Los rostros de Lamine Yamal y Leo Messi en Times Square antes de la final del Mundial. EFE
Mundial de fútbol 2026 La Selección ganó a Lamine tras perder a Messi: la final que une 20 años que marcaron el fútbol español y el argentinoEn 2003, la RFEF tanteó a Lionel para vestir la elástica roja y dos décadas más tarde, en 2023, frenó la ofensiva marroquí por Yamal.
Más información:Cómo hemos cambiado: el cara a cara de los héroes de España en 2010 y los que buscan hacer historia en el Mundial 2026
Jorge Pacheco Publicada 19 julio 2026 02:06h- España
- Directo Final Crónica
- Argentina
La final del Mundial2026 entre España y Argentina cierra un círculo que empezó a trazarse hace más de dos décadas, cuando la FederaciónEspañola intentó, sin éxito, que un adolescente llamado LionelMessi jugara con la Selección en vez de con la Albiceleste.
Veinte años después, España sí logró convencer a otro chico de LaMasía, LamineYamal, de que su futuro estaba en la selección española y no en la de Marruecos, el país de su padre.
Ambas historias, unidas por el mismo escenario -las categorías inferiores del Barça- y separadas por dos décadas de fútbol, confluyen ahora por primera vez en una final mundialista.
La final del último Mundial de Messi y el primero de Lamine Yamal: duelo de eras por el trono del fútbolA comienzos de los 2000, un Messi adolescente ya se había convertido en una fijación para los técnicos de la base española, que veían en él un proyecto de estrella mundial.
GinésMeléndez, entonces al frente de las categorías inferiores de la Selección, puso en marcha la operación a partir de las advertencias que llegaban desde el banquillo del Barça: AlexGarcía, su técnico en la cantera azulgrana, le trasladaba de forma constante que debía mover ficha para intentar que aquel niño argentino se convirtiera en jugador de España.
La federación se implicó más allá de los contactos de despacho. Meléndez utilizó el propio ecosistema del Barcelona como palanca, apoyándose en los compañeros de generación de Messi en La Masía, con Piqué y CescFàbregas como caras más visibles de aquella camada del 87.
La idea era que ese núcleo de futbolistas, que también formaba buena parte de las selecciones inferiores españolas, actuara como altavoz dentro del vestuario y ayudara a persuadir al joven delantero para que se sumara a la estructura de la Roja.
Leo Messi, durante sus años en La Masía. FC Barcelona
Ese esfuerzo se prolongó durante varios torneos de formación y tuvo momentos muy concretos, como un campeonato cadete en Albacete en el que Meléndez volvió a insistir personalmente ante un Messi de apenas 14 años.
El mensaje era siempre el mismo: que su talento debía encontrar recorrido internacional con España y que el camino hacia la élite pasaba por integrarse en la selección que lo estaba acogiendo y desarrollando desde Europa. Pese a la intensidad de esas gestiones y a la presión amistosa del entorno culé, el argentino nunca dio el paso que la federación esperaba.
Un error empujó a Messi a Argentina
Paradójicamente, fue una indiscreción del propio Meléndez la que aceleró la decisión de Argentina. En una entrevista con el diario bonaerense El Gráfico, el dirigente español desveló que el Barça tenía un futbolista argentino excepcional, un comentario que llegó a oídos del seleccionador Sub17 albiceleste, Hugo Tocali, amigo suyo.
Semanas después, en noviembre de 2003, Argentina llamó a Messi de forma definitiva y cerró la puerta a cualquier opción española.
La historia detrás de la foto de Messi bañando a Lamine: 19 años después se verán las caras en la final de un MundialEl propio Vicente del Bosque, años más tarde, resumió ante Meléndez el peso histórico de aquella pérdida: de haber convencido a Messi, España "habría ganado dos o tres Mundiales más".
Messi debutó con la Sub20 argentina en 2004, se consagró en el Mundial juvenil de 2005 y, desde entonces, construyó una carrera que le llevó a heredar el manto de DiegoMaradona como ídolo absoluto del país, coronada con el título mundial de Qatar2022 tras vencer a Francia en la final.
España encuentra su camino
Mientras Argentina forjaba a su nueva estrella, España construía una identidad futbolística propia, ajena a cualquier 'fichaje' individual. El estilo conocido como tiki-taka, basado en la posesión y el toque corto, llevó a la selección española a ganar la Eurocopade2008, el Mundial de Sudáfrica en 2010 y la Eurocopa de 2012, un ciclo histórico sin precedentes que no necesitó de Messi para triunfar.
