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La gran mudanza de la aviación: cuando Estambul mudó 45.000 toneladas de su viejo aeropuerto en menos de 45 horas

La gran mudanza de la aviación: cuando Estambul mudó 45.000 toneladas de su viejo aeropuerto en menos de 45 horas
Artículo Completo 1,185 palabras
La aviación moderna no solo se mide solo en nudos o altitudes, sino también en la capacidad de los aeropuertos para procesar enormes flujos de personas o carga de forma continua. Pero hay un escenario no deseado que puede darse: que el aeropuerto no de a basto. Cuando colapsa, muere de éxito y toca tomar serias medidas de logística. Es lo que sucedió en Estambul: la necesidad de expansión del viejo aeropuerto de Atatürk se encontró con una barrera infranqueable en forma de geografía urbana.  A grandes males, grandes remedios: tuvieron que trasladar el aeropuerto entero mientras que la aviación internacional y la logística del país seguían su curso. El evento se le conoce como "The Great Move" y constituye la mayor mudanza de la aviación civil. En menos de 45 horas el centro de gravedad del transporte aéreo de la región se movió 42 kilómetros hacia el norte, al nuevo Aeropuerto de Estambul (IST), con todo lo que ello supone. La mudanza. En aviación a este programa de transferencia operativa se le conoce como ORAT (Operational Readiness and Airport Transfer) y huelga decir que esta mudanza no fue algo espontáneo, sino más bien al contrario: necesitaron dos años de meticulosa preparación en la que formaron a 33.000 personas del personal del aeropuerto e hicieron dos simulacros a gran escala para detectar potenciales problemas.  Todo empezó inmediatamente después de la apertura del nuevo aeropuerto en octubre de 2018 y la fase final (esa mudanza), se ejecutó en una ventana continua de 45 horas entre el 5 y el 6 de abril de 2019 para trasladar más de 10.000 piezas de equipo con un peso total de 47.300 toneladas. De hecho, fue hasta mejor: lo hicieron en bastante menos tiempo. Por qué es importante. Si una mudanza tiene sus entresijos per se, para un aeropuerto los problemas y la necesidad de ejecutarla sin errores se multiplican en tanto en cuanto es una infraestructura viva con sistemas interdependientes como el combustible, control de tráfico aéreo, seguridad, informática, pasajeros y equipaje. Desconectar, transportar y reconectarlo todo sin colapsar el tráfico aéreo de una de las ciudades más transitadas del mundo es un reto de ingeniería de altos vuelos.  "The Great Move" evidenció que es posible un hub de clase mundial sin una transición dual prolongada, minimizando el riesgo operativo de gestionar dos aeropuertos simultáneamente. Finalmente, el movimiento consolidó a Estambul como gran punto de conexión entre Europa y Asia, rivalizando con otros en Oriente Medio como Doha o Dubái. Sin esta mudanza, probablemente el crecimiento de Turkish Airlines se habría estancado por las limitaciones físicas del viejo aeropuerto. En Xataka Iberia y otras aerolíneas se habían convertido en un refugio contra los abusos de las low-cost. Esto se está terminando Contexto. En 2017 el aeropuerto de Atatürk era el quinto más concurrido de Europa, por detrás de Heathrow, Charles de Gaulle, Fráncfort y Ámsterdam. Sin ir más lejos, en 2018 sirvió a casi 70 millones de pasajeros, situándose como el décimo más ocupado del planeta. Pero estaba limitado: estaba rodeado por la ciudad en tres de sus lados y por el Mar de Mármara en el cuarto, así que la expansión era físicamente imposible. El aeropuerto secundario de Sabiha Gökçen también había alcanzado su capacidad máxima. La falta de espacio era tan crítica que impedía operar el Airbus A380, convirtiendo a Atatürk en el único gran aeropuerto de Europa y Oriente Medio incapaz de recibir dicha aeronave. Así que en 2013 tomaron la decisión. El vuelo que echó el telón de Atatürk fue el TK54 de Turkish Airlines: despegó el 6 de abril de 2019 a las 02:44 con destino Singapur.  En cifras. Aunque hay ligeras variaciones en fuentes directamente implicadas como Turkish Airlines o el documental que grabó del proceso la operadora del aeropuerto con la colaboración de National Geographic, son menores y no restan importancia a lo colosal de la operación: • Una duración planificada de 45 horas (que redujeron a 33 según el IGA y menos de 30 según Turkish Airlines) • Más de 10.000 piezas de equipo trasladado entre aeropuertos, con un peso total de 47.300 toneladas. Equivalente a 33 campos de fútbol. • 686 semirremolques utilizados para el traslado, según el CEO de Turkish Airlines. • 1.800 personas estuvieron involucradas directamente en el proceso. • Estimaron una distancia recorrida por los camiones en 45 horas de 400.000 kilómetros, esto es, dar la vuelta a la Tierra unas 10 veces. Cómo lo hicieron. Necesitaron dos años de meticulosa preparación en la que formaron a 33.000 personas del personal del aeropuerto e hicieron dos simulacros a gran escala para detectar potenciales problemas. La planificación requirió más de 100 reuniones y talleres y hubo tres empresas logísticas implicadas. Para la ejecución elaboraron un plan logístico de transferencia con detalle de movimiento de cada vehículo en ventanas de 15 minutos. El recorrido se estableció a través de un corredor entre los dos aeropuertos, usando la nueva conexión de autopista entre ambas instalaciones y cada vehículo fue revisado dos veces: una en la puerta de salida y otra en una zona de control separada.  Todo el proceso se monitorizó en tiempo real con GPRS para detectar cualquier incidencia. A las 02:59 del 6 de abril de 2019 se realizaron los cambios de código IATA: el código IST de Atatürk pasó a denominarse ISL y el nuevo aeropuerto lo heredó. Entre las 02:00 y las 14:00 de ese día, ambos aeropuertos estuvieron cerrados a los vuelos comerciales, una franja de 12 horas que constituyó el núcleo crítico de toda la operación. El nuevo aeropuerto. El Aeropuerto de Estambul tuvo un presupuesto estimado de 22.000 millones de euros, convirtiéndose en ese momento en el segundo aeropuerto más caro jamás construido, como contaba Reuters. Diseñado con una terminal única bajo un mismo techo de 1,4 millones de metros cuadrados, permitiendo inicialmente 90 millones de pasajeros anuales.  El plan maestro contempla expansiones hasta los 200 millones, con pistas independientes que permiten aterrizajes y despegues simultáneos, eliminando las esperas en aire. En 2025, el aeropuerto rondó los 85 millones de pasajeros, convirtiéndose en el segundo más concurrido de Europa tras Heathrow y el séptimo del mundo. En Xataka | El sueño inconcluso del Imperio Romano: un tren de 125 kilómetros para unir Europa y Asia por encima del Bósforo En Xataka | Uno de los mayores y más extraños aeropuertos del mundo no va a estar ni en Dubái ni en UAE: va estar en Etiopía Portada | Ercan Karakaş y  Kulttuurinavigaattori  - La noticia La gran mudanza de la aviación: cuando Estambul mudó 45.000 toneladas de su viejo aeropuerto en menos de 45 horas fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .
La gran mudanza de la aviación: cuando Estambul mudó 45.000 toneladas de su viejo aeropuerto en menos de 45 horas

