Joe Biden y su hijo Hunter. REUTERS/Craig Hudson
EEUU La 'resurrección' de Hunter, el hijo de Joe Biden: de las drogas y los escándalos a convertirse en el nuevo ídolo político en redesEl que fuera el eslabón débil familiar del expresidente triunfa en redes con humor y sarcasmo, hablando abiertamente de las adicciones que sufrió y denunciando las hipocresías del 'trumpismo'.
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Itziar Nodal Denver Publicada 7 junio 2026 22:37h Actualizada 8 junio 2026 01:59h Las clavesLas claves Generado con IA
Hunter Biden ha sido durante años el punto débil de su padre. El hijo incómodo. El adicto. El hombre del portátil que oculta pruebas de corrupción. El acusado. El indultado. Para el trumpismo, la prueba viviente de que los Biden eran exactamente aquello que decían combatir: privilegio, decadencia y doble rasero.
En los últimos días, el personaje más tóxico del viejo bidenismo ha reaparecido en la red social X con una estrategia inesperada: no esconder su pasado, sino utilizarlo. Después de años como blanco favorito de la derecha, Hunter ha decidido responder. Y lo está haciendo en el único terreno donde su maltrecha biografía puede jugar a su favor: la provocación, el sarcasmo y la desvergüenza.
No ha vuelto para pedir perdón. Ha vuelto para responder. A lo largo de años, su vida privada fue munición contra Joe Biden. Ahora Hunter ha decidido convertirla en defensa propia.
El apellido como condena
Durante la presidencia de Joe Biden, Hunter fue mucho más que un problema familiar. Fue una categoría política. Sus adicciones, sus negocios en el extranjero, sus fotografías más degradantes y sus problemas con la justicia alimentaron durante años el relato MAGA contra el entonces presidente.
Su famoso portátil, abandonado en un taller de Delaware y convertido después en objeto de investigaciones, filtraciones y batallas mediáticas, hizo el resto. La derecha encontró ahí una mina. La Casa Blanca optó durante años por una distancia calculada: proteger al hijo sin convertirlo en portavoz, y defender al padre sin hablar demasiado del expediente familiar.
Ashley, la 'influencer' MAGA que tuvo un hijo con Musk y ahora destapa la maquinaria en redes de propaganda de TrumpLa justicia terminó alcanzándolo. En junio de 2024 fue declarado culpable de tres delitos federales relacionados con la compra de un arma en 2018, después de haber mentido en un formulario sobre su consumo de drogas. Tres meses después, se declaró culpable de nueve cargos fiscales.
Joe Biden había prometido que no lo indultaría. Pero antes de abandonar la Casa Blanca, lo hizo: le concedió un perdón presidencial amplio y profundamente polémico. El indulto cubrió no solo los casos del arma y los impuestos, sino cualquier delito federal que Hunter hubiera cometido o pudiera haber cometido entre el 1 de enero de 2014 y el 1 de diciembre de 2024.
Para sus defensores, Hunter había sido perseguido con una saña política inédita. Para sus críticos, el perdón presidencial confirmó que también los Biden protegían a los suyos cuando podían.
Ahí parecía terminar su historia pública: como lastre, escándalo y recordatorio incómodo de los límites entre la compasión familiar y el abuso de poder. Pero Hunter ha vuelto.
It most definitely was not. I would never have forgotten my drugs.
— Hunter Biden (@HunterBiden) June 1, 2026
“Este adicto tiene mucho que decir”
Hunter Biden ha reaparecido en X celebrando siete años limpio y sobrio. Lo ha hecho con un vídeo breve, grabado desde casa, dando las gracias a quienes le habían escrito por su aniversario. "Estoy más orgulloso de esto que de cualquier cosa que haya hecho en mi vida", dijo.
Era un mensaje de recuperación. Pero en X casi nada permanece en el registro con el que nace. En cuestión de minutos, los usuarios MAGA entraron en tromba a responderle.
Hunter había vuelto a la red social el 19 de mayo, después de años sin publicar, con un mensaje que sonaba casi a aviso: "Soy Hunter Biden. En realidad, nunca me habéis escuchado".
I’ve never stolen an erection in my life.
— Hunter Biden (@HunterBiden) June 3, 2026
Desde entonces apenas había escrito siete veces. El 1 de junio, con su aniversario de sobriedad, llegó la avalancha: 102 publicaciones el lunes, 85 el martes, 74 el miércoles y más de un centenar el jueves.
La mayoría fueron respuestas: réplicas a usuarios anónimos, bromas, discusiones, comentarios de apoyo a otros adictos en recuperación, ataques contra Trump y defensa de su padre. "Este adicto al crack tiene mucho que decir, así que abróchate el cinturón", escribió a un usuario.
La frase que disparó el fenómeno llegó con una de las acusaciones favoritas del trumpismo: la bolsa de cocaína encontrada en la Casa Blanca en julio de 2023.
Hunter Biden en el Despacho Oval en 2024.
