Pedro Sánchez y Carlos Cuerpo, en el Congreso. de los Diputados. Marta Fernández / Europa Press
Macroeconomía La mayor inflación en tres años daña el poder adquisitivo de las familias, eleva la brecha con la UE y pone en peligro el PIBLos precios suben un 4,3% en agosto y encadenan cinco meses de aumentos.
Agentes económicos y sociales demandan al Gobierno medidas.
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Eduardo Ortega Socorro Publicada 29 agosto 2026 02:30h Las clavesLas claves Generado con IA
Pese al escudo fiscal desplegado por el Gobierno para atenuar el impacto de la guerra de Irán en el coste de la energía, los precios se han disparado. La inflación, según el dato que ha adelantado el Instituto Nacional de Estadística (INE), ha crecido un 4,3% en agosto, el mayor repunte desde 2023.
Se trata de un fenómeno que amenaza con empobrecer a la economía. De hecho, ya está dañando el poder adquisitivo de las familias españolas y elevando la brecha de competitividad con la UE, en donde los precios no están subiendo tanto.
En suma, todo esto pone en peligro el avance económico y podría gripar el crecimiento del PIB.
La principal causa de este escenario es el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha provocado el bloqueo del estrecho de Ormuz y el incremento de los precios del petróleo y el gas a escala internacional.
Esto ha provocado que la inflación en España esté por encima del 3% durante cinco meses consecutivos. Y en agosto se rompa el "umbral psicológico" del 4%. "Es por el repunte de los precios energéticos", explica Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas.
"Se ha producido por la ruptura del alto el fuego entre Irán y Estados Unidos. Esto redunda en precios muy elevados de gasolina, de gasóleo y de electricidad, por el gas", añade.
En general, esto afecta a los países europeos. Sin embargo, en el caso español también el aumento del coste de los servicios también está presionando la inflación. El mes pasado subieron un 4% en términos interanuales y están generando una "inflación subyacente" y estructural.
La inflación se dispara un 4,3% en agosto.
Esto provoca que "muchas familias estén sufriendo una pérdida de poder adquisitivo", indica Torres. La clave es que los salarios no están creciendo al mismo ritmo que la inflación.
Así lo indican tanto la evolución de los salarios por convenios como los datos de think tanks como CaixaBank Research. Según estas informaciones, los sueldos están en subidas medias de poco más del 3%. Muy lejos del ritmo de los precios.
Además, la inflación española está muy por encima de las medias europeas. Y no se espera que esta evolución cambie en agosto.
Por tanto, Torres avisa que se agrandarán las brechas con Europa. Tanto en poder adquisitivo de los ciudadanos como en competitividad de las empresas.
España se aleja de las potencias económicas y cae en el ránking del FMI al puesto 14, adelantada por Australia y México"Nuestra inflación es superior a la de los socios comunitarios. Las empresas españolas la repercuten en el precio final de sus productos. Al encarecerlos, pierden cuota de mercado", precisa.
También puede ocurrir que las empresas reduzcan sus márgenes absorbiendo las subidas de costes sin elevar sus precios. "Y eso no es sostenible a largo plazo", avisa Torres.
Hipotecas
Raymond Torres avisa de que la inflación acabará afectando a las hipotecas. Las subidas de precios están afectando a toda la Unión Europea y, para controlarlas, es "muy probable" que el Banco Central Europeo (BCE) haga un ajuste adicional de los tipos de interés. Y esto afectará, y subirá, las hipotecas de tipo variable.
Dos fenómenos que impactan de lleno en la evolución del PIB, que requiere del consumo de los hogares y de producción de las empresas (y sus ventas en el exterior) para seguir creciendo.
Además, en algún momento, irán apareciendo los efectos de segunda ronda en la inflación. Es decir, la traslación del encarecimiento de la energía al resto de la bolsa de la compra de las familias españolas.
El economista Javier Santacruz apunta, en este caso, a los alimentos.
Pese a que la inflación de la comida está en tasas relativamente bajas (en el 1,6% interanual), se espera que se dispare el próximo año por los temidos efectos de segunda ronda de los productos energéticos.
La otra crisis que nos espera: el alza de precio de los alimentos se triplicará en 2027 por las guerras en Irán y UcraniaComo ya ha contado este periódico, el Banco Central Europeo (BCE) ya ha avisado de los precios de la alimentación van a concentrar las preocupaciones de Europa en los próximos meses. Sobre todo porque las previsiones apuntan a que su inflación se va a triplicar en 2027.
Por ello, en este sentido, Santacruz considera que "deben activarse rebajas fiscales para contener la inflación de aquí a final de año".
Cabe recordar que el Gobierno puso en marcha una serie de bonificaciones tributarias en la segunda mitad de marzo en electricidad y combustibles.
Desde julio, su efecto se ha ido rebajando. Pero, al reducir este escudo fiscal, el Ejecutivo ha provocado que la inflación se dispare.
El Gobierno subirá a 20 céntimos la rebaja del gasóleo después de que la inflación se haya disparado al 3,6% en julioPor ello, Santacruz demanda recuperar la versión inicial de estas medidas. E incluso aplicarlas de manera más agresiva con un ojo puesto sobre los alimentos y sobre potenciales rebajas de su IVA.
Mientras, los agentes sociales protestan. De nuevo, UGT ha demandado al Gobierno que aplique una subida inmediata del salario mínimo interprofesional (SMI) para paliar el efecto que los precios están teniendo en los hogares de ingresos más bajos.
Sin embargo, como ya ha contado este periódico, esto no está en los planes del Gobierno. Lo que sí parecen barajar Carlos Cuerpo y equipo es una ampliación del actual escudo fiscal. Pero, para conocer el detalle, todo apunta a que habrá que esperar a finales de septiembre.