Cómo Estambul trasladó su "hub" mundial sin detener la aviación

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Eva R. de Luis

Editor Senior

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La aviación moderna no solo se mide solo en nudos o altitudes, sino también en la capacidad de los aeropuertos para procesar enormes flujos de personas o carga de forma continua. Pero hay un escenario no deseado que puede darse: que el aeropuerto no de a basto. Cuando colapsa, muere de éxito y toca tomar serias medidas de logística. Es lo que sucedió en Estambul: la necesidad de expansión del viejo aeropuerto de Atatürk se encontró con una barrera infranqueable en forma de geografía urbana. 

A grandes males, grandes remedios: tuvieron que trasladar el aeropuerto entero mientras que la aviación internacional y la logística del país seguían su curso. El evento se le conoce como "The Great Move" y constituye la mayor mudanza de la aviación civil. En menos de 45 horas el centro de gravedad del transporte aéreo de la región se movió 42 kilómetros hacia el norte, al nuevo Aeropuerto de Estambul (IST), con todo lo que ello supone.

La mudanza. En aviación a este programa de transferencia operativa se le conoce como ORAT (Operational Readiness and Airport Transfer) y huelga decir que esta mudanza no fue algo espontáneo, sino más bien al contrario: necesitaron dos años de meticulosa preparación en la que formaron a 33.000 personas del personal del aeropuerto e hicieron dos simulacros a gran escala para detectar potenciales problemas. 

Todo empezó inmediatamente después de la apertura del nuevo aeropuerto en octubre de 2018 y la fase final (esa mudanza), se ejecutó en una ventana continua de 45 horas entre el 5 y el 6 de abril de 2019 para trasladar más de 10.000 piezas de equipo con un peso total de 47.300 toneladas. De hecho, fue hasta mejor: lo hicieron en bastante menos tiempo.

Por qué es importante. Si una mudanza tiene sus entresijos per se, para un aeropuerto los problemas y la necesidad de ejecutarla sin errores se multiplican en tanto en cuanto es una infraestructura viva con sistemas interdependientes como el combustible, control de tráfico aéreo, seguridad, informática, pasajeros y equipaje. Desconectar, transportar y reconectarlo todo sin colapsar el tráfico aéreo de una de las ciudades más transitadas del mundo es un reto de ingeniería de altos vuelos. 

