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Una de las manifestaciones de Madrid, por el 8M. EFE La guerra, e incluso el erotismo, se mezclan con la lucha feminista este 8MLa ministra de Igualdad, Ana Redondo, afirma en la manifestación de Madrid que «la igualdad es mucho más erótica que la imposición machista»
Madrid
Domingo, 8 de marzo 2026, 13:07 | Actualizado 17:54h.
... oficial, que reúne a las ministras y otras líderes del Gobierno, y una paralela, que a unos cuantos metros reúne la mañana de este domingo a organizaciones contrarias a algunas de las leyes aprobadas desde 2018, como la 'ley trans', o la inacción por no ilegalizar la prostitución.También metió sexo e intimidad en su discurso, como un consultorio de cama, dedicado a «los jóvenes, a las mujeres jóvenes». «Mola más, es más erótica la igualdad que la imposición machista», dijo Redondo. «Que (los y las jóvenes) consideren esa posibilidad. La igualdad es mucho más erótica que la imposición machista. El tratar a una mujer de igual a igual es mucho más satisfactorio para los hombres también, por supuesto, y desde luego para las mujeres». Que no aceptan la «sumisión». «Tenemos que cambiar el futuro y no dejar que el pasado avance. El pasado nos lleva a la limitación de derechos, nos lleva al paternalismo, nos lleva a la sumisión».
La ministra pasó de este tema sensual y personal a lo general y cerró por donde empezó, la política internacional oficial que se niega a apoyar a Estados Unidos en el ataque en Oriente Próximo: «Queremos igualdad de derechos, igualdad de oportunidades, igualdad real y efectiva y este Gobierno lucha por eso, lucha por la igualdad y la igualdad es paz y la igualdad es pacifismo y el feminismo es pacifista. Por eso hoy también desde este 8M reivindicamos la paz y el no a la guerra».
Con lemas como «Feminista, lista y antifascista», «Nos quieren asustadas, nos tienen organizadas» o «Si mañana soy yo, que sea la última», en el Paseo del Prado se concentraban las ministras y algunos ministros del PSOE. Entre ellos, Elma Saiz, portavoz del Gobierno, hablaba de hipocresía del PP. Antes, el presidente de Gobierno había mandado un mensaje por las redes sociales, alertando de una campaña para «desacreditar el movimiento feminista para dividir y para enfrentar», dijo Pedro Sánchez, en su grabación. «Lo decimos alto y claro, no vamos a permitir que el odio sustituya los derechos y no vamos a normalizar la desigualdad. No dejaremos que el pasado avance».
Bases militares y 'ley trans'
Como si los derechos de las mujeres, el fin de la violencia machista que este año ya lleva diez asesinatos de mujeres en manos de sus parejas o ex, o la paridad laboral fuera insuficiente, y en el Día de la Mujer todo cabe, Irene Montero también puso la guerra como eje principal de su protesta, pidiendo que Estados Unidos no pueda utilizar las bases aéreas de Rota o parar la guerra de una «derecha internacional».
Entre las consignas y la propaganda en defensa de las posiciones políticas de uno y otro lado hubo dos anuncios. Por una parte, el PP aseguró que registrará en el Congreso «una proposición no de ley que exige al Gobierno que se acabe con el borrado de las mujeres», sostuvo Jaime de los Santos, vicesecretario popular de Igualdad. Específicamente quieren que se retiren los artículos 43 y 44 de la 'ley trans', «que posibilita que cualquier nacido varón, simplemente con pasar por un registro civil, pueda convertirse en mujer, y de facto tener los mismos derechos que las mujeres. Algo impensable para el feminismo de verdad que está atravesada por sectarismo».
Coto a la tecnología
En un ambiente festivo y buen tiempo, con batucadas, silbatos y, en general, celebración, el Gobierno anunció, por su parte, que se reunirá con «todas las grandes tecnológicas de España y del mundo» para cambiar los algoritmos que ejercen la «mayor violencia machista en el mundo del trabajo» por medio de la «discriminación», para «no solamente regular, sino poner coto, dar un paso adelante»., dijo la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que secundó, casi al mismo tiempo, a Redondo, sobre el tema de la guerra. «Nos proclamamos en defensa de la paz, en defensa del pueblo iraní, en defensa de las mujeres iraníes y en defensa de todas las mujeres del mundo que hoy sus vidas corren riesgos sencillamente por hechos tan a veces tan sencillos como poder emitir una opinión».
En la manifestación del otro lado de la Cibeles, como si la diosa marcara una frontera de disidencia, las que señalan sus errores a una izquierda gobernante alzaban carteles con fotos de políticos cercanos a Sánchez y frases como «Hombres al mando, puteros acosando, violando». Pero en una y otra marcha la guerra y su rechazo impregnaba el morado de este año. El «patriarcado» fue sustituido por la «derecha internacional» a veces con el prefijo 'ultra', pero siempre belicista.
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