El clásico 'sile, nole' del patio se ha mudado a la reventa, donde algunos packs ya superan entre un 10% y un 20% el precio oficial
Regala esta noticia Añádenos en Google Niños compartiendo cromos en México. (Félix Márquez - DPA) 13/06/2026 a las 00:04h.«Sile, sile, nole, sile, nole». Durante décadas, esa fue la banda sonora de los patios de colegio y de las plazas: una letanía de ... recreo, una negociación infantil, un pequeño mercado regido por la memoria y el azar. Ahora, la vieja cantinela ha vuelto con otro precio. Los cromos de Panini del Mundial, agotados en muchos puntos de venta, se han convertido en objeto de deseo para coleccionistas, padres desesperados y especuladores.
La consecuencia más inmediata de esta escasez es que su precio se ha disparado en algunas plataformas digitales, donde ya se venden bastante por encima del precio oficial fijado por Panini para las tiendas físicas: 1,50 euros por un sobre de siete estampas. En el Mundial de 2022, el sobre costaba un euro e incluía cinco cromos. Es decir, el precio del sobre ha subido un 50%.
Desde Panini rechazan que se trate de una subida desproporcionada. Torrent lo resume con una cuenta sencilla: hace cuatro años, el sobre costaba un euro e incluía cinco cromos, lo que suponía 20 céntimos por estampa; ahora, siete cromos por 1,50 euros equivalen a unos 21,4 céntimos por cromo. «Esta es la realidad», defiende el director general de la compañía. A ese cálculo, añade, se suma el aumento de costes derivado de un Mundial con más selecciones, que obliga a pagar más derechos de impresión e imagen.
El sobre ha pasado de un euro en 2022 a 1,50 euros en la colección actual, aunque Panini defiende que el precio por cromo solo sube de 20 a 21,4 céntimos
Según el precio recomendado, el paquete de 50 sobres debería venderse por 75 euros y el de 100, por 150. Sin embargo, en distintos marketplaces muestra que el coste actual puede superar los 90 euros en el caso del pack de 50 sobres y los 165 euros en el de 100. Esto supone pagar al menos un 20% más en el primer caso y un 10% más en el segundo respecto al precio oficial.
El Mundial de 2026, con 48 selecciones, ha traído además otro reto: hacer crecer la colección sin convertir el álbum en un objeto inmanejable. Más equipos significan más jugadores y más cromos, pero el álbum no puede engordar indefinidamente. Si hay demasiadas páginas y demasiadas estampas, el lomo sufre, se ensancha y se deteriora. También ahí, explica Torrent, hay ingeniería invisible: ajustar tamaños, reducir espacios y lograr que el objeto final siga siendo manejable tanto para las manos de un niño como para la estantería de un adulto nostálgico.
La compañía asegura que trabaja para normalizar el suministro. Los álbumes destinados al mercado español y portugués se imprimen en España, mientras que los cromos se producen en la central de Panini en Módena, Italia, donde el proceso es más complejo por el corte, la mezcla y el ensobrado. «La producción está súper colapsada», explica Torrent, que asegura que las imprentas trabajan en tres turnos de ocho horas, «24/7», para atender la demanda.
El problema, añade, no está tanto en los álbumes como en los sobres. Panini calcula que está produciendo alrededor de 100.000 álbumes diarios y que esta semana y la próxima llegarán «muchos millones de sobres» para repartir entre España y Portugal. «A finales de la semana que viene lo tendremos bastante controlado», sostiene Torrent.
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