Anthropic domina el mercado corporativo gracias al empuje de Claude Code, mientras ChatGPT lidera en consumo. La bifurcación del sector es cada vez más clara
Sin comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-01-14T13:30:59ZJavier Lacort
Editor Senior - TechJavier Lacort
Editor Senior - Tech Linkedintwitter1929 publicaciones de Javier LacortLa industria de la IA se está bifurcando en dos caminos. No son binarios y los actores pueden estar en ambos a la vez, pero era de esperar que veríamos esta ramificación:
- Productos orientados al consumidor general. Ahí gana ChatGPT y Gemini está creciendo últimamente.
- Herramientas para empresas. Ahí destacan más Gemini y Copilot de Microsoft, pero Anthropic está creciendo mucho gracias a Claude Code.
Esta división también marca algo más: quién va a capturar el valor económico real de la IA.
Por qué es importante. Las empresas pagan hasta 200 dólares mensuales por empleado por el mejor modelo. Los usuarios "domésticos" de ChatGPT, una décima parte. Y en entornos empresariales, la diferencia entre el mejor y el segundo mejor importa muchísimo. Al menos mucho más que en entornos domésticos.
Yao Shunyu, que trabajó en OpenAI y ahora está en Tencent, lo resume así: "Si tu salario es de 200.000 dólares y tienes 10 tareas diarias, un modelo excelente hace ocho o nueve. Uno más débil, cinco o seis. Y cuando no sabes cuáles son esas cinco o seis, pierdes tiempo monitorizándolo". según recoge la newsletter ChinaTalk.
En XatakaOpenAI va por delante de Anthropic en todos los aspectos de la IA excepto en el más importante: sobrevivirEl contraste. "Si comparas el ChatGPT de hoy con el de hace un año, realmente no hay diferencia perceptible", señala Yao. "Por otro lado, la programación asistida por IA ya ha cambiado toda la industria del código. La gente ya no escribe código, habla con su ordenador en lenguaje natural".
La mayoría de la gente de a pie todavía usa ChatGPT como una suerte de buscador vitaminado. En las empresas, más inteligencia es directamente más productividad con un valor económico claro.
Entre líneas. Anthropic ha apostado todo a esto. Claude Code ha cambiado la forma de trabajar de los desarrolladores. Y ahora acaba de lanzar Cowork, que busca llevar esa misma idea a los trabajadores de oficina, fuera de la programación. No van así a por los usuarios ocasionales: quieren equipos enteros que dependan de la IA para trabajar.
OpenAI domina en cifras de adopción y en reconocimiento de marca, pero tiene un problema: muchísimos usuarios que pagan poco en promedio. Las empresas aflojan mucho más la mosca por herramientas que mejoren la productividad de verdad.
La amenaza. En el mercado empresarial, quien tenga el mejor modelo se lleva el gato al agua. Las empresas siempre pagarán por el número uno si su precio es equiparable al resto de propuestas. En consumo basta con algo decente y la sensibilidad al precio es mayor.
Y OpenAI necesita mucho dinero. Entrenar y operar estos modelos cuesta una barbaridad. El mercado de consumo tiene un techo de rentabilidad bastante bajo, y por eso buscan apuntalarlo con ingresos publicitarios y apuntando hacia los de afiliación.
Y ahora qué. Este año lo veremos claro:
- OpenAI tiene que demostrar que sus agentes para empresas valen lo que cuestan.
- Anthropic seguirá afinando su posición en código y productividad.
- Google llega algo tarde pero ha dado en el clavo con Gemini 3.
A finales de año sabremos si la estrategia generalista de OpenAI funciona o si el negocio de la IA acaba repartido entre quien domina la oficina y quien domina el sofá.
Imagen destacada | Anthropic, OpenAI, Xataka