El presidente de la fundación Faes, José María Aznar. Europa Press
Política La inquietante predicción de Faes: Sánchez irá a las urnas tras crear "una crisis constitucional de calado" que polarice el paísLa fundación de Aznar cree que Sánchez convocará las elecciones con el "reconocimiento nacional" de Cataluña y País Vasco sobre la mesa o con un cambio del sistema de financiación que suponga la "implosión fiscal del Estado".
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Ángela Poves Publicada 18 enero 2026 03:06hLas claves nuevo Generado con IA
Faes, el think tank presidido por José María Aznar, prevé que Pedro Sánchez provocará una crisis constitucional grave para polarizar España antes de convocar elecciones.
Según Faes, Sánchez podría buscar el reconocimiento nacional de Cataluña y País Vasco o reformar la financiación autonómica para desestabilizar el sistema.
Expertos consultados advierten que el presidente estaría dispuesto a ceder competencias y cruzar límites institucionales para conservar el poder.
Los analistas coinciden en que la estrategia de Sánchez se basa en la polarización política, aunque el miedo a la ultraderecha ya no moviliza como antes.
La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (Faes) que preside José María Aznar tiene una teoría contraintuitiva de los planes de Pedro Sánchez.
Según este think tank, el presidente del Gobierno convocará elecciones generales tras provocar una "crisis constitucionalde calado" que agravará aún más la polarizaciónpolítica en España. Así lo exponía en un editorial esta semana.
A Sánchez no le interesa mostrarse como prisionero de los separatistas, de los que depende su permanencia en el poder, por lo que intenta mostrar sus cesiones como acuerdos que van en beneficio del interés general, no como un pulso.
La inquietante predicción que lanza Faes, la de un Sánchez que se quita la careta para poner sobre la mesa un órdago político que suponga dinamitar el sistema nacido de la Constitución de 1978, va contra corriente.
¿En qué se basa el laboratorio de ideas de Aznar para llegar a esa conclusión? En dos razones.
La primera, que Sánchez "busca la confrontación más decisiva para que un electorado renuente olvide episodios penosos", en clara referencia a los casos de corrupción que cercan al Gobierno.
Y la segunda, que ya no tiene otra salida para aferrarse al poder, porque "al separatismo ya no se le aplaca para reclutarle con promesas o concesiones que no incluyan cuestiones decisivas".
Junts planta a Sánchez y no irá a la reunión sobre el envío de tropas a Ucrania: rechaza hacerse "una foto" en Moncloa¿Y cómo provocará esa "crisis constitucional"? Según Faes, lo hará, o bien con el "reconocimiento nacional" de Cataluña y País Vasco, o bien con un cambio del sistema de financiación que suponga la "implosión fiscal del Estado".
Según el think tank, existe un "proceso soberanista de carácter gradual", ya documentado, para avanzar hacia la construcción de la "República Confederal de Euskal Herria". Y sobre financiación autonómica acaba de ponerse de manifiesto la apuesta por la "singularidad" para Cataluña.
Expertos consultados por EL ESPAÑOL coinciden en que Sánchez está dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de mantenerse en Moncloa, aunque ello implique saltarse "las líneas rojas".
Jordi Rodríguez-Virgili, profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra, interpreta la predicción de Faes como una "señal de alarma" ante las posibles maniobras de un presidente "que traspasa todos aquellos límites que aseguró que no iba a traspasar".
"Sánchez es consciente de que puede perder las próximas elecciones generales y, por ello, cederá en todo lo que le pidan sus socios. El problema es que todas las medidas que conceda serán difícilmente revertidas por la actual oposición cuando entre al Gobierno y esto incendiará el clima político y le habilitaría la opción de volver", explica.
"Ceder competencias"
Rodríguez-Virgili detalla también que Sánchez está replicando la estrategia del 23-J, al acercarse a los territorios donde PP y Vox menos votos tienen.
"Pretende ganar en Cataluña y para ello tiene que darle a sus socios todo aquello que le pidan. Hay que tener en cuenta que es un territorio que supuso que Feijoó y Abascal no pudieran acordar la investidura. Cataluña y País Vasco son los feudos donde Sánchez le gana la diferencia a sus adversarios".
Por su parte, Manuel Mostaza Barrios, politólogo y director de Asuntos Públicos en la consultora Atrevia, cree que el reconocimiento nacional de Cataluña y País Vasco es un escenario "plausible, pero no probable".
"Sánchez está dispuesto a ceder las competencias constitucionales con tal de quedarse en el poder, pero no podrá hacerlo porque está muy debilitado políticamente. En su partido, cada vez salen más voces críticas y los resultados electorales no acompañan. No tiene legitimidad para plantear este reconocimiento, pero pretende debilitar el sistema institucional y dividir", detalla.
Leire Díez firmó un contrato en Correos con el Gobierno foral y ahora Chivite amenaza con una multa de 20 millones si se filtraAmbos analistas apuntan a la polarización como eje central de la acción política del presidente del Gobierno y comparten la predicción de Faes de que "la fase terminal del sanchismo será la más peligrosa, ideada para exasperar la confrontación y llevarla a un punto de ruptura, como fórmula de supervivencia política".
"La confrontación es su lema y está en su ADN político. Lleva la división en el centro de su discurso. Para él, el fin justifica los medios, y esto es justo lo contrario a lo establecido en una democracia liberal. Él cree que todo lo que no está prohibido puede hacerse, y esto le está haciendo mucho daño a nuestro sistema político y a la institucionalidad", explica Mostaza.
"Pretende agravar la polarización existente. Su dialéctica siempre ha sido confrontativa. ¿Un claro exponente? Su discurso de investidura, cuando lanzó la idea de crear un muro para enfrentar a los españoles unos con otros", detalla Rodríguez-Virgili.
"Que viene el lobo"
Pese a agitar la polarización y el miedo a la ultraderecha, Mostaza cree que esa idea de "que viene el lobo" ya no le funcionará como en 2023 porque "Vox ya no da miedo".
"La idea de que yo tengo que seguir aquí porque viene la derecha ya no vale porque convive en un mundo que, precisamente, está girando hacia esa posición. Y el ejemplo está en Extremadura", detalla.
De igual forma, Rodríguez-Virgili explica que "el miedo a Vox se está reduciendo".
También Faes augura un "derrumbe socialista", incluso en los feudos tradicionales del PSOE. Pero explica que lo único que parece preocupar al presidente es "remendar la red de seguridad que amortigua sus caídas".
Según ambos politólogos, Sánchez siempre siembra "a su favor", y como ejemplo ponen la amnistía de los procesados catalanes.
"Él dijo que no podía ser y luego cambió de opinión. Nunca explicó por qué era bueno o malo para España, simplemente modificó su rumbo porque necesitaba siete votos. Lo único que cambió, en realidad, fue su necesidad personal", explica Rodríguez-Virgili.
No obstante, a juicio de Mostaza, el PSOE cobrará a Sánchez "las facturas pendientes" porque ha dejado muchos cadáveres políticos por el camino. "Desde que él es secretario general, el partido ha perdido poder institucional", concluye.
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