Aquel título mundialista de 2010, el único que España conserva antes de esta final, es la referencia directa que ahora persigue de nuevo en NuevaJersey.
La historia se repitió, con otro guion, con Lamine Yamal. Nacido en Esplugues de Llobregat y criado en Rocafonda (Mataró), el extremo tiene ascendencia marroquí por su padre y ecuatoguineana por su madre, lo que le habilitaba para representar a tres selecciones distintas.
Lamine Yamal, de niño, en la cantera del Barça. FC Barcelona
A diferencia de Messi, Lamine se formó siempre en las categorías juveniles de la selección española, pero eso no impidió que Marruecos, envalentonado tras su histórica semifinal en Qatar 2022, intentara seducirlo con un proyecto deportivo propio.
El entonces seleccionador marroquí, WalidRegragui, reconoció que llegó a hablar directamente con el jugador y con su entorno para intentar inclinar la balanza: "Lo intentamos todo con el proyecto que tenemos con Marruecos, con la Copa de África en nuestro país, con el Mundial de 2030, con el cariño que el país puede darle a Lamine... Pero el chaval nunca mintió. No jugó al soy marroquí o español, y eligió a España".
Según el propio técnico, la respuesta de Lamine llegó pocos días después de esa conversación: "Me llamó con respeto y me dijo 'míster, gracias por el cariño pero voy a elegir a España. Me siento español'. Es un chaval muy honesto".
La versión de Lamine
En una extensa entrevista con el programa 60 Minutes de la cadena estadounidense CBS, Lamine Yamal detalló por primera vez en público el proceso interno que atravesó antes de decidirse por España.
El jugador admitió que la opción marroquí sí rondó su cabeza, especialmente tras el histórico Mundial de Qatar: "Sí estaba en mi cabeza el 'puedo jugar con Marruecos'. Justo Marruecos acababa de llegar a las semifinales del Mundial, pero en el momento de la verdad, nunca dudé".
Messi: "Es una locura lo de la foto con Lamine Yamal y que ahora estemos enfrentándonos en una final del Mundial"El extremo explicó que el factor decisivo fue el calendario competitivo europeo, no un rechazo a sus raíces: "Siempre he querido jugar una Eurocopa y jugar en Europa. El fútbol europeo se ve más y está más cerca del internacional".
Y dejó claro que su vínculo con Marruecos sigue intacto pese a la decisión: "Siempre le tendré cariño a Marruecos. También es mi país. La verdad que no hubiera sido nada raro ni malo jugar con ellos, pero España jugaba la Eurocopa. Yo me he criado en España y también siento que es mi país".
Un trabajo federativo distinto
A diferencia de la presión informal que ejercieron Piqué y Fàbregas sobre Messi desde dentro del vestuario juvenil, la RFEF actuó en el caso Lamine con una estructura institucional.
Directivos como FrancisHernández y VicenteBlanco se reunieron personalmente con el jugador y su entorno en Barcelona antes de que este diera el "sí" definitivo en agosto de 2023.
Aquella gestión desembocó, en septiembre de ese año, en el debut de Lamine con la absoluta española a los 16 años y 57 días, convirtiéndose en el futbolista más joven en jugar y marcar con la Selección.
El resultado de aquella apuesta llegó antes de lo previsto: Lamine fue pieza clave en la conquista de la Eurocopa deAlemania2024 con España y, dos años más tarde, llega a esta final del Mundial como una de las grandes referencias ofensivas del equipo de Luis de la Fuente.
Dos historias, una sola final
España llega a Nueva Jersey buscando su segunda estrella mundial, dieciséis años después de Sudáfrica 2010, mientras que Argentina, con Messi como capitán, aspira a un póker histórico de títulos y a convertirse en la primera selección en repetir corona desde Brasil en 1962.
El propio Messi, de 39 años, ya se despidió emocionado de su público en Buenos Aires el año pasado admitiendo que este sería, con toda probabilidad, su último gran torneo: "Poder terminar de esta manera acá es lo que siempre soñé".
Frente a él estará Lamine Yamal, de 19 años, el futbolista que España sí consiguió retener y que representa, en cierto modo, la revancha simbólica de aquella federación que veinte años atrás no logró convencer al niño que se convertiría en el mejor futbolista de la historia.
La final de este domingo no solo repartirá una copa: cierra, por primera vez sobre un césped, el círculo entre el 'fichaje' que España no consiguió y el que sí logró retener a tiempo.
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