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La gran divisoria ibérica: el mapa que parte en dos a España a través de sus dos grandes cuencas hidrográficas

La gran divisoria ibérica: el mapa que parte en dos a España a través de sus dos grandes cuencas hidrográficas
Artículo Completo 872 palabras
Este curioso mapa que divide el estado español en azul y rojo podría representar fronteras políticas o administrativas, pero la partición es mucho más curiosa y llamativa: muestra el destino final de cada gota de lluvia que cae en España. Cada línea que ves es uno de los muchos ríos que recorren esta parte de la península Ibérica y su color desvela dónde acabará: en el mar Mediterráneo o en el Océano Atlántico. El resultado es uno de los retratos hidrológicos más bellos y reveladores de la península ibérica. A partir de los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el cartógrafo y consultor del GIS Joe Davies ha elaborado este mapa de cuencas hidrográficas que pone de manifiesto la columna vertebral invisible que recorre el estado, la divisoria de aguas continental. El resultado es cuando menos sorprendente. Además de los colores, el trazado está más o menos marcado en función del caudal del río, desvelando así qué ríos son los más caudalosos. Esa línea invisible se desliza aproximadamente por el Sistema Ibérico y las estribaciones pirenaicas partiendo el territorio en dos mundos hídricos. Hay varias cosas que llaman la atención de la imagen: lo primero es la proporción. El Atlántico se lleva unas dos terceras partes del territorio. Pero también que aunque España "mira" hacia el Mediterráneo, sus ríos fluyen mayoritariamente hacia el oeste.  Hay una razón geológica que lo explica: la Meseta Central bascula ligeramente hacia el Atlántico, herencia de la tectónica hercínica que configuró el zócalo ibérico hace 300 millones de años. El curioso trazado de la divisoria de aguas continental en España El río Ebro es el gran traidor: nace en Cantabria, a apenas 20 kilómetros del mar Cantábrico. Por lógica geográfica cabría esperar que fuera atlántico, pero no: toda su gran cuenca está pintada del color del Mediterráneo, donde desemboca tras recorrer casi mil kilómetros. Los Pirineos funcionaron como barrera y los Sistemas Ibérico y Catalánides como embudo, de modo que el río se vio forzado a discurrir hacia el oeste. Un ejemplo llamativo de cómo la orografía es capaz de secuestrar un río y llevarlo a otro mar diferente al que le correspondería. Otro río que constituye un caso curioso es el Segura: nace en la jienense sierra de Segura, a más de 300 kilómetros del mar. Después, recorre una distancia enorme para desembocar en Alicante con un caudal raquítico, algo que puede verse en comparación con el vecino Gualquivir. La explicación está en la aridez extrema de su cuenca y la intensa presión agrícola.  Hacia dónde va cada gota de lluvia que cae en España. Joe Davies con datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico Como cabría esperar Galicia está rojísima en el mapa de Davies: es una auténtica maraña densa que contrasta con el resto, especialmente si nos alejamos de la cornisa cantábrica. Galicia recibe entre 1.500 y 2.000 mm de precipitación anual, sobre un sustrato de granitos y pizarras prácticamente impermeables, así que el agua no se filtra, escurre. El resultado es esa densidad de ríos y regatos, todos atlánticos, cortos y caudalosos. Es la región que mejor ilustra la relación directa entre geología, clima y red fluvial. Si el mapa fuera de Europa entera, Galicia seguiría destacando. En Xataka España tiene sus embalses llenos al 83%. Y por eso mismo es el momento más peligroso de la sequía El mapa también nos devuelve colores impensables, como que Pamplona esté coloreada en Azul pese a ser una ciudad del norte extremadamente próxima al Cantábrico: sus aguas van al Mediterráneo por el Ebro y sus afluentes. Madrid es roja: el Manzanares-Jarama-Tajo la llevan al Atlántico. Tiene la divisoria continental cerquísima, a menos de 80 kilómetros. A un lado y otro de esa barrera, el agua que cae en el mismo aguacero acaba en mares separados por miles de kilómetros.  Versión 3D con los colores invertidos. Joe Davies con datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico En Xataka | La herramienta definitiva para un año de astronomía histórico en España: el mapa de contaminación lumínica En Xataka | Mucho más que turismo, coches y aceite: toda la industria que exporta España al mundo, reunida en un gráfico Portada | Joe Davies - La noticia La gran divisoria ibérica: el mapa que parte en dos a España a través de sus dos grandes cuencas hidrográficas fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .
La gran divisoria ibérica: el mapa que parte en dos a España a través de sus dos grandes cuencas hidrográficas

