La investigación también reveló mensajes recuperados del teléfono del empresario Mauricio Novelli, los cuales apuntan a posibles pagos regulares a Milei cuando aún era diputado. En audios de WhatsApp de 2023, Novelli instruía a un asistente a presupuestar “los habituales 2 000 para Milei”, descibriéndolo como un “salario” mensual. En otro mensaje, ya en 2024 y con Milei en la Casa Rosada, Novelli mencionó “los 4 000 que tenemos que darle a Karina”, en aparente referencia a la hermana del mandatario y su principal asesora. El contexto de estas comunicaciones no está del todo claro, y no existe evidencia concluyente de que los pagos se concretaran.
Un escándalo de corrupción más
El caso se complica aún más con el hallazgo reciente de documentos en el teléfono de Novelli que sugieren posibles acuerdos financieros entre Milei y los creadores de la criptomoneda $Libra, entre ellos, Hayden Mark Davis, CEO de Kelsier Ventures, el mismo que ayudó a Melania Trump con el lanzamiento de su memecoin. Novelli presuntamente fungió como uno de los intermediarios entre Milei y los emprendedores. El documento planteaba un esquema de pago de 5 millones de dólares vinculado a la promoción de la criptomoneda por parte del presidente, entre otras acciones que beneficiaban a los emprendedores y al círculo interno del presidente. Sin embargo, no se ha demostrado que el mandatario haya aceptado o recibido dichos fondos ni que haya firmado contratos relacionados.
Las revelaciones han impulsado a legisladores opositores a exigir que altos funcionarios comparezcan ante el Congreso para explicar el episodio. “El lanzamiento y la promoción de $Libra no fue para nada improvisado ni accidental por parte del presidente”, declaró Maximiliano Ferraro en marzo, quien encabezó la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados sobre este caso. “Fue una operación planificada, coordinada y ejecutada con premeditación”. Desde esta perspectiva, la intervención presidencial habría sido determinante para el aumento inicial del valor del activo digital.
El escándalo se suma además a otras controversias que afectan al entorno del presidente. Una grabación filtrada, cuya autenticidad no ha sido verificada, sugiere que Karina Milei habría obtenido beneficios en otro esquema, acusación que su hermano ha rechazado. Al mismo tiempo, el jefe de gabinete, Manuel Adorni, enfrenta una investigación por presuntos gastos excesivos en viajes, aunque también ha negado irregularidades.
Milei no ha comentado públicamente los registros telefónicos ni los mensajes revelados, y no ha sido acusado formalmente de ningún delito. Aun así, figura como persona de interés en la investigación judicial, junto con otros colaboradores y empresarios vinculados a la criptoestafa. Los abogados de los implicados han cuestionado la validez del análisis forense de los dispositivos asegurados, argumentando posibles manipulaciones, mientras aliados políticos del presidente califican el caso como una campaña para desacreditar al gobierno. No obstante, la causa sigue abierta y se desarrolla en un contexto político tenso.