Las personas asentadas en este enclave siguen reclamando una «solución alternativa»
Regala esta noticia Añádenos en Google Agentes de la Policía Local recorren este el asentamiento de autocaravanas en Sacaba. (Salvador Salas) 08/07/2026 a las 12:13h.El conflicto en la playa de Sacaba vivió este miércoles un nuevo capitulo. A pesar de la orden de desalojo que impera sobre el asentamiento, ... unas 60 autocaravanas continúan ocupando espacio del litoral, cercano al camino de la Térmica. Sus dueños argumentan que es la única manera que tienen de vivir en Málaga por las dificultades de acceder a una vivienda.
Los residentes de estas caravanas resisten y pidieron al Ayuntamiento una solución alternativa viable antes de verse obligados a abandonar el enclave de forma definitiva. Según las fuentes consultadas por este periódico, la intervención policial responde a una especie de hoja de ruta trazada por el Consistorio para recuperar el este espacio de Sacaba sin tener que utilizar la fuerza.
El ambiente fue de una tensa calma; aunque cabe resaltar que no se registraron incidentes. La presencia policial manda, no obstante, un mensaje: el margen de maniobra legal para el asentamiento permanezca es casi inexistente. Algo que también confesaron algunos miembros de los colectivos antidesahucios.
En teoría, esta identificación formal es el paso previo administrativo y judicial necesario para proceder, si fuera el caso, a la ejecución forzosa del desalojo o a la interposición de las correspondientes multas económicas. La intención del Ayuntamiento, así lo señalaron otras fuentes consultadas, sería no tener que llegar a hacer efectivas las mencionadas multas.
Origen del conflicto
Para entender la situación actual de Sacaba, es necesario recordar el contexto de este conflicto. Lo que comenzó como un punto de encuentro habitual y esporádico de autocaravanas se fue transformando, de manera progresiva, en un asentamiento de carácter permanente que llegó a contar con unos 500 vehículos.
La crisis de la vivienda, el auge de este estilo de vida nómada y la falta de un camping regulado y público en Málaga para este tipo de vehículos crearon un la realidad actual.
A medida que el número de caravanas crecía, también lo hacían las quejas de las asociaciones de vecinos de los barrios colindantes, quienes han denunciado de forma reiterada la degradación del espacio público, problemas de salubridad por la falta de servicios básicos de evacuación de aguas y residuos, así como la ocupación masiva de los aparcamientos destinados a los usuarios de la playa.
El presidente de la Asociación de Vecinos 'Los Sacabeños', Fernando Rueda, advierte de la gravedad de un problema que «lejos de ser nuevo ya se venía denunciando desde hace tres años». El representante vecinal explicó a SUR que, ante «la pasividad que ha tenido el propio Ayuntamiento, se han encontrado con el problema agravado, y lanza un aviso a los responsables municipales asegurando que «o se para esto o la zona va a terminar convirtiéndose en la Cañada de Madrid».
El Ayuntamiento, presionado por el malestar vecinal y amparándose en una orden para limpiar la zona, emitió así 'de facto' una orden de desalojo que se ha ido cumpliendo a medias, ya que el terreno no ha quedado completamente liberado. Algunos autocaravanistas marcharon para lugares cercanos, como el Peñón del Cuervo o Guadalmar. En este barrio, los vecinos ya mostraron su preocupación al Ayuntamiento y reclamaron que «no se traslade el problema» y que no se muestre pasividad ante este hecho.
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