Crónica de dos cuencas: el mapa de la desigualdad hídrica peninsular

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Eva R. de Luis

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Este curioso mapa que divide el estado español en azul y rojo podría representar fronteras políticas o administrativas, pero la partición es mucho más curiosa y llamativa: muestra el destino final de cada gota de lluvia que cae en España. Cada línea que ves es uno de los muchos ríos que recorren esta parte de la península Ibérica y su color desvela dónde acabará: en el mar Mediterráneo o en el Océano Atlántico. El resultado es uno de los retratos hidrológicos más bellos y reveladores de la península ibérica.

A partir de los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el cartógrafo y consultor del GIS Joe Davies ha elaborado este mapa de cuencas hidrográficas que pone de manifiesto la columna vertebral invisible que recorre el estado, la divisoria de aguas continental. El resultado es cuando menos sorprendente. Además de los colores, el trazado está más o menos marcado en función del caudal del río, desvelando así qué ríos son los más caudalosos.

Esa línea invisible se desliza aproximadamente por el Sistema Ibérico y las estribaciones pirenaicas partiendo el territorio en dos mundos hídricos. Hay varias cosas que llaman la atención de la imagen: lo primero es la proporción. El Atlántico se lleva unas dos terceras partes del territorio. Pero también que aunque España "mira" hacia el Mediterráneo, sus ríos fluyen mayoritariamente hacia el oeste. 

Hay una razón geológica que lo explica: la Meseta Central bascula ligeramente hacia el Atlántico, herencia de la tectónica hercínica que configuró el zócalo ibérico hace 300 millones de años.

El curioso trazado de la divisoria de aguas continental en España

El río Ebro es el gran traidor: nace en Cantabria, a apenas 20 kilómetros del mar Cantábrico. Por lógica geográfica cabría esperar que fuera atlántico, pero no: toda su gran cuenca está pintada del color del Mediterráneo, donde desemboca tras recorrer casi mil kilómetros. Los Pirineos funcionaron como barrera y los Sistemas Ibérico y Catalánides como embudo, de modo que el río se vio forzado a discurrir hacia el oeste. Un ejemplo llamativo de cómo la orografía es capaz de secuestrar un río y llevarlo a otro mar diferente al que le correspondería.

Otro río que constituye un caso curioso es el Segura: nace en la jienense sierra de Segura, a más de 300 kilómetros del mar. Después, recorre una distancia enorme para desembocar en Alicante con un caudal raquítico, algo que puede verse en comparación con el vecino Gualquivir. La explicación está en la aridez extrema de su cuenca y la intensa presión agrícola. 

Hacia dónde va cada gota de lluvia que cae en España. Joe Davies con datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

Como cabría esperar Galicia está rojísima en el mapa de Davies: es una auténtica maraña densa que contrasta con el resto, especialmente si nos alejamos de la cornisa cantábrica. Galicia recibe entre 1.500 y 2.000 mm de precipitación anual, sobre un sustrato de granitos y pizarras prácticamente impermeables, así que el agua no se filtra, escurre. El resultado es esa densidad de ríos y regatos, todos atlánticos, cortos y caudalosos. Es la región que mejor ilustra la relación directa entre geología, clima y red fluvial. Si el mapa fuera de Europa entera, Galicia seguiría destacando.

En XatakaEspaña tiene sus embalses llenos al 83%. Y por eso mismo es el momento más peligroso de la sequía

El mapa también nos devuelve colores impensables, como que Pamplona esté coloreada en Azul pese a ser una ciudad del norte extremadamente próxima al Cantábrico: sus aguas van al Mediterráneo por el Ebro y sus afluentes. Madrid es roja: el Manzanares-Jarama-Tajo la llevan al Atlántico. Tiene la divisoria continental cerquísima, a menos de 80 kilómetros. A un lado y otro de esa barrera, el agua que cae en el mismo aguacero acaba en mares separados por miles de kilómetros. 

Versión 3D con los colores invertidos. Joe Davies con datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

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