La Guardia Civil ha asegurado a la juez María Tardón, que instruye la causa por la entrada ilegal de 80.000 personas por la frontera de Ceuta los pasados 30 y 31 de julio, que no tuvo información en los días previos sobre la "dimensión" de la avalancha de migrantes que se cernía sobre la frontera, y que no posee datos ni de cuántas personas cruzaron ni de sus filiaciones.
El informe remitido a Tardón, a cuyo contenido ha tenido acceso EL MUNDO, apoya a rajatabla, de manera muy aséptica, la versión sostenida hasta ahora por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y por el presidente del Gobierno: no hubo, sostiene Información de la Guardia Civil, datos previos que pudieran hacer prever lo que venía encima.
El informe no hace mención a información ninguna emitida por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), se limita a responder a las cinco preguntas emitidas por Tardón y contrasta de forma llamativa con el realizado por la Policía Nacional, que contradice al Gobierno en puntos esenciales, señalando que hubo alertas previas y apuntando a agentes marroquíes en la planificación y ejecución de los hechos.
La Guardia Civil, por su parte, asegura que no hubo forma de saber antes qué iba a suceder, y no realiza juicio alguno sobre la atribución de la autoría. Esto es, no acusa a nadie de urdir y realizar el ataque.
El documento realizado por la unidad de Información del Instituto Armado se limita a exponer, en cinco sucintas páginas, el cometido de sus agentes en la frontera de El Tarajal en aquellas horas, limitándose a la actuación humanitaria de salvar vidas una vez advirtieron que el volumen de migrantes cruzando a nado y a pie era incontenible.
La Benemérita se limita, en este punto, a señalar que fue materialmente imposible filiar o identificar a ninguna de las personas que crurazon la frontera, y por lo demás sencillamente describe a la jueza Tardón, con algún dramatismo, las escenas allí vividas por sus agentes. Pero, en términos de responsabilidades, es un documento hueco: ni señala a posibles culpables, ni admite informes previos que alertaran de la "dimensión" de la marea humana que se venía encima, que anegó la ciudad autónoma durante días, y mantiene aún a unos 9.000-10.000 migrantes pululando por los apenas 20 kilómetros cuadrados del enclave.
El contraste con el informe del CENIF del Cuerpo Nacional de Policía es apabullante. Fuentes la Benemérita señalan a este diario que el objetivo del informe en todo caso es responder a las preguntas realizadas por Tardón, que no pedía atribución de autoría ninguna. Aún así, la Guardia Civil sí da cierto aire al Ejecutivo, al negar tener noticia previa de lo que el presidente Pedro Sánchez denominó "ataque a la soberanía" de España.