La NASA procesará los datos obtenidos durante esos 40 minutos de silencio y después publicará las imágenes en su sitio oficial, como ha hecho desde el lanzamiento en Cabo Cañaveral.
El lado oculto de la Luna no permanece en oscuridad total; recibe la misma cantidad de luz solar que el hemisferio visible. Su diferencia principal es geológica: muestra una superficie más accidentada, con mayor densidad de cráteres y cuencas de impacto. Esta región conserva un registro más antiguo y menos modificado de la historia del satélite, por lo que resulta especialmente valiosa para la investigación científica.
Aunque varios orbitadores estudian la Luna, aún no existen satélites que funcionen como repetidores de señal para mantener comunicaciones constantes en el lado oculto. La NASA incluyó ese objetivo en el programa Artemis como parte de su plan para establecer una presencia humana sostenida y sustentable en la superficie lunar.