"The Great Move" evidenció que es posible un hub de clase mundial sin una transición dual prolongada, minimizando el riesgo operativo de gestionar dos aeropuertos simultáneamente. Finalmente, el movimiento consolidó a Estambul como gran punto de conexión entre Europa y Asia, rivalizando con otros en Oriente Medio como Doha o Dubái. Sin esta mudanza, probablemente el crecimiento de Turkish Airlines se habría estancado por las limitaciones físicas del viejo aeropuerto.

En XatakaIberia y otras aerolíneas se habían convertido en un refugio contra los abusos de las low-cost. Esto se está terminando

Contexto. En 2017 el aeropuerto de Atatürk era el quinto más concurrido de Europa, por detrás de Heathrow, Charles de Gaulle, Fráncfort y Ámsterdam. Sin ir más lejos, en 2018 sirvió a casi 70 millones de pasajeros, situándose como el décimo más ocupado del planeta. Pero estaba limitado: estaba rodeado por la ciudad en tres de sus lados y por el Mar de Mármara en el cuarto, así que la expansión era físicamente imposible. El aeropuerto secundario de Sabiha Gökçen también había alcanzado su capacidad máxima.

La falta de espacio era tan crítica que impedía operar el Airbus A380, convirtiendo a Atatürk en el único gran aeropuerto de Europa y Oriente Medio incapaz de recibir dicha aeronave. Así que en 2013 tomaron la decisión. El vuelo que echó el telón de Atatürk fue el TK54 de Turkish Airlines: despegó el 6 de abril de 2019 a las 02:44 con destino Singapur. 

En cifras. Aunque hay ligeras variaciones en fuentes directamente implicadas como Turkish Airlines o el documental que grabó del proceso la operadora del aeropuerto con la colaboración de National Geographic, son menores y no restan importancia a lo colosal de la operación:

  • Una duración planificada de 45 horas (que redujeron a 33 según el IGA y menos de 30 según Turkish Airlines)
  • Más de 10.000 piezas de equipo trasladado entre aeropuertos, con un peso total de 47.300 toneladas. Equivalente a 33 campos de fútbol.
  • 686 semirremolques utilizados para el traslado, según el CEO de Turkish Airlines.
  • 1.800 personas estuvieron involucradas directamente en el proceso.
  • Estimaron una distancia recorrida por los camiones en 45 horas de 400.000 kilómetros, esto es, dar la vuelta a la Tierra unas 10 veces.

Cómo lo hicieron. Necesitaron dos años de meticulosa preparación en la que formaron a 33.000 personas del personal del aeropuerto e hicieron dos simulacros a gran escala para detectar potenciales problemas. La planificación requirió más de 100 reuniones y talleres y hubo tres empresas logísticas implicadas. Para la ejecución elaboraron un plan logístico de transferencia con detalle de movimiento de cada vehículo en ventanas de 15 minutos. El recorrido se estableció a través de un corredor entre los dos aeropuertos, usando la nueva conexión de autopista entre ambas instalaciones y cada vehículo fue revisado dos veces: una en la puerta de salida y otra en una zona de control separada. 

Todo el proceso se monitorizó en tiempo real con GPRS para detectar cualquier incidencia. A las 02:59 del 6 de abril de 2019 se realizaron los cambios de código IATA: el código IST de Atatürk pasó a denominarse ISL y el nuevo aeropuerto lo heredó. Entre las 02:00 y las 14:00 de ese día, ambos aeropuertos estuvieron cerrados a los vuelos comerciales, una franja de 12 horas que constituyó el núcleo crítico de toda la operación.

El nuevo aeropuerto. El Aeropuerto de Estambul tuvo un presupuesto estimado de 22.000 millones de euros, convirtiéndose en ese momento en el segundo aeropuerto más caro jamás construido, como contaba Reuters. Diseñado con una terminal única bajo un mismo techo de 1,4 millones de metros cuadrados, permitiendo inicialmente 90 millones de pasajeros anuales. 

El plan maestro contempla expansiones hasta los 200 millones, con pistas independientes que permiten aterrizajes y despegues simultáneos, eliminando las esperas en aire. En 2025, el aeropuerto rondó los 85 millones de pasajeros, convirtiéndose en el segundo más concurrido de Europa tras Heathrow y el séptimo del mundo.

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En Xataka | Uno de los mayores y más extraños aeropuertos del mundo no va a estar ni en Dubái ni en UAE: va estar en Etiopía

Portada | Ercan Karakaş y  Kulttuurinavigaattori 

Fuente original: Leer en Xataka
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