Sucesos Málaga
La seguridad del Clínico reduce a un hombre muy agresivo que intentaba entrar a la farmacia del hospitalLos vigilantes lo siguieron a través de las cámaras tras detectar que había tratado de acceder, sin cita, también a las consultas externas y a Oftalmología
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria. (SUR) 03/09/2026 a las 00:42h.El equipo de seguridad del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria ha vuelto a lograr otro éxito en apenas siete días. Si la semana ... pasada sus integrantes lograron detener a un ladrón, un húngaro de 44 años, que se había paseado por hasta cuatro plantas con el fin de sustraer objetos de valor en las habitaciones en las que había personas mayores o pacientes solos, el pasado martes, 1 de septiembre, los vigilantes redujeron a un individuo muy agresivo que fue visto merodeando e intentando entrar a varias consultas en la zona de Oftalmología, dependencias del Patio Azul y en la farmacia del complejo, momento en el que estos actuaron para evitar males mayores.
Así, en torno a las dos de la tarde los vigilantes detectaron a un hombre que había permanecido durante gran parte de la mañana tratando de entrar a diferentes zonas del hospital como las consultas externas, el área de Oftalmología y otras dependencias del Patio Azul, de manera que, incluso, se enfrentó al personal de farmacia.
Fuentes sanitarias explicaron a SUR que vieron perfectamente cómo paseaba por estas partes del hospital, incluidas las consultas, «donde aún quedaban médicos, y tuvo enfrentamientos con los farmacéuticos y otro personal» del complejo. El objetivo del hombre era, sospechan las fuentes consultadas, «llevarse los productos de la farmacia, estaba merodeando para hacer lo mismo también en las consultas».
El merodeador trató de agredir a uno de los vigilantes, por lo que fue necesario reducirlo y engrilletarlo para neutralizarlo
Los miembros del equipo realizaron un seguimiento a través de las cámaras, «se vio que quería entrar a las consultas, por lo que dos vigilantes se ubicaron a entre 50 y 70 metros de él para seguirlo, pero se decidió intervenir cuando trató de entrar en la farmacia».
No tenía cita médica
«Allí no solo hay productos farmacéuticos, sino medicamentos de todo tipo, es la parte más custodiada del hospital, se cree que quería llevarse productos farmacéuticos», subrayan. De hecho, se comprobó que no tenía cita médica ni acompañaba a nadie que estuviera ingresado.
Fue entonces cuando intervinieron los miembros de la seguridad, que dieron el alto al tipo. Cuando se encontraba vigilado por el equipo, el hombre se puso muy agresivo y trató de agredir a uno de los vigilantes, por lo que fue necesario intervenir haciendo uso de la fuerza con el fin de que el hombre dejara de suponer una amenaza para los pacientes y usuarios, así como para los médicos y el personal de enfermería.
Según pudo saber SUR, el protocolo de seguridad se activa en cuanto alguien ajeno al hospital se acerca a la farmacia, porque dada la importancia estratégica y clínica de esta unidad, se extrema su protección y vigilancia.
De esta forma, y como se resistía, el merodeador fue reducido y engrilletado. Se le vigiló hasta que llegó la Policía Nacional al Clínico, que se hizo cargo de él.
Los agentes, por su parte, confirmaron a SUR que recibieron un aviso al 091, aunque no consta detención in situ. «Sí consta una persona causando molestias en el hospital e intento de agresión», declaró el cuerpo, que además precisa que la parte perjudicada tenía intención de interponer una denuncia.
Segundo éxito
Este es el segundo éxito del equipo de seguridad en apenas una semana. De esta forma, un varón húngaro de 44 años, un viejo conocido de los hospitales de la capital, fue detenido el 25 de agosto tras pasearse por las habitaciones de hasta cuatro plantas para sustraer objetos de valor. Según aseguraron a SUR fuentes sanitarias, había actuado de igual manera en otros centros, pero la inteligencia de los vigilantes y la trampa que le prepararon propició su arresto por la Policía Nacional.
Días antes de su arresto fue visto en el Clínico también acechando las habitaciones de los pacientes. Antes había cometido supuestamente «pequeños hurtos» y llegó a hacerse con un monedero con 10 euros. Sin embargo, se le dejó marchar precisamente porque la escasa entidad de este ilícito implicaba una mínima sanción penal. Se dio por seguro que volvería. Y así ocurrió.
A las tres menos cuarto de la tarde del 25 de agosto, los miembros del equipo de seguridad fueron informados de que un hombre cuyas características coincidían con la descripción paseaba sospechosamente por las habitaciones «como el que va a trabajar». Un médico se lo encontró saliendo de una de ellas, ocupada por una persona mayor sola.
El ladrón de los hospitales ya había robado en el Clínico y en otros centros sanitarios de Málaga en ocasiones anteriores
Siguieron su evolución por las plantas sexta, quinta, cuarta y tercera, no sólo a ojo, sino rastreándolo con las cámaras. La idea era que no volviera a pasar por ellas. Un rato después, otra llamada alertó de que a una mujer mayor que ocupaba otra habitación se le sustrajo supuestamente una mochila, justo cuando su acompañante salió. Esta se encontró en una zona de la cuarta planta y, tras ser registrada, no se encontraron en ella ni documentos ni objetos de valor.
Los profesionales, coordinados con la gerencia del centro, decidieron abordar al hombre a la salida. Fue interceptado en el vestíbulo de la puerta principal. Allí acudieron los vigilantes con la mochila. Le preguntaron en qué habitación estaba y si era acompañante o familiar de algún enfermo, pero no supo responder. En un primer momento, explicó que la mochila era suya y que se la había dejado olvidada, aunque los vigilantes ya conocían que se había deshecho de ella tirándola en la planta cuarta.
Al detenido se le encontraron la cartera con los documentos identificativos que la anciana guardaba en la mochila y otros objetos que portaba en los bolsillos y en un bolso que llevaba colgado, entre ellos dinero, cadenas y relojes, así como varios paquetes de tabaco.
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