- JUAN MIGUEL REVILLA
Las aseguradoras están adaptando su oferta a las necesidades y el comportamiento del usuario de modalidades emergentes de transporte, como automóviles eléctricos, VPL, rénting o 'carsharing'.
Coches eléctricos, vehículos autónomos, patinetes electrificados, rénting, carsharing... La movilidad está viviendo una transformación acelerada, a la que no es ajeno el sector de los seguros. En el IX Observatorio sobre Seguro de Autos y Asistencia en Carretera de EXPANSIÓN y SegurosNews, celebrado el 22 de mayo en Madrid, cuatro entidades líderes del mercado analizaron cómo está impactando la nueva movilidad en estos segmentos.
En la mesa de debate participaron José María Moreno, head of RSA & Mobility Sales de Allianz Partners; Javier Moreno, director de Negocio B2B de RACC; Alexandre Montalbán, director de Afiliación de RACE, y Ernesto Mateo, director general de Voltio (Grupo Mutua Madrileña), con Rafael Sierra, director de SegurosNews, como moderador del evento.
Haciendo en primer lugar una valoración general del cambio social que implica esta nueva movilidad y cómo está afectando a las aseguradoras, Ernesto Mateo avanzó que "durante mucho tiempo convivirán el coche en propiedad, que seguirá siendo mayoritario, y nuevos modelos más flexibles". Para José María Moreno, hay tres factores clave para entender este cambio: la mayor flexibilidad, con un amplio abanico de alternativas (VTC, carsharing, rénting); el contexto urbano, con una circulación más limitada en las ciudades, y el coste, que cada vez se tiene más en cuenta.
Desde el punto de vista de las empresas de asistencia en carretera, Javier Moreno destacó el gran cambio que está suponiendo la digitalización, tanto en la atención al cliente como en las operaciones. Tanto el RACC como el RACE ya se consideran a sí mismas "más una empresa tecnológica que una empresa de asistencia". El RACE ha desarrollado conexiones con coches conectados para recibir directamente los códigos de avería. Pero esto también implica nuevos riesgos y más complejidad técnica. Alexandre Montalbán explicó que "el 84% de los conductores de coches conectados ya teme un ciberataque a su vehículo", por lo cual Race ha lanzado el producto CiberAuto, que cubre los ciberriesgos del vehículo. Mateo añadió que "la tecnología nos ayuda a anticiparnos a las necesidades del cliente, ofreciendo un servicio de asistencia más integral".
¿Más o menos siniestros?
Es indudable que la nueva movilidad va a cambiar el seguro de autos en dos vertientes: coberturas y siniestralidad. Esto implica, según el director general de Voltio, que "las coberturas se tienen que adaptar a las nuevas necesidades de los clientes". Por ello, en Mutua están construyendo "un ecosistema que integra el seguro, la asistencia y la prestación de servicios". Y puso como ejemplo el servicio EcoMutua para vehículos eléctricos, que incorpora la cobertura integral de la batería y el cable de carga. En esta línea, el director de Negocio B2B de RACC comentó que su propuesta se centra en "asegurar a la persona, independientemente del medio que utilice, y no tanto al vehículo". Desde el Race, observan que "los riesgos van a ser cada vez más digitales y menos mecánicos, y las coberturas evolucionarán en esa línea", apuntó Montalbán.
Respecto a la siniestralidad, las posturas de los ponentes difieren. Mateo aseguró que la tecnología y las nuevas formas de movilidad están ayudando a reducirla, aunque seguirán existiendo riesgos derivados de la convivencia de las distintas formas de movilidad, mientras que el responsable de RSA & Mobility Sales de Allianz Partners observa cierto aumento derivado de esa convivencia.
Si nos centramos en la siniestralidad de los vehículos eléctricos, Javier Moreno la resumió en menos frecuencia, pero reparaciones más complejas, lo que dificulta la reparación in situ. Por contra, el director de Afiliación de Race consideró que "su siniestralidad es igual o superior" a la de los vehículos de combustión -por ejemplo, hay más incidencias en baterías de arranque y neumáticos- y que cuando sucede un percance los costes son más elevados.
Otra transición, menos avanzada pero que también hay que tener en cuenta, es la de los vehículos autónomos. Los cuatro ponentes coincidieron en que va a ser una transición progresiva, en la que la regulación tendrá un papel esencial. Para José María Moreno, van a suponer "un cambio de paradigma en la movilidad, que deberá ir acompañado de muchos factores" -legislación, elementos de la circulación-, "que deberemos tener en cuenta a la hora de preparar la protección de los vehículos autónomos". Alexandre Montalbán advirtió de que las aseguradoras tienen que estar preparadas para dar servicio a estos coches y sus necesidades específicas.
El reto de la multimodalidad
La aparición de otras opciones de movilidad como coche compartido, carsharing o rénting, que están ganando peso sobre todo entre los jóvenes, no puede quedar al margen de la estrategia de las aseguradoras. Desde Allianz, Moreno quiso diferenciar la demanda, las necesidades operativas y el comportamiento del usuario de las diferentes facetas de la multimodalidad como rent-a-car, carsharing o rénting. Por ejemplo, el carsharing, según Mateo, conlleva mayor uso y, por ende, más siniestralidad y más necesidad de servicios que son inherentes al uso del vehículo.
Esta multimodalidad en el transporte abarca también la popularización de los vehículos personales ligeros (VPL), para los que recientemente se ha establecido un seguro obligatorio de responsabilidad civil. Para los participantes en el Observatorio, esta regulación "era muy necesaria". "Cualquier medio de micromovilidad va a necesitar un seguro adaptado a sus necesidades", afirmó convencido el responsable de RSA & Mobility Sales de Allianz Partners.
En cuanto a los talleres y grúas, imprescindibles para la asistencia de autos, Javier Moreno alertó de que que "el sector de la asistencia se está poniendo cada vez más difícil" porque cada vez hay menos profesionales, con el consiguiente aumento de los tiempos de llegada. Y vaticinó que el problema va a ir a peor. Una advertencia que compartió Montalbán, quien propuso paliar esas deficiencias del mercado usando herramientas tecnológicas para optimizar al máximo los procesos.
Pero, en contraste con esta nueva movilidad, en España persiste el problema del envejecimiento del parque automovilístico, unido a la falta de mantenimiento de las carreteras. José María Moreno ligó este envejecimiento con la mayor siniestralidad y el mayor uso de la asistencia, un panorama ante el que las compañías "nos convertimos en compañías de mantenimiento más que de asistencia de urgencia". El director de Afiliación de Race explicó cómo, a la hora de dar respuesta a este incremento de incidencias, se están enfocando en la reparación in situ y en garantizar la movilidad de esos coches más antiguos.
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