las necesidades operativas del país.
Inteligencia y oportunidad estratégica
Más allá de la potencia de fuego, la clave de la operación radica en la inteligencia compartida.
La rapidez con la que se neutralizó simultáneamente a la cúpula política y militar iraní revela un conocimiento detallado de rutinas, ubicaciones y protocolos de seguridad, especialmente tras la guerra de 12 días del año pasado
La operación deja en evidencia el fallo de los dirigentes iraníes a la hora de extremar precauciones en un contexto en el que tanto Washington como Tel Aviv habían enviado señales claras de preparación para el conflicto
Para los analistas militares, la combinación de superioridad aérea estadounidense, penetración furtiva israelí y ataque coordinado aeronaval marca un precedente en la guerra moderna en Oriente Próximo.
No sólo por la magnitud del despliegue, sino por el impacto político inmediato: el descabezamiento en horas de la cúspide del poder iraní.
La incógnita ahora no es la capacidad militar demostrada —ya incontestable—, sino la respuesta regional y el alcance de una campaña que, según fuentes israelíes, podría prolongarse varios días más.