"Esa era tu bolsa de coca en la Casa Blanca", escribió un usuario. Hunter contestó: “Definitivamente no era mía. Jamás me habría olvidado mis drogas”.
La investigación se cerró sin identificar a ningún sospechoso. Joe Biden y su familia estaban entonces en Camp David. Pero para la derecha, el caso siempre tuvo un culpable simbólico: Hunter.
La respuesta funcionó porque no negaba el pasado: lo usaba. No intentaba presentarse como otro hombre. Decía, en el fondo, que conocía demasiado bien a ese hombre como para aceptar una historia absurda.
Ese es el tono de su regreso. Hunter no está intentando borrar el insulto. Lo está ocupando. Le quita a sus enemigos el placer de pronunciarlo como revelación. Aquello que durante años sirvió para destruirlo ya no basta para callarlo.
La familia como trinchera
El regreso digital de Hunter ha coincidido con la publicación de las memorias de Jill Biden, donde la ex primera dama ha contado la adicción desde el otro lado: el de una madrastra que vio cómo la vida familiar se deshacía por dentro mientras el apellido Biden seguía funcionando como institución pública. Hunter la llama “mamá”. Y la ha defendido como tal.
Jill ha reconocido que ella y Joe Biden no supieron ver del todo la gravedad de la adicción de Hunter tras la muerte de Beau, el hijo mayor del expresidente, fallecido de cáncer en 2015. Hunter ya arrastraba problemas, pero la pérdida de su hermano aceleró una caída que él mismo ha descrito después como años perdidos.
It’s metastatic bone cancer that spread from the prostate. They caught the bone issue quite early and with radiation and hormone therapy it’s under control, but he will live with cancer for the rest of his life. Listen man- I understand if you don’t like my Dad’s politics and you…
— Hunter Biden (@HunterBiden) June 3, 2026
La ex primera dama ha dicho ahora que lamenta no haber hablado más de aquello. También ha defendido el indulto que Joe Biden concedió a su hijo antes de abandonar la Casa Blanca. Su argumento ha sido abiertamente familiar: tras la victoria de Trump, los Biden estaban convencidos de que Hunter se convertiría en objetivo del nuevo presidente y no podían permitir que acabara en prisión.
En X, Hunter no solo se ha defendido a sí mismo. También ha salido en defensa de Jill después de que Jake Tapper, uno de los rostros políticos de CNN y coautor de un libro muy crítico sobre el deterioro físico y cognitivo de Joe Biden, criticara sus memorias y sugiriera que la ex primera dama había minimizado durante años los problemas de su marido.
"Déjame ver si lo entiendo", escribió Hunter. "Jake Tapper está centrado en atacar a mi madre". A continuación, enumeró varios negocios y actividades vinculadas a los Trump para denunciar lo que considera un doble rasero mediático.
I know this may sound petty, but I can’t stand it when people put photoshop a meth pipe in my mouth. A crack pipe doesn’t have that little bowl at the end. This is why we can’t trust AI. Please make the appropriate edit. Thank you for your attention to this matter.
— Hunter Biden (@HunterBiden) June 4, 2026
Trump también cae en la trampa de Hunter
La nueva presencia de Hunter ha llegado incluso al Despacho Oval. Preguntado por una hipotética candidatura del hijo de Joe Biden a las presidenciales de 2028, Donald Trump aprovechó la broma para golpear al Partido Demócrata.
Hunter no ha anunciado ninguna candidatura real. Todo nació de una cuenta parodia que lo presentaba como aspirante demócrata y a la que él respondió en X con entusiasmo irónico. Pero bastó eso para que Trump lo utilizara como caricatura del rival.
"Uno pensaría que el pasado tiene algo que ver con ganar unas elecciones", dijo el presidente. "Y yo diría que su pasado no es precisamente el mejor". Después remató la burla: si otros demócratas con controversias pueden avanzar, sugirió, quizá Hunter también podría hacerlo.
¿Quién gobernaría EEUU si cae el presidente y su Gobierno? La sucesión preparada para el peor escenario posibleLa comparación buscaba ridiculizar al adversario. Pero también dejó una evidencia: el hijo indultado de Joe Biden ha vuelto al centro de la conversación política sin partido, sin campaña y sin pedir permiso.
Durante años, Hunter fue un expediente en manos de otros. Ahora habla él.
No es una figura cómoda para nadie. Tampoco pretende serlo. Sigue siendo el apellido que la derecha utiliza para hablar de privilegio, corrupción y decadencia. Pero él no ha vuelto para limpiar su imagen. Ha vuelto porque ya no tiene nada que perder.
WTF timeline are we on. Someone called me the MAGA whisperer and I’ll gladly take the title. Left, right, D or R we all want the same things. We’re being divided on purpose by the Epstein Elite Oligarch class because as long as we’re at each other’s throats, they get fat and rich…
— Hunter Biden (@HunterBiden) June 4, 2026